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Legislación › Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de minusvalía.

Evaluación de una amputación.

CAPÍTULO 2

Sistema musculoesquelético

Este capítulo se divide en secciones relativas a la extremidad superior, la extremidad inferior y la columna vertebral. En ellas se describen y recomiendan métodos y técnicas para determinar las deficiencias debidas a amputación, restricción del movimiento, anquilosis, déficit sensoriales o motores, neuropatías periféricas y vasculopatías periféricas. Se incluyen, también, tablas con estimaciones de deficiencias relacionadas con trastornos de las extremidades superior e inferior y de la columna.

Los criterios de valoración sólo se van a referir a deficiencias permanentes, que se definen como «aquellas que están detenidas o estabilizadas durante un período de tiempo suficiente para permitir la reparación óptima de los tejidos, y que no es probable que varíen en los próximos meses a pesar del tratamiento médico o quirúrgico».

Las normas concretas para la evaluación, recomendadas en este capítulo, deben realizarse de forma exacta y precisa de manera que puedan ser repetidas por otras personas y obtenerse resultados comparables. Asimismo, es necesario un registro adecuado de los datos y hallazgos clínicos y, por supuesto, la valoración siempre debe basarse en hallazgos y signos actuales.

Las tablas de este capítulo se basan en la amplitud de movimiento activo, pero es preciso que sus resultados sean compatibles y concordantes con la presencia o ausencia de signos patológicos u otros datos médicos. Asimismo, puede aportarnos información valiosa la comparación de la amplitud de movimiento activo del paciente con la amplitud de movimiento pasivo.

En general, los porcentajes de deficiencia mostrados en las tablas tienen en cuenta el dolor que puede acompañar a las deficiencias del sistema musculoesquelético.

En cada sección se incluyen, además, tablas de conversión del porcentaje de deficiencia de cada extremidad a porcentaje de discapacidad de la persona. En columna vertebral estos porcentajes se refieren directamente a porcentaje de discapacidad.

Extremidad superior

En esta sección se aborda la evaluación de las deficiencias del pulgar, los otros dedos de la mano, la muñeca, el codo y el hombro. En cada apartado se incluyen los valores correspondientes a las deficiencias debidas a amputación, pérdida de sensibilidad y limitación de movimiento. Además, se tratan las deficiencias de la extremidad superior debidas a lesiones de los nervios periféricos, el plexo braquial y los nervios raquídeos, problemas vasculares y otros trastornos.

Cuando existen varias deficiencias en una misma región de un miembro, por ejemplo limitación de movimiento, pérdida sensorial y amputación de un dedo, deben combinarse los diferentes porcentajes de deficiencia y posteriormente realizar la conversión a la siguiente unidad mayor; en este caso, la mano (tablas 1 y 2).

Tabla 1: Relación de la deficiencia de los dedos con la deficiencia de la mano

% de deficiencia

% de deficiencia

% de deficiencia

% de deficiencia

Pulgar

Mano

Pulgar

Mano

Índice o medio

Mano

Anular o Meñique

Mano

0 - 1

= 0

52-53

= 21

0 - 2

= 0

0 - 4

= 0

2 - 3

= 1

54-56

= 22

3 - 7

= 1

5-14

= 1

4 - 6

= 2

57-58

= 23

8.-12

= 2

15-24

= 2

7 - 8

= 3

59-61

= 24

13-17

= 3

25-34

= 3

9 - 11

= 4

62-63

= 25

18-22

= 4

35-44

= 4

12-13

= 5

64-66

= 26

23-27

= 5

45-54

= 5

14-16

= 6

67-68

= 27

28-32

= 6

55-64

= 6

17-18

= 7

69-71

= 28

33-37

= 7

65-74

= 7

19-21

= 8

72-73

= 29

38-42

= 8

75-84

= 8

22-23

= 9

74-76

= 30

43-47

= 9

85-94

= 9

24-26

= 10

77-78

= 31

48-52

= 10

95-100

= 10

27-28

= 11

79-81

= 32

53-57

= 11

 

 

29-31

=12

82-83

= 33

58-62

=12

 

 

32-33

=13

84-86

= 34

63-67

=13

 

34-36

=14

87-88

= 35

68-72

=14

 

37-38

=15

89-91

= 36

73-77

= 15

 

39-41

=16

92-93

= 37

78-82

=16

 

42-43

=17

94-96

= 38

83-87

=17

 

44-46

=18

97-98

= 39

88-92

=18

 

47-48

=19

99-100

= 40

93-97

=19

 

49-51

=20

 

 

98-100

=20

 

Tabla 2: Relación de la deficiencia de la mano con la deficiencia de la extremidad superior

% de deficiencia

% de deficiencia

% de deficiencia

% de deficiencia

% de deficiencia

Mano

Extrem. superior

Mano

Extrem. superior

Mano

Extram. superior

Mano

Extrem. superior

Mano

Extrem. superior

1=

1

21=

19

41=

37

61=

55

81=

73

2=

2

22=

20

42=

38

62=

56

82=

74

3=

3

23=

21

43=

39

63=

57

83=

75

4=

4

24=

22

44=

40

64=

58

84=

76

5=

5

25=

23

45=

41

65=

59

85=

77

6=

5

26=

23

46=

41

66=

59

86=

77

7=

6

27=

24

47=

42

67=

60

87=

78

8=

7

28=

25

48=

43

68=

61

88=

79

9=

8

29=

26

49=

44

69=

62

89=

80

10=

9

30=

27

50=

45

70=

63

90=

81

11=

10

31=

28

51=

46

71=

64

91=

82

12=

11

32=

29

52=

47

72=

65

92=

83

13=

12

33=

30

53=

48

73=

66

93=

84

14=

13

34=

31

54=

49

74=

67

94=

85

15=

14

35=

32

55=

50

75=

68

95=

86

16=

14

36=

32

56=

50

76=

68

96=

86

17=

15

37=

33

57=

51

77=

69

97=

87

18=

16

38=

34

58=

52

78=

70

98=

88

19=

17

39=

35

59=

53

79=

71

99=

89

20=

18

40=

36

60=

54

80=

72

100 =

90

Las deficiencias regionales múltiples, como las de la mano, la muñeca, el codo y el hombro, se expresan como deficiencia de la extremidad superior y se combinan utilizando la tabla de valores combinados. Este último valor se convierte a porcentaje de discapacidad utilizando la tabla 3.

Tabla 3: Relación de la deficiencia de la extremidad superior con el porcentaje de discapacidad

% de deficien.

% de discapacidad

% de deficien.

% de discapacidad

% de deficien.

% de discapacidad

% de deficien.

% de discapacidad

% de deficien.

% de discapacidad

E. superior

ded

E. superior

ded

E. superior

ded

E. superior

ded

E. superior

ded

1=

0

21=

10

41=

20

61=

30

81=

40

2=

1

22=

11

42=

21

62=

30

82=

40

3=

2

23=

11

43=

21

63=

31

83=

41

4=

2

24=

12

44=

22

64=

31

84=

41

5=

2

25=

12

45=

22

65=

32

85=

42

6=

3

26=

13

46=

23

66=

32

86=

42

7=

3

27=

13

47=

23

67=

33

87=

43

8=

4

28=

14

48=

24

68=

33

88=

43

9=

4

29=

14

49=

24

69=

34

89=

44

10=

5

30=

15

50=

25

70=

34

90=

44

11=

5

31=

15

51=

25

71=

35

91=

45

12=

6

32=

16

52=

25

72=

35

92=

45

13=

6

33=

16

53=

26

73=

36

93=

46

14=

7

34=

17

54=

26

74=

36

94=

46

15=

7

35=

17

55=

27

75=

37

95=

47

16=

8

36=

18

56=

27

76=

37

96=

47

17=

8

37=

18

57=

28

77=

38

97=

48

18=

9

38=

19

58=

28

78=

38

98=

48

19=

9

39=

19

59=

29

79=

39

99=

49

20=

10

40=

20

60=

29

80=

39

100=

49

Es posible que un paciente refiera dolor u otros síntomas en una región de la extremidad superior, pero que no presente signos de deficiencia permanente, ya que sus síntomas pueden reducirse al modificar las actividades de la vida diaria o las tareas relacionadas con el trabajo. De acuerdo con estas normas, esa persona no tendría una deficiencia permanente.

Evaluación de una amputación.

La amputación de toda la extremidad superior, o deficiencia del 100 por 100 del miembro, equivale a un porcentaje de discapacidad del 49 por 100.

La amputación por debajo del codo, distal a la inserción del bíceps y próxima a la articulación metacarpofalángica, se considera como una deficiencia del 95 por 100 de la extremidad superior que equivale a un porcentaje de discapacidad del 47 por 100 (tabla 3).

Cada dedo recibe un valor relativo respecto a la mano: el pulgar el 40 por 100, los dedos índice y medio el 20 por 100 cada uno, los dedos anular y meñique el 10 por 100 cada uno. La amputación a nivel de cada porción de un dedo recibe un valor relativo de pérdida de todo el dedo: articulación metacarpofalángica, 100 por 100; interfalángica del pulgar, 50 por 100; interfalángica próxima de los dedos, 80 por 100, y interfalángica distal, 45 por 100.

La amputación de todos los dedos a nivel de la articulación metacarpofalángica se considera como una deficiencia de la mano del 100 por 100 o una deficiencia de la extremidad superior del 90 por 100 (tabla 2), que equivale a un porcentaje de discapacidad del 44 por 100 (tabla 3).

Evaluación de la pérdida sensorial de los dedos.

Las deficiencias se estiman de acuerdo con la calidad sensorial y con su distribución en la cara palmar de los dedos. La pérdida sensorial en la superficie dorsal no se considera una deficiencia.

La evaluación de la función sensorial de la mano tiene en cuenta todas las modalidades sensoriales, incluidas la percepción de dolor, calor, frío y tacto. La recuperación sensorial después de una lesión nerviosa se gradúa de la siguiente manera: en primer lugar, no existe sensibilidad; a continuación aparece una gama de sensaciones protectoras, que incluyen la percepción de dolor, calor, frío y cierto grado de tacto fino; por último, se produce la recuperación de las funciones del tacto discriminativo fino. Por lo tanto, si un paciente presenta una discriminación de dos puntos normal, no es necesario evaluar las otras submodalidades sensoriales; de hecho, se supone que están presentes.

Una prueba útil para explorar la pérdida sensorial en los dedos es la prueba de discriminación de dos puntos clásica de Weber.

La clasificación de la calidad sensorial y la estimación de la deficiencia del dedo se realizan de la siguiente forma:

– Discriminación de dos puntos mayor de 15 mm: pérdida sensorial total o deficiencia sensorial del 100 por 100. No existe respuesta al tacto, el pinchazo, la presión y el estímulo vibratorio.

– Discriminación de dos puntos entre 15 y 7 mm: pérdida sensorial parcial o deficiencia sensorial del 50 por 100. Existe una localización deficiente y una respuesta anormal al tacto, el pinchazo, la presión y el estímulo vibratorio.

– Discriminación de dos puntos igual o inferior a 6 mm: sensibilidad normal, o deficiencia sensorial de 0 por 100. Existe una localización y una respuesta normales al tacto, el pinchazo, la presión y el estímulo vibratorio.

La distribución de la pérdida sensorial se determina por el nivel de afectación de uno o los dos nervios colaterales y se clasifica de la siguiente forma:

1. Pérdida sensorial transversal: están afectados los dos nervios colaterales.

La pérdida sensorial transversal total es una pérdida sensorial del 100 por 100 y se le asigna el 50 por 100 del valor de deficiencia por amputación para ese nivel.

La pérdida sensorial transversal parcial es una pérdida sensorial del 50 por 100 y se le asigna el 25 por 100 del valor de deficiencia por amputación para ese nivel.

2. Pérdida sensorial longitudinal: está afectado un nervio colateral, ya sea el de la cara cubital o radial del dedo.

Las deficiencias por pérdida sensorial longitudinal total se basan en la importancia relativa de la cara del dedo para la función sensorial en las actividades de la mano: en el pulgar y el dedo meñique, un 40 por 100 del dedo para la cara radial y un 60 por 100 para la cara cubital; en los dedos índice, medio y anular, un 60 por 100 del dedo para la cara radial y un 40 por 100 para la cara cubital.

La sensibilidad de la cara externa de uno de los dedos extremos se gradúa de forma más elevada. Si el dedo anular se convierte en un dedo extremo por amputación del dedo meñique, la pérdida de sensibilidad a lo largo del borde cubital sería del 60 por 100 del dedo y la del borde radial del 40 por 100.

Los porcentajes de deficiencia de los dedos en las pérdidas sensoriales longitudinales parciales se calculan de acuerdo con el nivel de afectación y el valor relativo de la cara del dedo afectada (tablas 4 y 10).

Evaluación de la limitación de movimiento.

Para la evaluación de la limitación del movimiento de la extremidad superior, el sujeto debe realizar un movimiento activo de la mayor amplitud posible, la cual será medida por el examinador; pueden necesitarse varias determinaciones para obtener resultados fiables.

Si la articulación no puede ser movida de forma activa por el sujeto o de forma pasiva por el examinador, debe registrarse la posición de anquilosis.

La amplitud de movimiento de una articulación es el número total de grados de movimiento trazados por un arco entre los ángulos extremos de movimiento de la articulación, por ejemplo, desde la extensión máxima a la flexión máxima.

La «posición de función» o «posición funcional» de una articulación es la posición que se considera menos limitante cuando dicha articulación está anquilosada.

En general, las determinaciones de amplitud de movimiento se redondean a la decena de grados más cercana. Estas medidas se convierten a porcentajes de deficiencia mediante las tablas correspondientes.

1. EVALUACIÓN DE LAS DEFICIENCIAS DEL PULGAR

Amputación.

Determine la longitud del pulgar que permanece después de la amputación y consulte la figura 2 en su escala superior para establecer la deficiencia del pulgar.

Las amputaciones a través del hueso metacarpiano se consideran deficiencias del pulgar del 100 por 100 y no reciben valores adicionales.

Figura 2: Deficiencia del pulgar debida a amputación a varios niveles (escala superior) o a pérdida sensorial transversal total (escala inferior)

Pérdida sensorial transversal.

La figura 2 en su escala inferior muestra el porcentaje de deficiencia del pulgar por pérdida sensorial transversal total según el nivel en que tiene lugar.

A la pérdida sensorial transversal parcial se le asigna el 50 por 100 de los valores de la escala inferior de la figura 2.

Pérdida sensorial longitudinal.

La tabla 4 muestra el porcentaje de deficiencia del pulgar por pérdida sensorial longitudinal parcial o total según el nivel en que tiene lugar.

Tabla 4: Deficiencia del pulgar y del dedo meñique por pérdida sensorial longitudinal según el porcentaje de longitud del dedo afectado

% de longitud del dedo

% de pérdida sensorial longitudinal

Nervio colateral cubital

Nervio colateral radial

Pérdida total

Pérdida parcial

Pérdida total

Pérdida parcial

100

30

15

20

10

90

27

14

18

9

80

24

12

16

8

70

21

11

14

7

60

18

9

12

6

50

15

8

10

5

40

12

6

8

4

30

9

5

6

3

20

6

3

4

2

10

3

2

2

1

Limitación de movimiento.

El pulgar posee 5 unidades de movimiento, a cada una de las cuales le corresponde un valor relativo del movimiento del pulgar de la siguiente forma: flexión y extensión de la articulación IF: 15 por 100; flexión y extensión de la articulación MCF: 10 por 100; aducción: 20 por 100; abducción radial: 10 por 100; oposición: 45 por 100.

– Articulación interfalángica (IF): flexión y extensión.

La flexión normal es de 80º, la posición funcional se encuentra en los 20º de flexión.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de flexión y extensión para obtener la deficiencia del pulgar por pérdida de movimiento a nivel de la articulación IF.

Tabla 5: Deficiencias del pulgar debidas a limitación de movimiento de la articulación I

 

extensión

 

 

flexión

 

 

 

 

 

 

 

V

+30

+20

+10

0

10

20*

30

40

50

60

70

80

V

Dfl

15

13

11

8

6

4

4

3

2

1

1

0

Dfl

Dex

0

0

0

1

2

3

5

7

9

11

13

15

Dex

Da

15

13

11

9

8

7

9

10

11

12

14

15

Da

V

+30

+20

+10

0

10

20*

30

40

50

60

70

80

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dfl Deficiencia debida a pérdida de flexión (%).

Dex Deficiencia debida a pérdida de extensión (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

– Articulación metacarpofalángica (MCF): flexión y extensión.

La flexión normal es de 60º. La posición funcional se encuentra en los 20º de flexión.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de flexión y extensión para obtener la deficiencia del pulgar por pérdida de movimiento a nivel de la articulación MCF.

Tabla 6: Deficiencias del pulgar debidas a movimiento anormal de la articulación MCF

 

extensión

 

 

flexión

 

 

 

 

 

 

V

+40

+30

+20

+10

0

10

20*

30

40

50

60

V

Dfl

10

9

8

7

6

5

4

3

2

1

0

Dfl

Dex

0

0

0

0

0

1

1

3

5

8

10

Dex

Da

10

9

8

7

6

6

5

6

7

9

10

Da

V

+40

+30

+20

+10

0

10

20*

30

40

50

60

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dfl Deficiencia debida a pérdida de flexión (%).

Dex Deficiencia debida a pérdida de extensión (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

– Aducción del pulgar.

La amplitud de movimiento normal es de 0 a 8 cms.

Tabla 7: Deficiencias del pulgar debidas a falta de aducción y anquilosis

% de deficiencia del pulgar debida a:

Pérdida de adución (cm)

Limitación de movimiento

Anquilosis

8

20

20

7

13

19

6

8

17

5

6

15

4

4

10

3

3

15

2

1

17

1

0

19

0

0

20

– Abducción radial del pulgar.

La amplitud de movimiento normal es de 0 a 50º.

La anquilosis en cualquier posición de abducción radial corresponde a una deficiencia completa de esta función (10 por 100 del pulgar), puesto que la prensión no es posible sin un cierto componente de abducción.

Tabla 8: Deficiencias del pulgar debidas a falta de abducción y anquilosis

% de deficiencia del pulgar debida a:

abducción radial (º)

Limitación de movimiento

Anquilosis

0

10

10

10

9

10

20

7

10

30

3

10

40

1

10

50

0

10

– Oposición del pulgar.

La amplitud de movimiento normal de oposición es de 0 a 8 cms.

Tabla 9: Deficiencias del pulgar debidas a falta de oposición y anquilosis

% de deficiencia del pulgar debida a:

Oposición medida en cm

Limitación de movimiento

Anquilosis

0

45

45

1

31

40

2

22

36

3

13

31

4

9

27

5

5

22

6

3

24

7

1

27

8

0

29

Dos o más movimientos del pulgar limitados.

1. Mida y anote las deficiencias de movimiento del pulgar de flexión y extensión, aducción, abducción radial y oposición, como se describió anteriormente.

2. Sume estos valores para determinar la deficiencia del pulgar por limitación de movimiento.

Debido a que se ha tenido en cuenta el valor relativo de cada unidad funcional del pulgar en los valores de deficiencia de todo el pulgar, las deficiencias de los movimientos del pulgar se suman, mientras que las de los otros dedos de la mano se combinan. Si existiera una deficiencia máxima de cada tipo de movimiento del pulgar, la suma de las deficiencias sería el 100 por 100.

Combinación de las deficiencias por amputación, pérdida sensorial y limitación de movimiento del pulgar.

1. Mida por separado y anote las deficiencias del pulgar debidas a amputación, pérdida sensorial y limitación de movimiento.

Si una amputación afecta a la medición del movimiento, sólo se valorará la deficiencia por amputación.

Ejemplo: una amputación próxima a la articulación MCF afectará a las mediciones de la aducción y la oposición; sin embargo, sólo se tiene en cuenta la deficiencia debida a amputación.

2. Combine los valores de deficiencia, utilizando la tabla de valores combinados para obtener la deficiencia del pulgar.

3. Utilice las tablas 1, 2 y 3 para relacionar la deficiencia del pulgar con las deficiencias de la mano, la extremidad superior y el porcentaje de discapacidad

2. EVALUACIÓN DE LAS DEFICIENCIAS DEL RESTO DE LOS DEDOS

Amputación.

Determine la longitud del dedo que permanece después de la amputación y consulte la figura 3 en su escala superior, para establecer la deficiencia del dedo.

Las amputaciones a través del hueso metacarpiano se consideran deficiencias del dedo del 100 por 100 y no reciben valores adicionales.

Figura 3: Deficiencia de los dedos debida a amputación a varios niveles (escala superior) o a pérdida sensorial transversal total (escala inferior)

Pérdida sensorial transversal.

La figura 3 en su escala inferior muestra el porcentaje de deficiencia del dedo por pérdida sensorial transversal total según el nivel en que tiene lugar.

A la pérdida sensorial transversal parcial se le asigna el 50 por 100 de los valores de la escala inferior de la figura 3.

Pérdida sensorial longitudinal.

Determine los valores de deficiencia del dedo para la pérdida sensorial longitudinal parcial o total según el porcentaje de longitud del dedo afectada utilizando la tabla 4 para el dedo meñique y la tabla 10 para los dedos índice, medio y anular.

Tabla 10: Deficiencia de los dedos índice, medio y anular por pérdida sensorial longitudinal según el porcentaje de longitud del dedo afectado

 

% de pérdida sensorial longitudinal

Nervio colateral cubital

Nervio colateral radial

% de longitud del dedo

Pérdida total

Pérdida parcial

Pérdida total

Pérdida parcial

100

20

10

30

15

90

18

9

27

14

80

16

8

24

12

70

14

7

21

11

60

12

6

18

9

50

10

5

15

8

40

8

4

12

6

30

6

3

9

5

20

4

2

6

3

10

2

1

3

2

Limitación de movimiento.

Los dedos poseen tres unidades funcionales de movimiento, cada una de las cuales tiene el mismo valor relativo que el de las deficiencias por amputación: IFD: 45 por 100; IFP: 80 por 100; MCF: 100 por 100.

– Articulación interfalángica distal (IFD): flexión y extensión.

La flexión normal es de 70º, la posición funcional se encuentra en los 20º de flexión.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de flexión y extensión para obtener la deficiencia estimada del dedo por pérdida de movimiento a nivel de la articulación interfalángica distal.

Tabla 11: Deficiencias de los dedos debidas a limitación de movimiento de la articulación IFD

 

extensión

 

 

flexión

 

 

 

 

 

 

V

+30

+20

+10

0

10

20*

30

40

50

60

70

V

Dfl

45

42

39

36

31

26

21

15

10

5

0

Dfl

Dex

0

0

0

0

2

4

12

20

29

37

45

Dex

Da

45

42

39

36

33

30

33

35

39

42

45

Da

V

+30

+20

+10

0

10

20*

30

40

50

60

70

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dfl Deficiencia debida a pérdida de flexión (%).

Dex Deficiencia debida a pérdida de extensión (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

– Articulación interfalángica próxima (IFP): flexión y extensión.

La flexión normal es de 100º, la posición funcional se encuentra en los 40º de flexión.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de flexión y extensión para obtener la deficiencia estimada del dedo por pérdida de movimiento a nivel de la articulación interfalángica próxima.

Tabla 12: Deficiencias de los dedos debidas a limitación de movimiento de la articulación IFP

 

extensión

 

flexión

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

V

+30

+20

+10

0

10

20

30

40*

50

60

70

80

90

100

V

Dfl

80

73

66

60

54

48

42

36

30

24

18

12

6

0

Dfl

Dex

0

0

0

0

3

7

11

14

25

36

47

58

69

80

Dex

Da

80

73

66

60

57

55

53

50

55

60

65

70

75

80

Da

V

+30

+20

+10

0

10

20

30

40*

50

60

70

80

90

100

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dfl Deficiencia debida a pérdida de flexión (%).

Dex Deficiencia debida a pérdida de extensión (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

– Articulación metacarpofalángica (MCF): flexión y extensión.

La flexión normal es de 90º. La posición funcional se encuentra en los 30º de flexión.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de flexión y extensión para obtener la deficiencia del dedo por pérdida de movimiento a nivel de la articulación MCF.

Tabla 13: Deficiencias de los dedos debidas a limitación de movimiento de la articulación MCF

 

extensión

 

flexión

 

 

 

 

 

 

 

 

V

+20

+10

0

10

20

30*

40

50

60

70

80

90

V

Dfl

60

54

49

44

38

33

27

22

17

11

6

0

Dfl

Dex

0

3

5

7

10

12

27

41

56

71

85

100

Dex

Da

60

57

54

51

48

45

54

63

73

82

91

100

Da

V

+20

+10

0

10

20

30*

40

50

60

70

80

90

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dfl Deficiencia debida a pérdida de flexión (%).

Dex Deficiencia debida a pérdida de extensión (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

Limitación de movimiento de más de una articulación de un dedo.

1. Mida y anote las deficiencias de movimiento de flexión y extensión de cada articulación tal como se describió anteriormente.

2. Combine las deficiencias de cada articulación para estimar la deficiencia de todo el dedo.

3. Exprese la deficiencia del dedo como deficiencias de la mano, la extremidad superior y porcentaje de discapacidad (tablas 1 a 3).

Combinación de las deficiencias por amputación, pérdida sensorial y limitación de movimiento de los dedos.

1. Mida por separado y anote las deficiencias de los dedos debidas a amputación, pérdida sensorial y limitación de movimiento.

2. Combine los valores de deficiencia utilizando la tabla de valores combinados para obtener la deficiencia total del dedo.

3. Utilice las tablas 1, 2 y 3 para relacionar la deficiencia del dedo con las deficiencias de la mano, la extremidad superior y el porcentaje de discapacidad.

Deficiencias de varios dedos.

1. Evalúe la deficiencia de cada dedo por separado.

2. Determine la deficiencia de la mano debida a cada dedo.

3. Sume las deficiencias de la mano debidas a cada dedo para obtener la deficiencia total de la mano.

4. Relacione la deficiencia de la mano con las deficiencias de la extremidad superior y el porcentaje de discapacidad.

3. EVALUACIÓN DE LAS DEFICIENCIAS DE LA ARTICULACIÓN DE LA MUÑECA.

Amputación.

Una amputación por debajo de la inserción del bíceps y próxima a la articulación MCF equivale a una deficiencia de la extremidad superior del 90 al 95 por 100, dependiendo de su localización.

Limitación de movimiento.

La unidad funcional de la muñeca representa el 60 por 100 de la función de la extremidad superior.

La muñeca posee dos unidades de movimiento, a cada una de las cuales le corresponde un valor relativo de su función:

1. La flexión y extensión representan el 70 por 100 de la función de la muñeca, lo que corresponde al 42 por 100 de la función de la extremidad superior.

2. Las desviaciones radial y cubital de la muñeca representan el 30 por 100 de la función de la muñeca, que corresponde a un 18 por 100 de la función de la extremidad superior.

– Flexión y extensión.

La amplitud de movimiento normal está entre los 60º de extensión y los 60º de flexión. La posición funcional se encuentra entre los 10º de extensión y los 10º de flexión.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de flexión y extensión para obtener el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

Tabla 14: Deficiencias de la extremidad superior debidas a pérdida de flexión-extensión de la muñeca

V

60

50

40

30

20

10*

0*

10*

20

30

40

50

60

V

Dfl

42

34

25

21

17

13

10

8

7

5

3

2

0

Dfl

Dex

0

2

4

5

7

8

11

13

18

24

30

36

42

Dex

Da

42

36

29

26

24

21

21

21

25

29

33

38

42

Da

V

60

50

40

30

20

10*

0*

10*

20

30

40

50

60

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dfl Deficiencia debida a pérdida de flexión (%).

Dex Deficiencia debida a pérdida de extensión (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

– Desviación radial y cubital.

La amplitud de movimiento normal está entre los 20º de desviación radial y los 30º de desviación cubital. La posición funcional se encuentra entre los 0º y los 10º de desviación cubital.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de desviación radial y cubital para obtener el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

Tabla 15: Deficiencias de la extremidad superior debidas a pérdida de desviación radial y cubital de la muñeca

V

20

15

10

5

0*

5*

10*

15

20

25

30

V

Ddr

0

1

2

3

4

5

5

9

12

15

18

Ddr

Ddc

18

15

12

9

5

4

4

3

2

1

0

Ddc

Da

18

16

14

12

9

9

9

12

14

16

18

Da

V

20

15

10

5

0*

5*

10*

15

20

25

30

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Ddr Deficiencia debida a pérdida de desviación radial (%).

Ddc Deficiencia debida a pérdida de desviación cubital (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

Determinación de deficiencias debidas a limitación de movimiento de la articulación de la muñeca.

1. Determine las deficiencias de la extremidad superior debidas a limitación de movimiento de la muñeca relacionados con la flexión-extensión y con la desviación radial-cubital.

(Las deficiencias de pronación y supinación se atribuyen al codo, puesto que los principales músculos responsables de esta función se insertan en el codo.)

2. Sume las correspondientes deficiencias para determinar la deficiencia de la extremidad superior por movimiento anormal de la muñeca.

3. Utilice la tabla 3 para relacionar la deficiencia de la extremidad superior con el porcentaje de discapacidad.

4. EVALUACIÓN DE LAS DEFICIENCIAS DE LA ARTICULACION DEL CODO

Amputación.

Una amputación por debajo de la axila y proximal a la inserción del bíceps equivale a una deficiencia de la extremidad superior del 95 al 100 por 100, dependiendo de su localización.

Limitación de movimiento.

La unidad funcional del codo representa el 70 por 100 de la función de la extremidad superior.

El codo posee dos unidades de movimiento, a cada una de las cuales le corresponde un valor relativo de su función:

1. La flexión y extensión representan el 60 por 100 de la función del codo, lo que corresponde al 42 por 100 de la función de la extremidad superior.

2. La pronación y supinación del codo representan el 40 por 100 de la función del mismo, que corresponde a un 28 por 100 de la función de la extremidad superior.

– Flexión y extensión.

La amplitud de movimiento normal está entre los 140º de flexión y 0º de extensión. La posición funcional se encuentra en los 80º de flexión.

Sume los porcentajes de deficiencia de flexión y extensión para obtener el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

Tabla 16: Deficiencias de la extremidad superior debidas a falta de flexión-extensión del codo

V

140

130

120

110

100

90

80*

70

60

50

40

30

20

10

0

V

Dfl

0

1

2

4

6

8

10

15

19

23

27

31

34

37

42

Dfl

Dex

42

37

32

27

21

17

11

8

6

5

4

3

2

1

0

Dex

Da

42

38

34

31

27

25

21

23

25

28

31

34

36

38

42

Da

V

140

130

120

110

100

90

80*

70

60

50

40

30

20

10

0

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dfl Deficiencia debida a pérdida de flexión (%).

Dex Deficiencia debida a pérdida de extensión (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

– Pronación y supinación.

La amplitud de movimiento normal está entre los 80º de supinación y los 80º de pronación. La posición funcional se encuentra en los 20º de pronación.

Sume los porcentajes de deficiencia correspondientes para obtener el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

Tabla 17: Deficiencias de la extremidad superior debidas a falta de pronación y supinación de la articulación del codo

V

80

70

60

50

40

30

20

10

0

10

20*

30

40

50

60

70

80

V

Ds

0

0

1

1

2

2

3

3

3

4

4

6

8

13

18

22

28

Ds

Dp

28

27

25

24

22

21

19

15

12

8

4

3

3

2

1

1

0

Dp

Da

28

27

26

25

24

23

22

18

15

12

8

9

11

15

19

23

28

Da

V

80

70

60

50

40

30

20

10

0

10

20*

30

40

50

60

70

80

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dp Deficiencia debida a pérdida de pronación (%).

Ds Deficiencia debida a pérdida de supinación (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

Determinación de deficiencias debidas a limitación de movimiento de la articulación del codo.

1. Determine las deficiencias de la extremidad superior debidas a limitación de movimiento del codo relacionados con la flexión-extensión y con la pronación-supinación.

2. Sume las correspondientes deficiencias para determinar la deficiencia de la extremidad superior por limitación de movimiento del codo.

3. Utilice la tabla 3 para relacionar la deficiencia de la extremidad superior con el porcentaje de discapacidad.

5. EVALUACIÓN DE LAS DEFICIENCIAS DE LA ARTICULACIÓN DEL HOMBRO

Amputación.

Una amputación a nivel de la articulación del hombro, se considera una deficiencia de la extremidad superior del 100 por 100 y un porcentaje de discapacidad del 49 por 100.

Limitación de movimiento.

La unidad funcional del hombro representa el 60 por 100 de la función de la extremidad superior.

El hombro posee tres unidades de movimiento, a cada una de las cuales le corresponde un valor relativo de su función:

1. La flexión y extensión representan el 50 por 100 de la función del hombro (40 por 100 para la flexión y 10 por 100 para la extensión), lo que corresponde al 30 por 100 de la función de la extremidad superior.

2. La aducción y abducción del hombro representan el 30 por 100 de la función del mismo (10 por 100 para la aducción y 20 por 100 para la abducción), que corresponde a un 18 por 100 de la función de la extremidad superior.

3. La rotación interna y externa representan el 20 por 100 de la función del hombro (10 por 100 para la rotación interna y 10 por 100 para la rotación externa), que corresponde a un 12 por 100 de la función de la extremidad superior.

– Flexión y extensión.

La amplitud de movimiento normal está entre los 180º de flexión y 50º de extensión. La posición funcional se encuentra entre los 40 y 20º de flexión.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de flexión y extensión para obtener el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

Tabla 18: Deficiencias de la extremidad superior debidas a falta de flexión-extensión del hombro

V

180

170

160

150

140

130

120

110

100

90

80

70

60

50

40*

30*

20*

10

0

10

20

30

40

50

V

Dfl

0

1

1

2

3

3

4

5

5

6

7

7

8

9

10

10

11

16

21

23

24

26

28

30

Dfl

Dex

30

29

28

27

26

25

24

23

22

21

18

15

12

8

5

5

4

3

3

2

2

1

1

0

Dex

Da

30

30

29

29

29

28

28

28

27

27

25

22

20

17

15

15

15

19

24

25

26

27

29

30

Da

V

180

170

160

150

140

130

120

110

100

90

80

70

60

50

40*

30*

20*

10

0

10

20

30

40

50

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dfl Deficiencia debida a pérdida de flexión (%).

Dex Deficiencia debida a pérdida de extensión (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

– Abducción y aducción.

La amplitud de movimiento normal está entre los 180º de abducción y los 50º de aducción. La posición funcional se encuentra entre los 50 y los 20º de abducción.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de abducción y aducción para obtener el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

Tabla 19: Deficiencias de la extremidad superior debidas a falta de abducción y aducción de la articulación del hombro

V

180

170

160

150

140

130

120

110

100

90

80

70

60

50*

40*

30*

20*

10

0

10

20

30

40

50

V

Dab

0

0

1

1

2

2

3

3

4

4

5

5

6

6

6

7

7

10

12

14

15

16

17

18

Dab

Dad

18

18

16

16

15

15

14

13

12

12

9

7

5

3

3

2

2

2

2

1

1

1

0

0

Dad

Da

18

18

17

17

17

17

17

16

16

16

14

12

11

9

9

9

9

12

14

15

16

17

17

18

Da

V

180

170

160

150

140

130

120

110

100

90

80

70

60

50

40*

30*

20*

10

0

10

20

30

40

50

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dab Deficiencia debida a pérdida de abducción (%).

Dad Deficiencia debida a pérdida de aducción (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

– Rotación interna y externa.

La amplitud de movimiento normal está entre los 90º de rotación interna y los 90º de rotación externa. La posición funcional se encuentra entre los 30 y los 50º de rotación interna.

Deberán sumarse los porcentajes de deficiencia de rotación interna y externa para obtener el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

Tabla 20: Deficiencias de la extremidad superior debidas a falta de rotación interna y externa de la articulación del hombro

 

Rotación interna

 

 

 

 

 

Rotación externa

 

 

 

 

 

V

90

80

70

60

50*

40*

30*

20

10

0

10

20

30

40

50

60

70

80

90

V

Dri

0

0

1

2

2

3

4

4

5

5

6

7

8

8

9

10

11

11

12

Dri

Dre

12

10

8

5

4

3

2

2

2

2

2

1

1

1

1

0

0

0

0

Dre

Da

12

10

9

7

6

6

6

6

7

7

8

8

9

9

10

10

11

11

12

Da

V

90

80

70

60

50*

40*

30*

20

10

0

10

20

30

40

50

60

70

80

90

V

* Posición funcional.

V Ángulos de movimiento medido.

Dri Deficiencia debida a pérdida de rotación interna (%).

Dre Deficiencia debida a pérdida de rotación externa (%).

Da Deficiencia debida a anquilosis.

Determinación de deficiencias debidas a limitación de movimiento de la articulación del hombro.

1. Determine las deficiencias de la extremidad superior debidas a limitación de movimiento del hombro relacionados con la flexión-extensión, abducción-aducción y rotación interna-externa.

2. Sume las correspondientes deficiencias para determinar la deficiencia de la extremidad superior por movimiento anormal del hombro.

3. Utilice la tabla 3 para relacionar la deficiencia de la extremidad superior con el porcentaje de discapacidad.

6. EVALUACIÓN DE LAS NEUROPATÍAS PERIFÉRICAS

En este apartado se evalúan las deficiencias de la extremidad superior relacionadas con los trastornos de los nervios raquídeos (C5 a D1), el plexo braquial y los nervios periféricos principales.

Para evaluar una deficiencia debida a los efectos de lesiones de los nervios periféricos es necesario determinar la gravedad de la pérdida de función debida a déficit sensorial o dolor y la debida a déficit motor.

Los porcentajes de deficiencia estimados ya tienen en cuenta las manifestaciones debidas a lesiones de los nervios periféricos, como la limitación del movimiento, atrofia y alteraciones vasomotoras tróficas y de los reflejos. Por lo tanto, si una deficiencia deriva rigurosamente de una lesión de un nervio periférico, el evaluador no deberá aplicar los porcentajes de deficiencia de los apartados anteriores de esta sección junto con los porcentajes de deficiencia de este apartado, puesto que se podría producir un aumento injustificado de la valoración.

Sin embargo, si una limitación de movimiento no puede ser atribuida a una lesión de nervio periférico, la deficiencia de movimiento se evaluará de acuerdo con los apartados anteriores correspondientes y la deficiencia nerviosa de acuerdo con este apartado, combinandose posteriormente ambas valoraciones.

Déficit sensorial o dolor.

Las lesiones de los nervios periféricos que producen déficit sensorial pueden asociarse a una amplia gama de sensaciones anormales como: anestesia, disestesia, parestesia, hiperestesia, intolerancia al frío y dolor urente intenso.

Sólo el dolor o las molestias persistentes que causan una pérdida de función permanente, a pesar de un esfuerzo máximo en la rehabilitación médica y de haber transcurrido un período óptimo de tiempo para la adaptación psicológica deben considerarse como una deficiencia establecida. El dolor que no cumple uno o mas de los criterios anteriores no se considera valorable.

La gravedad de la pérdida de función debida a déficit sensorial se gradúa con la tabla 21 y se relaciona con la estructura anatómica afectada y los porcentajes máximos de deficiencia por déficit sensorial de los nervios raquídeos (tabla 23), el plexo braquial (tabla 24) y los nervios periféricos principales (tabla 25).

Déficit motor y pérdida de fuerza.

La función motora de nervios específicos se explora mediante pruebas musculares; en general estas pruebas gradúan la capacidad de una persona para mover un segmento del cuerpo en toda su amplitud de movimiento contra gravedad y contra resistencia.

La función motora de cada músculo se evalúa y gradúa de acuerdo con la tabla 22 y se relaciona con la estructura anatómica afectada y los porcentajes máximos de deficiencia por déficit motor de los nervios raquídeos (tabla 23) el plexo braquial (tabla 24) y los nervios periféricos principales (tabla 25).

Tabla 21: Determinación de las deficiencias debidas a dolor o déficit sensorial causados por trastornos de los nervios periféricos

Clasificación

Grado

Descripción del déficit sensorial o dolor

% deficit sensorial

1

No existe pérdida de la sensibilidad, sensación anormal o dolor.

0

2

Disminución de la sensibilidad con o sin sensación anormal o dolor, que se olvida durante la actividad.

1-25

3

Disminución de la sensibilidad con o sin sensación anormal o dolor, que interfiere con la actividad.

26-60

4

Disminución de la sensibilidad con o sin sensación anormal o dolor, que puede impedir la actividad, o causalgia menor.

61-80

5

Disminución de la sensibilidad con sensaciones anormales y dolor intenso que impide la actividad, o causalgia mayor.

81-100

Procedimiento de evalución

1

Identifique el área de afectación.

2

Identifique el o los nervios que inervan el área.

3

Gradúe la gravedad del déficit sensorial o dolor de acuerdo con la clasificación anterior.

4

Determine la deficiencia máxima de la extremidad superior debida a déficit sensorial o dolor del nervio afectado: nervios raquídeos (tabla 23), plexo braquial (tabla 24) y nervios periféricos principales (tabla 25).

5

Multiplique la gravedad del déficit sensorial por el valor de deficiencia máximo, para obtener la deficiencia de la extremidad superior respecto a cada estructura afectada.

Tabla 22: Determinación de las deficiencias debidas a pérdida de fuerza y a déficit motores causados por trastornos de los nervios periféricos

Clasificación

 

Grado

Descripción de la función muscular

% deficit

motor

5

Movimiento activo contra la gravedad con resistencia total.

0

4

Movimiento activo contra la gravedad con cierto grado de resistencia.

1-25

3

Movimiento activo sólo contra la gravedad, sin resistencia.

26-50

2

Movimiento activo sin gravedad.

51-75

1

Leve contracción sin movimiento.

76-99

0

Ausencia de contracción.

100

Procedimiento de evaluación

1

Identifique el movimiento afectado.

2

Identifique el musculo o músculos que ejecutan dicha acción y el nervio afectado.

3

Gradúe la gravedad del déficit motor de cada músculo de acuerdo con la clasificación anterior.

4

Determine la deficiencia máxima de la extremidad superior debida a déficit motor del nervio afectado: nervios raquídeos (tabla 23), plexo braquial (tabla 24) y nervios periféricos principales (tabla 25).

5

Multiplique la gravedad del déficit motor por el valor de deficiencia máximo para obtener la deficiencia de la extremidad superior respecto a cada estructura afectada.

Nervios raquídeos

La evaluación de la deficiencia de los nervios raquídeos debida a lesiones o enfermedades se basa en la gravedad de la pérdida funcional de los nervios periféricos que reciben fibras de dichos nervios raquídeos.

Puesto que los nervios periféricos reciben fibras de mas de un nervio raquídeo, la afectación de dos o mas nervios raquídeos que dan fibras al mismo nervio periférico produce una pérdida funcional mayor que la afectación de un único nervio raquídeo; por lo tanto, la deficiencia en estos casos se evaluará de acuerdo con los porcentajes de deficiencia del plexo braquial y no combinando los porcentajes de deficiencia de las raíces de los nervios raquídeos.

La tabla 23 muestra los porcentajes de deficiencia de los nervios raquídeos. Estos porcentajes sólo hacen referencia a afectaciones unilaterales de la extremidad superior. Si la afectación es bilateral, se determina la deficiencia de cada lado de forma independiente y se convierte a porcentaje de discapacidad. A continuación estos porcentajes unilaterales se combinan mediante la tabla de valores combinados.

Tabla 23: Deficiencias máximas de la extremidad superior debidas a déficit sensorial

 

% deficiencia máximo de la extremidad superior debido a

Nervio raquídeo

Déficit sensorial o dolor

Déficit motor

Déficit sensitivo-motor combinado

C5

5

30

34

C6

8

35

40

C7

5

35

38

C8

5

45

48

D1

5

20

24

Evaluación de la deficiencia de un nervio raquídeo.

1. Estime la gravedad del déficit sensorial o dolor de acuerdo con la tabla 21 y del déficit motor de acuerdo con la tabla 22.

2. Busque los valores de deficiencia máxima de la extremidad superior debida a déficit sensorial o motor de cada nervio raquídeo utilizando la tabla 23.

3. Multiplique la gravedad del déficit sensorial o motor por el porcentaje correspondiente de la tabla 23 para determinar el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

4. Combine los porcentajes de deficiencia sensorial y motora para obtener la deficiencia total de la extremidad superior.

5. Convierta la deficiencia de la extremidad superior a porcentaje de discapacidad (tabla 3).

Plexo braquial

Está formado por tres troncos primarios:

– Tronco superior: C5 y C6.

– Tronco medio: C7.

– Tronco inferior: C8 y D1.

La tabla 24 muestra los porcentajes máximos de deficiencia que corresponden al plexo braquial o sus troncos. Estos porcentajes sólo hacen referencia a afectaciones unilaterales de la extremidad superior. Si la afectación es bilateral, se determina la deficiencia de cada lado de forma independiente y se convierte a porcentaje de discapacidad. A continuación los porcentajes unilaterales se combinan mediante la tabla de valores combinados.

Tabla 24: Deficiencias máximas de la extremidad superior debidas a déficit sensorial o motor unilateral del plexo braquial

 

% máximo de la extremidad superior debido a

 

Déficit sensorial o dolor

Déficit motor

Déficit sensitivo-motor combinado

Plexo braquial (C5 a D1)

100

100

100

Tronco superior (C5-C6)

Erb-Duchenne

25

75

81

Tronco medio (C7)

5

35

38

Tronco inferior (C8–D1)

Dejerime Klumpke

20

70

76

Evaluación de la deficiencia del plexo braquial.

1. Estime la gravedad del déficit sensorial o dolor de acuerdo con la tabla 21 y del déficit motor de acuerdo con la tabla 22.

2. Busque los valores de deficiencia máxima de la extremidad superior debida a déficit sensoriales o motores del plexo braquial y sus troncos utilizando la tabla número 24.

3. Multiplique la gravedad del déficit sensorial o motor por el porcentaje correspondiente de la tabla 24 para determinar el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

4. Combine los porcentajes de deficiencia sensorial y motora para obtener la deficiencia total de la extremidad superior.

5. Convierta la deficiencia de la extremidad superior a porcentaje de discapacidad (tabla 3).

Nervios periféricos principales

La tabla 25 muestra los porcentajes máximos de deficiencia que corresponden a los nervios periféricos que se asocian con mayor frecuencia a deficiencias de la extremidad superior. Estos porcentajes sólo hacen referencia a afectaciones unilaterales de la extremidad superior. Si la afectación es bilateral, se determina la deficiencia de cada lado de forma independiente y se convierte a porcentaje de discapacidad. A continuación los porcentajes unilaterales se combinan mediante la tabla de valores combinados.

Tabla 25: Deficiencias máximas de la extremidad superior debidas a déficit sensorial o motor unilateral de los nervios periféricos principales

Nervio

% máximo de la extremidad superior debido a:

Déficit sensorial o dolor

Déficit motor

Déficit sensitivo-motor combinado

Pectorales (mayor y menor)

0

5

5

Circunflejo

5

35

38

Dorsal de la escápula

0

5

5

Torácico largo

5

0

5

Braquial cutáneo interno

0

15

15

Accesorio del braquial cutáneo interno

5

0

5

Mediano (por encima del punto medio del antebrazo)

38

44

65

Mediano (interóseo anterior)

0

15

15

Mediano (por debajo del punto medio del antebrazo)

38

10

44

Colateral palmar radial del pulgar

7

0

7

Colateral palmar cubital del pulgar

11

0

11

Colateral palmar radial del dedo índice

5

0

5

Colateral palmar cubital del dedo índice

4

0

4

Colateral palmar radial del dedo medio

5

0

5

Colateral palmar cubital del dedo medio

4

0

4

Colateral palmar radial del dedo anular

2

0

2

Musculocutáneo

5

25

29

Radial (región sup. del brazo con pérdida del tríceps)

5

42

45

Radial (codo sin afectación del tríceps)

5

35

38

Subescapulares (superior e inferior)

0

5

5

Supraescapular

5

16

20

Toracodorsal

0

10

10

Cubital (por encima del punto medio del antebrazo)

7

46

50

Cubital (por debajo del punto medio del antebrazo)

7

35

40

Colateral palmar cubital del dedo anular

2

0

2

Colateral palmar radial del dedo meñique

2

0

2

Colateral palmar cubital del dedo meñique

3

0

3

Evaluación de la deficiencia de los nervios periféricos principales

1. Estime la gravedad del déficit sensorial o dolor de acuerdo con la tabla 21 y del déficit motor de acuerdo con la tabla 22.

2. Busque los valores de deficiencia máxima de la extremidad superior debida a déficit sensoriales o motores de los nervios periféricos principales utilizando la tabla 25.

3. Multiplique la gravedad del déficit sensorial o motor (tablas 21 y 22) por el porcentaje correspondiente de la tabla 25 para determinar el porcentaje de deficiencia de la extremidad superior.

4. Combine los porcentajes de deficiencia sensorial y motora para obtener la deficiencia total de la extremidad superior.

5. Convierta la deficiencia de la extremidad superior a porcentaje de discapacidad (tabla 3).

NEUROPATÍAS POR ATRAPAMIENTO

Las deficiencias de la extremidad superior secundarias a neuropatías por atrapamiento pueden calcularse midiendo los déficit sensorial y motor tal y como se describen en los apartados anteriores.

La tabla 26 proporciona un método alternativo en el que la deficiencia de la extremidad superior se estima de acuerdo con la gravedad de la afectación de cada nervio principal en cada punto de atrapamiento. El evaluador utilizará uno u otro método, pero nunca ambos.

Tabla 26: Deficiencia de la extremidad superior debida a neuropatía por atrapamiento

 

 

Gravedad del atrapamiento y % de deficiencia de la Extremidad superior

Nervio afectado

Lugar del atrapamiento

Leve

Moderado

Grave

Supraescapular

 

5

10

20

Circunflejo

 

10

20

38

Radial

Región superior del brazo

15

25

45

Interóseo posterior

Antebrazo

10

20

35

Mediano

Codo

15

35

55

Interóseo anterior

Región proximal del antebrazo

5

10

15

Mediano

Muñeca

10

20

40

Cubital

Codo

10

30

50

Cubital

Muñeca

10

30

40

7. EVALUACIÓN DE LOS TRASTORNOS VASCULARES

Las vasculopatías periféricas de la extremidad superior se valorarán de acuerdo con el capítulo correspondiente al Sistema Cardiovascular: sistema vascular periférico.

Cuando exista una amputación debida a vasculopatía periférica, la deficiencia debida a amputación se valorará de acuerdo con el apartado correspondiente de este capítulo y posteriormente se combinará su porcentaje de discapacidad con el que corresponda por la deficiencia vascular periférica, si persiste.

8. EVALUACIÓN DE ARTROPLASTIA

La artroplastia de una articulación puede realizarse con o sin la colocación de un implante.

La artroplastia con resección simple recibe un 40 por 100 del valor relativo de la articulación con respecto a la extremidad superior. La artroplastia con implante recibe un 50 por 100 del valor relativo de la articulación.

Las estimaciones de deficiencia de la extremidad superior para cada articulación se muestran en la tabla 27.

Tabla 27: Deficiencia de la extremidad superior después de artroplastia de huesos o articulaciones específicas

 

% de deficiencia de la extremidad superior

Nivel de la artroplastia

Artroplastia con

resección (40%)

Artroplastia con

implante (50%)

Todo el hombro

24

30

Porción distal de la clavícula (aislada)

10

–

Todo el codo

28

35

Cabeza del radio (aislada)

8

10

Toda la muñeca

24

30

Cabeza del cúbito (aislada)

8

10

Fila proximal del carpo

12

15

Huesos del carpo

12

15

Pulgar

 

 

Carpometacarpiana

11

13

Metacarpofalángica

1

2

Interfalángica

2

3

Dedos índice o medio

 

 

Metacarpofalángica

7

9

Interfalángica proximal

6

7

Interfalángica distal

3

4

Dedos anular o meñique

 

 

Metacarpofalángica

3

4

Interfalángica proximal

3

3

Interfalángica distal

2

2

Si existe limitación del movimiento, la deficiencia se calcula de forma independiente y se combina con la deficiencia correspondiente por artroplastia. Si existe artrodesis, la deficiencia sólo se estima de acuerdo con las normas para la deficiencia por anquilosis de cada articulación.

9. COMBINACIÓN DE DEFICIENCIAS REGIONALES PARA OBTENER EL PORCENTAJE DE DISCAPACIDAD

1. Determine las deficiencias de cada región (mano, muñeca, codo, hombro) tal como se describe en los apartados anteriores.

2. Combine, mediante la tabla de valores combinados, las deficiencias de la extremidad superior debidas a cada región.

Las deficiencias de los dedos deben convertirse a deficiencia de la mano y ésta a su vez, a deficiencia de la extremidad superior antes de combinar las deficiencias regionales.

3. Utilice la tabla 3 para convertir la deficiencia de la extremidad superior en porcentaje de discapacidad.

Extremidad inferior

En esta sección se aborda la evaluación de las deficiencias del pie, el retropié, el tobillo, la pierna, la rodilla y la cadera. En cada apartado se incluyen los valores correspondientes a las deficiencias debidas a amputación, lesión de nervios periféricos, problemas vasculares y otros trastornos.

Para la evaluación de la deficiencia de la extremidad inferior se utilizan métodos diagnósticos y funcionales. Algunas deficiencias pueden evaluarse correctamente mediante la determinación de la amplitud de movimiento, mientras que otras se evalúan mejor utilizando estudios diagnósticos. Sea cual sea el método de evaluación utilizado, sólo debe emplearse uno de ellos para la valoración de una deficiencia concreta.

Para facilitar la consulta de ésta sección las tablas que se incluyen muestran los porcentajes de deficiencia de la extremidad inferior indicados entre paréntesis () y los porcentajes de deficiencia de las diferentes regiones indicados entre corchetes [ ].

Si el paciente presenta varias deficiencias en la misma región, como por ejemplo la pierna, o deficiencias en diferentes regiones, como el tobillo y un dedo del pie, deben calcularse por separado los porcentajes de deficiencia de la extremidad inferior correspondientes a cada región y mediante la tabla de valores combinados obtener la deficiencia total de la extremidad inferior; éste último valor se convierte a porcentaje de discapacidad utilizando la tabla 28. Si están afectadas las dos extremidades, se debe evaluar la deficiencia de cada una de ellas de forma independiente y transformarlas a porcentaje de discapacidad, combinándose posteriormente los dos porcentajes.

Tabla 28: Relación de la deficiencia de la extremidad inferior con el porcentaje de discapacidad

% defic. Extrem. inferior

% de discapacidad

% defic. Extrem. inferior

% de discapacidad

% defic. Extrem. inferior

% de discapacidad

% defic. Extrem. inferior

% de discapacidad

% defic. Extrem. inferior

% de discapacidad

1=

0

21=

8

41=

16

61=

24

81=

32

2=

1

22=

9

42=

17

62=

25

82=

33

3=

1

23=

9

43=

17

63=

25

83=

33

4=

2

24=

10

44=

18

64=

26

84=

34

5=

2

25=

10

45=

18

65=

26

85=

34

6=

2

26=

10

46=

18

66=

26

86=

34

7=

3

27=

11

47=

19

67=

27

87=

35

8=

3

28=

11

48=

19

68=

27

88=

35

9=

4

29=

12

49=

20

69=

28

89=

36

10=

4

30=

12

50=

20

70=

28

90=

36

11=

4

31=

12

51=

20

71=

28

91=

36

12=

5

32=

13

52=

21

72=

29

92=

37

13=

5

33=

13

53=

21

73=

29

93=

37

14=

6

34=

14

54=

22

74=

30

94=

38

15=

6

35=

14

55=

22

75=

30

95=

38

16=

6

36=

14

56=

22

76=

30

96=

38

17=

7

37=

15

57=

23

77=

31

97=

39

18=

7

38=

15

58=

23

78=

31

98=

39

19=

8

39=

16

59=

24

79=

32

99=

40

20=

8

40=

16

60=

24

80=

32

100=

40

1. Desigualdad de longitud de las extremidades inferiores.

La determinación de la longitud de las extremidades inferiores con una cinta métrica o la determinación del nivel de la cresta iliaca con el sujeto en bipedestación, no son medidas fiables e incluso a veces resultan complicadas, por lo que se recomienda la telerradiografía para estimar éstas deficiencias.

Tabla 29: Deficiencias por desigualdad de longitud de las extremidades inferiores

Desigualdad en cms

Deficiencia extremidad inferior

0 - 1,9

(0)

2 - 2,9

(5 - 9)

3 - 3,9

(10 - 14)

4 - 4,9

(15 - 19)

5 ó mas

(20)

2. Alteración de la marcha.

La tabla 30, referida a la deficiencia de la extremidad inferior por alteración de la marcha, puede servir como guía general para la estimación de muchas de las deficiencias del miembro inferior. Siempre que sea utilizado este método de evaluación no podrá emplearse ningún otro de los reseñados en esta sección.

Los porcentajes mostrados en la tabla corresponden a deficiencias permanentes compatibles con hallazgos patológicos o con la dependencia de dispositivos adaptativos, por lo tanto no se emplearán cuando las deficiencias se basen únicamente en factores subjetivos, como el dolor o el colapso súbito; este sería el caso de un paciente con molestias en la región inferior de la espalda que decide utilizar un bastón para facilitar la deambulación.

Tabla 30: Deficiencias de la extremidad inferior por alteración de la marcha (expresadas en porcentaje de discapacidad)

Gravedad

Signos del paciente

% de discapacidad

Leve

a. Cojera antálgica con acortamiento de la fase de estación y alteraciones artríticas moderadas a avanzadas demostradas de cadera, rodilla o tobillo

7

 

b. Signo de Trendelenburg positivo y artrosis moderada a avanzada de la cadera

10

 

c. Igual que los grados anteriores, pero el paciente requiere la utilización parcial de un bastón o muleta para caminar recorri­dos largos pero no generalmente en el hogar o en el trabajo

15

 

d. Requiere la utilización habitual de un corrector corto del miembro inferior (ortosis tobillo-pie [OTP])

15

Moderada

e. Requiere la utilización habitual de un bastón, muleta o corrector largo del miembro inferior (ortosis rodilla-tobillo-pie [ORTP])

20

 

f. Requiere la utilización habitual de un bastón o muleta y un corrector corto del miembro inferior.

30

 

g. Requiere la utilización habitual de dos bastones o dos muletas.

40

Grave

h. Requiere la utilización habitual de dos bastones o dos muletas y un corrector corto del miembro inferior (OTP)

50

 

i. Requiere la utilización habitual de dos bastones o dos muletas y un corrector largo del miembro inferior (ORTP)

60

 

j. Requiere la utilización habitual de dos bastones o dos muletas y dos correctores del miembro inferior (OTP u ORTP)

60

 

k. Necesita una silla de ruedas

65

3. Función muscular.

La disminución de la función muscular debe estimarse sólo mediante una de las diferentes partes de esta sección relativas a: alteración de la marcha (tabla 30), atrofia muscular (tabla 31), prueba muscular manual (tabla 32) o lesión de un nervio periférico (tabla 48).

El evaluador deberá determinar qué método se ajusta mejor a la deficiencia del paciente y utilizar el que sea mas objetivo.

Para evaluar la atrofia muscular, es necesario que la región correspondiente de la otra extremidad sea normal, utilizándola como elemento de comparación. Ninguno de los miembros debe presentar inflamación o varices.

La medida en el muslo se realiza 10 cms por encima de la rótula, con la rodilla totalmente extendida.

Tabla 31: Deficiencias por atrofia muscular del muslo y la pantorrilla

Diferencia de circunsferencia en cms

Grado de Deficiencia

% de deficiencia de la Extremidad inferior

0 - 0,9

Ausente

(0)

1 - 1,9

Leve

(3 - 7)

2 - 2,9

Moderada

(8 - 11)

3 o mas

Grave

(12)

La Prueba muscular manual gradúa la capacidad de una persona para mover un segmento de la extremidad inferior en toda su amplitud de movimiento contra la gravedad y mantener dicho segmento contra resistencia. Se realiza por grupos musculares principales y no es una prueba útil cuando la actividad de los pacientes está inhibida por el dolor o el miedo al dolor.

Tabla 32: Deficiencias por debilidad muscular de la extremidad inferior

 

(% de deficiencia extremidad Inferior) [% de deficiencia pie]

Grupo muscular

Grado 0

Grado 1

Grado 2

Grado 3

Grado 4

Cadera

Flexión

(15)

(15)

(15)

(10)

(5)

 

Extensión

(37)

(37)

(37)

(37)

(17)

 

Abducción

(62)

(62)

(62)

(27)

(25)

 

Rotación interna

(10)

(10)

(10)

(5)

(2)

 

Rotación externa

(10)

(10)

(10)

(5)

(2)

Rodilla

Flexión

(25)

(25)

(25)

(17)

(12)

 

Extensión

(25)

(25)

(25)

(17)

(12)

Tobillo

Flexión (flexión plantar)

(37) [53]

(37 ) [53]

(37) [53]

(25) [35]

(17) [24]

 

Extensión (flexión dorsal)

(25) [35]

(35) [35]

(35) [35]

(25) [35]

(12) [17]

 

Inversión

(12) [17]

(12) [17]

(12) [17]

(12) [17]

(5) [7]

 

Eversión

(12) [17]

(12) [17]

(12) [17]

(12) [17]

(5) [7]

1er dedo del pie

Extensión

(7) [10]

(7) [10]

(7) [10]

(7) [10]

(2) [3]

 

Flexión

(12) [17]

(12) [17]

(12) [17]

(12) [17]

(5) [7]

La debilidad de aducción de la cadera se evalúa como deficiencia del nervio obturador (tabla 48).

Grado 0: Ausencia de contracción.

Grado 1: Leve contracción sin movimiento.

Grado 2: Movimiento activo sin gravedad.

Grado 3: Movimiento activo sólo contra gravedad, sin resistencia.

Grado 4: Movimiento activo contra gravedad con cierto grado de resistencia.

4. Amplitud de movimiento.

Al igual que en el miembro superior, la amplitud de movimiento del miembro inferior se medirá, para cada arco de movimiento de una articulación, partiendo desde los 0º como posición inicial y añadiendo el numero total de grados recorridos desde ese punto.

Las mediciones obtenidas se transformarán en porcentajes de deficiencia mediante las tablas correspondientes a cada articulación, que especifican los arcos de movimiento medidos en forma de deficiencias leves, moderadas y graves.

Cadera

La cadera posee tres unidades funcionales de movimiento:

– Flexión-Extensión: 130º de amplitud media (100º flexión, 30º extensión)

– Abducción-aducción: 60º de amplitud media (40º abducción, 20º aducción)

– Rotación interna-externa: 90º de amplitud media (40º R. interna, 50º R. externa)

Limitación de movimiento.

En la tabla 33 viene reflejado el porcentaje de deficiencia de la extremidad inferior por limitación de movimiento de la cadera.

Deberán combinarse los porcentajes de deficiencia de los distintos arcos de movimiento para obtener la deficiencia de la extremidad inferior.

Tabla 33: Limitación de movimiento de la cadera

 

% deficiencia extremidad inferior

Movimiento

Leve: (5%)

Moderada: (10%)

Grave: (20%)

Flexión

menor de 100º

menor de 80º

menor de 50º

Extensión

contractura en flexión de:

 

10 - 19º

20 - 29º

30º

Rotación interna

10 - 20º

0 - 9º

 

Rotación externa

20 - 30º

0 - 19º

 

Abducción

15 - 25º

5 - 14º

menor de 5º

Aducción

0 -15º

 

 

Contractura en Abducción (1)

0 -15º

6 - 10º

11 - 20º

(1) Una contractura en abducción mayor de 20º representa una deficiencia de la extremidad inferior del 38 por 100.

Anquilosis.

La posición óptima de anquilosis en la cadera es de 25 a 40º de flexión y posición neutral para el resto de los movimientos. A esta posición de anquilosis le corresponde una deficiencia de la extremidad inferior del 50 por 100.

Cuando la cadera esté anquilosada en una posición diferente, se determinará la posición de anquilosis y se sumará el porcentaje de deficiencia correspondiente, según la tabla 34, al de la posición óptima (50 por 100).

Si existe anquilosis en más de una posición, el porcentaje de deficiencia debido a la posición óptima se sumará a sólo una de las posiciones de anquilosis, combinandose posteriormente con el que corresponda a las otras posiciones.

Tabla 34: Deficiencia de la extremidad inferior por anquilosis de cadera

Deficiencia en Extremidad Inferior (%)

Anquilosis en:

Deficiencia Extremidad Inferior (%)

Flexión (*)

Rotación interna (*)

Rotación externa (*)

Abducción (*)

Aducción (*)

37

0 - 9

 

 

 

 

37

25

10 - 19

 

 

 

 

25

12

20 - 24

 

 

 

 

12

12

40 - 49

5 - 9

10-19

 

 

12

25

50 - 59

10 - 19

20 - 29

5 - 14

5 - 9

25

37

60 - 69

20 - 29

30 - 39

15 - 24

10 - 14

37

50

+ de 70

+ de 30

+ de 40

+ de 25

+ de 15

50

Rodilla

La rodilla posee una unidad funcional de movimiento:

– Flexión-extensión: 140º de amplitud media (140º flexión, 0º extensión)

Limitación de movimiento.

En la tabla 35 viene reflejado el porcentaje de deficiencia de la extremidad inferior por movimiento anormal de la rodilla.

Deberán combinarse los porcentajes de deficiencia de los distintos arcos de movimiento para obtener la deficiencia de la extremidad inferior.

Tabla 35: Deficiencia de movimiento de la rodilla

 

% deficiencia extremidad inferior

Movimiento

Leve: (10%)

Moderada: (20%)

Grave: (35%)

Flexión

menor de 110º

menor de 80º

menor de 60º

 

 

 

+ 2% por cada 10º menor de 60º

Contractura en Flexión

5º - 9º

10º - 19º

20º o mas

Anquilosis

La posición óptima de anquilosis en la rodilla es de 10 a 15º de flexión con un buen alineamiento. Esta posición representa una deficiencia de la extremidad inferior del 67 por 100.

Las deficiencias por anquilosis en posición diferente, incluidos varo-valgo y deformidades por defecto de rotación, deben evaluarse según la tabla 36 y sumarse al porcentaje de deficiencia correspondiente a la posición óptima.

Si existe anquilosis en más de una posición, el porcentaje de deficiencia debido a la posición óptima se sumará a sólo una de las posiciones de anquilosis, combinandose posteriormente con el que corresponda a las otras posiciones.

Tabla 36: Deficiencia de la extremidad inferior por anquilosis de rodilla

Deficiencia en Extremidad Inferior (%)

Anquilosis en:

Deficiencia Extremidad Inferior (%)

Flexión (*)

Rotación interna (*)

Rotación externa (*)

Varo (*)

Valgo (*)

12

20 - 29

10 - 19

10 - 19

0 - 9

10 - 19

12

25

30 - 39

20- 29

20- 29

10- 19

20- 20

25

33

más de 40

más de 30

más de 30

más de 20

más de 30

33

Tobillo y retropié

El tobillo posee dos unidades funcionales de movimiento:

– Flexión dorsal-plantar: 60º de amplitud media (20º F. dorsal, 40º F. plantar)

– Inversión-eversión: 50º de amplitud media (30º inversión, 20º eversión)

Limitación de movimiento.

En la tabla 37 viene reflejado el porcentaje de deficiencia de la extremidad inferior por movimiento anormal del tobillo.

Deberán combinarse los porcentajes de deficiencia de los distintos arcos de movimiento para obtener la deficiencia de la extremidad inferior.

Tabla 37: Limitación de movimiento del tobillo y retropié

 

(% deficiencia extremidad Inferior) [% deficiencia pie]

Movimiento

Leve: (7%) [10%]

Moderada: (15%) [21%]

Grave: (30%) [43%]

Flexión plantar

11 - 20º

1 - 10º

Ausente

Flexión dorsal

10 -0º

–

–

Contractura en flexión

–

10º

20º

Movimiento

Leve: (2%) [3%]

Moderada y grave: (5%) [7%]

Inversión

10 – 20º

0 - 9º

 

Eversión

0 - 10º

–

 

Movimiento

Leve: (12%) [17%]

Moderada: (25%) [35%]

Grave: (50%) [72%]

Varo

10 - 14º

15 - 24º

25º ó más

Valgo

10 -20º

–

–

Anquilosis.

La posición óptima de anquilosis en el tobillo es la posición neutral sin flexión, extensión, varo o valgo. Esta posición representa una deficiencia del pie del 14 por 100 y una deficiencia de la extremidad inferior del 10 por 100.

Las deficiencias por anquilosis en posición diferente, deben evaluarse de acuerdo con la tabla 38 y sumarse al porcentaje de deficiencia correspondiente a la posición óptima.

Si existe anquilosis en más de una posición, el porcentaje de deficiencia debido a la posición óptima se sumará a sólo una de las posiciones de anquilosis, combinándose posteriormente con el que corresponda a las otras posiciones.

Tabla 38: Deficiencia de la extremidad inferior por anquilosis de tobillo

Deficiencia Extremidad Inferior (%) Pie [%]

Anquilosis en:

Deficiencia Extremidad Inferior (%) Pie [%]

Flexión dorsal (*)

Flexión plantar (*)

Rotación Interna (*)

Rotación Externa (*)

Varo (*)

Valgo (*)

(12) [17]

 

 

0 - 9º

15 - 19º

 

 

(12) [17]

(17) [24]

10 -19º

10 - 19º

 

 

 

 

(17) [24]

(25) [35]

 

 

10 - 19º

20 - 29º

5 - 9º

10 - 19º

(25) [35]

(37) [53]

+ de 20º

20 - 29º

20 - 29º

30 - 39

10 - 19º

20 - 30º

(37) [53]

(43) [61]

 

 

 

 

20 - 29º

 

(43) [61]

(52) [74]

 

+ de 30º

+ de 30º

+ de 40º

+ de 30º

+ de 30º

(52) [74]

Dedos del pie

Limitación de movimiento.

En la tabla 39 viene reflejado el porcentaje de deficiencia de la extremidad inferior por limitación de movimiento de los dedos del pie.

Si existe deficiencia en más de un arco de movimiento o en más de un dedo, deberán combinarse las deficiencias del pie antes de pasar a deficiencia de la extremidad inferior.

Tabla 39: Limitación de movimiento de los dedos del pie

 

(% deficiencia extremidad inferior)

[% deficiencia pie]

Movimiento

Leve: (2%) [3%]

Moderada y grave: (5%) [7%]

Primer dedo

 

 

MTF

15º - 30º

< 15º

IF

< 20º

 

Dedos 2º a 5º

 

 

MTF

< 10º

 

Anquilosis.

Las deficiencias por anquilosis de uno o mas dedos se reflejan en la tabla 40.

Tabla 40: Deficiencia de la (extremidad inferior) y [pie] por anquilosis de los dedos

Dedos afectados

Extensión completa

Posición funcional

Flexión completa

Primer dedo

(10) [14]

(9) [13]

(13) [18]

2º a 5º dedo

(2) [3]

(1) [2]

(2) [3]

Si existe mas de un dedo anquilosado, sume el porcentaje de deficiencia del pie correspondiente a cada dedo y posteriormente convierta a porcentaje de deficiencia de extremidad inferior.

Tabla 41: Relación de la deficiencia del pie con la deficiencia de la extremidad inferior

% de deficiencia

% de deficiencia

% de deficiencia

% de deficiencia

% de deficiencia

pie

Extrem. Inferior

Pie

Extrem. Inferior

pie

Extrem. Inferior

pie

Extrem. Inferior

pie

Extrem. Inferior

1=

1

21=

15

41=

29

61=

43

81=

57

2=

1

22=

15

42=

29

62=

43

82=

57

3=

2

23=

16

43=

30

63=

44

83=

58

4=

3

24=

17

44=

31

64=

45

84=

59

5=

4

25=

18

45=

32

65=

46

85=

60

6=

4

26=

18

46=

32

66=

46

86=

60

7=

5

27=

19

47=

33

67=

47

87=

61

8=

6

28=

20

48=

34

68=

48

88=

62

9=

6

29=

20

49=

34

69=

48

89=

62

10=

7

30=

21

50=

35

70=

49

90=

63

11=

8

31=

22

51=

36

71=

50

91=

64

12=

8

32=

22

52=

36

72=

50

92=

64

13=

9

33=

23

53=

37

73=

51

93=

65

14=

10

34=

24

54=

38

74=

52

94=

66

15=

11

35=

25

55=

39

75=

53

95=

67

16=

11

36=

25

56=

39

76=

53

96=

67

17=

12

37=

26

57=

40

77=

54

97=

68

18=

13

38=

27

58=

41

78=

55

98=

69

19=

13

39=

27

59=

41

79=

55

99=

69

20=

14

40=

28

60=

42

80=

56

100 =

70

5. ARTROSIS

La mayoría de los pacientes con artrosis presentan una deficiencia mayor por dolor y debilidad secundarios a degeneración de la superficie articular, que por pérdida de movimiento, por lo que en estos casos, la graduación radiográfica es un método mas objetivo y válido para valorar la deficiencia que la determinación de la amplitud de movimiento.

El signo característico de todos los tipos de artrosis es el adelgazamiento del cartílago articular, que se correlaciona con la progresión de la enfermedad, por lo tanto, el mejor indicador radiográfico de deficiencia funcional en un paciente con artrosis es el intervalo cartilaginoso o espacio articular.

Tabla 42: Deficiencias por artrosis

Articulación (Intervalos cartilaginosos normales entre paréntesis)

(% Deficiencia extremidad inferior) [% deficiencia pie]

Intervalo cartilaginoso

3 mm

2 mm

1 mm

0 mm

Sacroiliaca (3 mm)

–

(2)

(7)

(7)

Cadera (4 mm)

(7)

(20)

(25)

(50)

Rodilla (4 mm)

(7)

(20)

(25)

(50)

Femororrotuliana (**)

–

(10)

(15)

(20)

Tobillo

(5) [7]

(15) [21]

(20) [28]

(30) [43]

Subastragalina

–

(5) [7]

(15) [21]

(25) [35]

Astragaloescafoidea

–

 

(10) [14]

(20) [28]

Calcaneocuboidea

–

 

(10) [14]

(20) [28]

Primera metatarsofalángica

–

 

(5) [7]

(12) [17]

Demás metatarsofalángicas

–

 

(2) [3]

(7) [10]

(**): En un paciente con historia de traumatismo directo, síntoma de dolor femororrotuliano y crepitación en la exploración física, pero sin estrechamiento del espacio articular en las radiografías, se asigna una deficiencia de la extremidad inferior del 5 por 100.

6. AMPUTACIONES.

Las deficiencias de la extremidad inferior debidas a amputación se estiman de acuerdo con la siguiente tabla:

Tabla 43: Estimaciones de deficiencia por amputación

Amputación

(% deficiencia extremidad inferior)

[% deficiencia pie]

Desarticulación de cadera

(100)

 

Encima de rodilla

 

 

Proximal

(100)

 

Región media del muslo

(90)

 

Distal

(80)

 

Desarticulación de rodilla

(80)

 

Debajo de rodilla

 

 

< 7,5 cms

(80)

 

> o = 7,5 cms

(70)

 

De Syme (pie)

(62)

[100]

Mesopie

(45)

[64]

Transmetatarsiana

(40)

[57]

Primer metatarso

(20)

[28]

Otros metatarsos

(5)

[7]

Todos los dedos a nivel de la art. Metatarsofalángica

(22)

[31]

Primer dedo a nivel de la art. Metatarsofalángica

(12)

[17]

Primer dedo a nivel de la articulación. Interfalángica

(5)

[7]

Dedos 2º a 5º a nivel de la art. Metatarsofalángica

(2)

[3] cada uno

Por hemipelvectomía se asigna un porcentaje de discapacidad del 50 por 100.

7. ESTIMACIONES BASADAS EN EL DIAGNÓSTICO

Algunas deficiencias se determinan de forma mas correcta sobre la base de un diagnóstico que en función de los hallazgos exploratorios.

El evaluador debe decidir cual de los criterios: diagnóstico o de exploración, describe mejor la deficiencia de un paciente concreto y utilizar sólo uno de ellos para la valoración de cada región anatómica.

En general, se recomienda seguir los criterios de la sección que proporcione la mayor estimación de deficiencia.

Tabla 44: Deficiencias de la extremidad inferior y pie según estimaciones basadas en el diagnóstico

Región y trastorno

Extremidad inferior (%)

Región y trastorno

Extremidad inferior (%)

Pelvis

 

Cadera

 

Fractura pélvica:

 

Sustitución total de la cadera: (tabla 45)

 

No desplazada, no articular, consolidada, sin déficit neurológico ni otros signos.

Desplazada, no articular evaluación mediante acortamiento y debilidad.

Fractura acetabular: evaluación según movimiento y alteraciones articulares.

 

Resultado bueno, 85 - 100 puntos

37

0

Resultado regular, 50 - 84 puntos

50

 

Resultado malo. < 50 puntos

75

–

 

 

–

Fractura cuello del femur consolidada en:

 

Buena posición: Evaluación según la exploración.

–

Fractura de articulación sacroiliaca

2 - 7

Bursitis isquial

7

Mala unión (combinar con la deficiencia correspondiente por amplitud de movimiento).

30

Diáfisis femoral

 

Ausencia de unión (combinar con la deficiencia correspondiente por amplitud de movimiento).

37

Fractura consolidada con angulación o defecto de rotación de:

 

Artroplastia de Girdlestone (si se evalúa según los hallazgos de la exploración se utilizará la puntuación mayor)

50

10 - 14°

25

15 - 19°

45

+ de 20° (aumentar 2% por grado)

62 máximo

Bursitis trocantérica crónica con marcha anormal.

7

 

 

Rodilla

 

Tobillo

 

Subluxación o luxación rotuliana con inestabilidad residual

(7)

Inestabilidad ligamentosa (basada en Rx de esfuerzo):

 

Fractura rotuliana

 

Leve (exceso de apertura de 2-3 mm)

(5) [7]

No desplazada, consolidada

(7).

Moderada (4-6 mm)

(10) [14]

Desplazamiento mayor de 3 mm

(12)

Grave (> de 6 mm)

(15) [21]

Desplazada con ausencia de unión

(17)

 

 

Rotulectomía:

 

Fractura extraarticular con angulación

 

Parcial

(7)

10 - 14°

(15) [21]

Total

(22)

15 - 19°

(25) [35]

Meniscectomía, medial o lateral:

 

+ de 20° :aumentar (2) [3] % por cada grado hasta un máximo de

(37) [53]

Parcial

(2)

Total

(7)

Fractura intraarticular con desplazamiento

(20) [28]

Meniscectomía, medial y lateral:

 

 

 

Parcial

(10)

Retropié

 

Total

(22)

Fractura extraarticular:

 

Laxitud de lig. Cruzados o colaterales

 

- Con angulación en varo de 10 - 19°

(12) [17]

Leve

(7)

- Con angulación en varo de + de 20°: aumentar (1) [11% por cada grado hasta un máximo de:

(25) [35]

Moderada

(17)

Grave

(25)

Laxitud de lig. Cruzados y colaterales

 

- Con angulación en valgo de 10 - 19°

(7) [11]

Moderada

(25)

- Con angulación en valgo > de 20°:

 

Grave

(37)

aumentar (1) [1]% por cada grado hasta un máximo de:

(25) [35]

Fractura de la meseta tibial

 

No desplazada

(5)

Pérdida del ángulo tibiocalcáneo

 

Desplazada:

 

- Ángulo de 120 - 110°

(12) [17]

5 - 9° de angulación

(12)

- Ángulo de 100 - 90°

(20) [28]

10 - 19° de angulación

(25)

- Ángulo < 90°. aumentar (2) [3]% por grado

 

+20° (aumentar 2% por grado)

Máximo 50

hasta un máximo de:

(37) [54]

Fractura supra o intercondilea

 

Fractura intraarticular con desplazamiento

 

No desplazada

(5)

- Subastragalina

(15) [21]

Desplazada

 

- Astragaloescafoidea

(7) [10]

5 - 9° de angulación

(12)

- Calcaneocuboidea

(7) [10]

10 - 19° de angulación

(25)

 

 

+20° (aumentar 2% por grado)

Máximo 50

 

 

Sustitución total de la rodilla (tbla 45):

 

Deformidad del mesopié

 

Resultado bueno: 85-100 puntos

(37)

Cavo:

 

Resultado regular: 50-84 puntos

(50)

- Leve

(2) [3]

Resultado malo: <50 puntos

(75)

- Moderada

(7) [10]

Osteotomia tibial proximal

 

«Pie en mecedora»

 

Resultado bueno

(25)

- Leve

(5) [7]

Resultado malo: Estime la deficiencia según la exploración.

 

- Moderada

(10) [14]

–

- Grave

20) [28]

 

 

Necrosis avascular del astrágalo

 

 

 

- Sin hundimiento

(7) [10)

 

 

- Con hundimiento

(15) [21]

Tibia

 

Deformidad del antepié

 

Fractura de diafisis tibial con defecto de alineamiento de:

 

Fractura metatarsiana con desplazamiento

dorsal de la cabeza > 5 mm:

 

10 - 14°

20

- Primer metatarsiano

(10) [14]

15 - 19°

30

- Quinto metatarsiano

(5) [7]

+de 20°. (aumentar 2% por cada grado)

Max.50

- Otros metatarsianos

(2) [3]

 

 

Fractura metatarsiana con angulación plantar y metatarsalgia:

 

 

 

- Primer metatarsiano

(10) [14]

 

 

- Quinto metatarsiano

(5) [7]

 

 

- Otros metatarsianos

(2) [3]

Tabla 45: Graduación de los resultados de la sustitución de cadera y rodilla

Cadera (*)

Puntos

Rodilla (**)

Puntos

a. Dolor

 

a. Dolor

 

Ausente

44

Ausente

50

Leve

40

Leve o esporádico

45

Moderado esporádico

30

Sólo al subir escaleras

40

Moderado continuo

20

Al caminar y subir escaleras

30

Intenso

10

Moderado

 

b. Función

 

Esporádico

20

Cojera:

 

Continuo

10

Ausente

11

Intenso

0

Leve

8

 

 

Moderada

5

b. Amplitud de movimiento

 

Intensa

0

Sume 1 punto por cada 5º

25

Dispositivo de ayuda:

Ninguno

11

c. Estabilidad (movimiento máximo en cualquier posición)

 

Bastón para recorridos largos

7

Anteroposterior.

 

Bastón

5

< 5 mm

10

Una muleta

3

5 - 9 mm

5

Dos bastones

2

> 9 mm

0

Dos muletas

0

Mediolateral:

 

Distancia recorrida:

 

5º

15

Ilimitada

11

6 - 9º

10

Seis edificios

8

10 - 14º

5

Tres edificios

5

> o = 15º

0

Interiores

2

 

 

En cama o silla de ruedas

0

Suma de puntos a + b + c

 

c. Actividades

 

 

 

Subir escaleras:

 

d. Contractura en flexión:

 

Normal

4

5 - 9º

2

Utiliza pasamanos

2

10 - 15º

5

Dificultad para subir

1

16 - 20

10

Incapaz de subir

0

> 20º

20

Ponerse zapatos y calcetines:

 

e. Alineación:

 

Con facilidad

4

0 - 4º

0

Con dificultad

2

5 - 10º

3/grado

Incapaz de hacerlo

0

11 - 15º

3/grado

Estar sentado:

 

> 15º

20

Cualquier silla, 1 hora

4

Suma de puntos d + e

 

Silla alta

2

 

 

Incapaz de sentarse cómodo

0

 

 

Trasporte público:

 

 

 

Puede utilizarlo

1

 

 

No puede utilizarlo

0

 

 

d. Deformidad

 

 

 

Fijación en aducción: < 10º

1

 

 

> ó = 10º

0

 

 

Fijación en rotación interna:< 10º

1

 

 

>ó =10º

0

 

 

Fijación en rotación externa:< 10º

1

 

 

>ó= 10º

0

 

 

Contractura en flexión: < 15º

1

 

 

>ó= 15º

0

 

 

Desigualdad de longitud de EEII:

 

 

 

< 1,5 cm

1

 

 

>ó= 1,5 cm

0

 

 

e. Amplitud de movimiento

 

 

 

Flexión: > 90º

1

 

 

< ó = 90º

0

 

 

Abducción: > 15º

1

 

 

< ó = 15º

0

 

 

Aducción: > 15º

1

 

 

< ó = 15º

0

 

 

Rotación externa > 30º

1

 

 

< ó = 30º

0

 

 

Rotación interna: > 15º

1

 

 

< ó = 15º

0

 

 

(*) La puntuación total para la estimación de los resultados de la sustitución de cadera es la suma de los puntos de los apartados a, b, c, d y e.

(**) La puntuación total para la estimación de los resultados de la sustitución de rodilla es la suma de los puntos de los apartados a, b y c menos la suma de los puntos de los apartados d, e y f.

7. PÉRDIDA DE PIEL

La pérdida de piel en todo su grosor en ciertas áreas de la extremidad inferior puede ser causa de deficiencia importante, como muestra la tabla 46, aun cuando las áreas sean recubiertas de forma satisfactoria con un injerto cutáneo.

Tabla 46: Deficiencias por pérdida de piel

 

% deficiencia: (Extremidad inferior) [Pie]

Recubrimiento isquiático que requiere una descarga frecuente y la limitación del tiempo en la posición sentada

(12)

Recubrimiento de la tuberosidad tibial que limita la acción de arrodillarse

(5)

Recubrimiento del talón que limita el tiempo de bipedestación y de deambulación

(25) [35]

Recubrimiento de la superficie plantar de la cabeza metatarsiana que limita el tiempo de bipedestación y de deambulación

 

Primer metatarsiano

(12) [17]

Quinto metatarsiano

(12) [17]

Osteomielitis crónica con secreción activa

 

Del fémur

(7) [10]

De la tibia

(7) [10]

Del pie, que requiere la sustitución periódica de los apósitos y la limitación del tiempo de utilización de calzado

(25) [35]

8. LESIONES DE LOS NERVIOS PERIFÉRICOS

Las lesiones de los nervios periféricos se dividen en tres componentes: déficit motor, déficit sensorial y disestesia o alteración de la sensibilidad.

La tabla 47 indica las estimaciones de deficiencia correspondientes a pérdidas sensoriales y motoras completas de los nervios periféricos correspondientes. El déficit motor parcial deberá evaluarse de acuerdo con los criterios correspondientes a función muscular: Prueba muscular manual (apartado 3).

Los porcentajes de deficiencia de la extremidad inferior debidos a déficit motor, sensorial y disestesia deben combinarse entre si, y a su vez con otras deficiencias de la extremidad inferior, excepto las debidas a debilidad y atrofia muscular; posteriormente se realiza la conversión a porcentaje de discapacidad.

Tabla 47: Deficiencias por déficit neurológico

Nervio

% Deficiencia: ( extremidad inferior) [pie]

Motora

Sensitiva

Crural

(37)

(9)

Obturador

(7)

0

Glúteo superior

(62)

0

Glúteo inferior

(37)

0

Femorocutáneo

0

(9)

Ciático

(75)

(27)

Ciático poplíteo externo

(42)

(10)

Musculocutáneo de la pierna

0

(10)

Safeno externo

0

(7)

Plantar interno

(5)

(10) [14]

Plantar externo

(5) [7]

(5) [7]

9. CAUSALGIA Y DISTROFIA SIMPÁTICA REFLEJA

La causalgia es un dolor urente debido a la lesión de un nervio periférico.

La distrofia simpática refleja es un trastorno del sistema nervioso simpático caracterizado por dolor, inflamación, rigidez y coloración anormal, que puede tener lugar después de un esguince, una fractura o una lesión vascular o nerviosa.

Cuando estos trastornos se desarrollan en la extremidad inferior, deben evaluarse como en el caso de la extremidad superior.

10. TRASTORNOS VASCULARES

Las vasculopatías periféricas de la extremidad inferior se valorarán de acuerdo con el capítulo correspondiente al Sistema Cardiovascular: sistema vascular periférico.

Cuando exista una amputación debida a vasculopatía periférica, la deficiencia por amputación se valorará de acuerdo con el apartado correspondiente de este capítulo (apartado 6) y posteriormente se combinará su porcentaje de discapacidad con el que corresponda por la deficiencia vascular periférica, si persiste.

Columna vertebral

En esta sección se aborda la evaluación de las deficiencias que afectan a la columna cervical, dorsal, lumbar o sacra, que serán expresadas siempre en porcentaje de discapacidad.

Existen dos métodos de evaluación:

1. Modelo de la lesión, también denominado «modelo de las Estimaciones Basadas en el Diagnóstico» (EBD), que se aplica fundamentalmente en el caso de lesiones traumáticas y que incluye la deficiencia del paciente en uno de los 8 grados EBD específicos para cada región.

2. Modelo de la amplitud de movimiento, que se utilizará sólo cuando no pueda realizarse la evaluación de la deficiencia mediante el modelo de la lesión y que combina un porcentaje de deficiencia por trastornos específicos de la columna con otro basado en la limitación de movimiento o anquilosis y con un tercero basado en la deficiencia neurológica.

En cualquier caso deberá utilizarse uno de estos dos métodos, sin pasar en ningún momento de uno a otro.

Modelo de la lesión o estimaciones basadas en el diagnóstico (ebd).

Este modelo no depende únicamente de la historia clínica y la exploración física, sino también de datos médicos diferentes a los relacionados con la amplitud de movimiento, especialmente con signos de déficit neurológicos y con deficiencias fisiológicas y estructurales relacionadas con lesiones diferentes a los hallazgos habituales del envejecimiento como: espondilolisis, espondilolistesis, hernia discal, fracturas, luxaciones y pérdida de integridad del segmento de movimiento.

La historia clínica, la exploración física y los estudios clínicos que se describen a continuación guiarán al evaluador a incluir la deficiencia del paciente en uno de los 8 grados específicos de este método:

Los grados EBD I y II implican una afectación leve de la columna vertebral y se consideran déficit menores.

Los grados EBD III a VIII están relacionados con hallazgos específicos y demostrables mas graves que incluyen: radiculopatía, pérdida de integridad de un segmento de movimiento, fracturas de los cuerpos vertebrales potencialmente inestables, luxaciones, disfunción neurológica a varios niveles y déficit neurológicos graves. En el último grado EBD se encuadran los síndromes de la cola de caballo asociados a pérdida de la función de la extremidad inferior, disfunción vesical e intestinal y paraplejia.

Factores diferenciadores del grado EBD de deficiencia.

Al aplicar el «modelo de la lesión», el evaluador puede utilizar ciertos procedimientos o determinaciones clínicas (factores diferenciadores) para asignar la deficiencia de un paciente al grado EBD correcto. No es necesario ningún factor diferenciador para ubicar a un paciente en un grado EBD concreto pero, si existen, pueden ser un dato orientador importante respecto al grado de dicha deficiencia.

Aun así, si el evaluador no puede ubicar la deficiencia de un paciente en uno de los grados EBD, o si existen dudas sobre el grado más adecuado, deberá utilizar para la evaluación el modelo de la amplitud de movimiento.

1. Defensa muscular.

Existe defensa o espasmo muscular paravertebral o una pérdida no uniforme de la amplitud de movimiento.

Las molestias radiculares que siguen una distribución anatómica, pero que no pueden verificarse mediante hallazgos neurológicos, corresponden a este tipo de factor diferenciador.

2. Pérdida de reflejos.

Existe una pérdida de los reflejos del brazo o de la pierna relacionada con una lesión de la columna. Este hecho puede ser comprobado por el factor diferenciador 4, comentado posteriormente.

3. Reducción de la circunferencia, atrofia.

Las determinaciones circunferenciales relacionadas con lesiones de la columna muestran una pérdida de circunferencia de 2 cm o mayor por encima o por debajo del codo o la rodilla. Este hecho puede ser comprobado por el factor diferenciador 4, comentado posteriormente.

4*. Signos electrodiagnósticos.

* Factores diferenciadores mas objetivos e importantes.

Son signos inequívocos de afectación radicular:

– Múltiples ondas agudas positivas

– Potenciales de fibrilación

– Ausencia de la onda H

– Retraso mayor de 3 mm/seg

– Ondas polifásicas en los músculos periféricos

5*. Pérdida de integridad del segmento de movimiento.

Cada segmento de movimiento de la columna está constituido por dos vértebras contiguas, un disco interpuesto y las articulaciones interapofisarias vertebrales.

La pérdida de un segmento de movimiento se define como el movimiento anormal en el plano horizontal (traslación) o como el movimiento angular anormal del mismo respecto de un segmento de movimiento contiguo.

* Factores diferenciadores mas objetivos e importantes.

La pérdida de integridad del segmento de movimiento se define radiográficamente como el movimiento o deslizamiento anteroposterior de una vertebra sobre otra mayor de 3,5 mm en la región cervical o mayor de 5 mm en las regiones dorsal o lumbar, o como la diferencia en el movimiento angular de dos segmentos de movimiento contiguos, en respuesta a la flexión y la extensión de la columna, mayor de 15º o a nivel de la unión lumbosacra, o mayor de 11º en cualquier otra articulación.

6. Pérdida del control intestinal o vesical.

La exploración rectal indica una pérdida del tono del esfínter, o existe una pérdida del control vesical que requiere de un dispositivo adaptativo, como una sonda.

7*. Estudios vesicales.

* Factores diferenciadores mas objetivos e importantes.

Los cistometrogramas muestran una afectación neurológica inequívoca de la vejiga que causa incontinencia.

Inclusiones estructurales.

1. Compresión vertebral

2. Fractura del elemento posterior

3. Fractura de apófisis espinosa o transversa

Algunos patrones de fractura vertebral pueden ocasionar una deficiencia importante y sin embargo no manifestarse ninguno de los hallazgos relacionados con los factores diferenciadores. En este método las inclusiones estructurales que se incluyen en alguno de los grados EBD son definitorias de dicho grado y no será necesario determinar si se cumplen los demás criterios.

Si el paciente presenta inclusiones estructurales de dos grados, el evaluador deberá asignar al paciente el grado EBD que tenga el porcentaje de deficiencia más alto.

Región lumbosacra.

– Grado EBD lumbosacro I: molestias o síntomas.

Descripción y comprobación: el paciente no presenta signos clínicos importantes, ni defensa muscular, ni deficiencia neurológica demostrable, ni pérdida importante de la integridad estructural, ni signos de deficiencia relacionada con alguna lesión o enfermedad.

Inclusiones estructurales: ninguna.

Porcentaje de discapacidad: 0 por 100.

– Grado EBD lumbosacro II: deficiencia menor.

Descripción y comprobación: la historia clínica y los hallazgos de la exploración son compatibles con una lesión o enfermedad específica. Los hallazgos clínicos pueden ser: defensa muscular importante intermitente o continuada, pérdida no uniforme de la amplitud de movimiento (factor diferenciador n.º 1) o molestias radiculares no verificables. No existen signos objetivos de radiculopatía ni pérdida de la integridad estructural.

Inclusiones estructurales:

1. Compresión de un cuerpo vertebral menor del 25 por 100.

2. Fractura del elemento posterior sin luxación (espondilolisis evolutiva); la fractura está consolidada y no existe pérdida de la integridad del segmento de movimiento.

Porcentaje de discapacidad: 5 por 100.

– Grado EBD lumbosacro III: radiculopatía.

Descripción y comprobación: El paciente presenta signos importantes de radiculopatía, como pérdida de reflejos o atrofia unilateral mayor de 2 cm por encima o debajo de la rodilla. La deficiencia puede comprobarse por los hallazgos electrodiagnósticos. (factores diferenciadores 2, 3 y 4).

Inclusiones estructurales:

1. Compresión de un cuerpo vertebral entre el 25 y el 50 por 100.

2. fractura del elemento posterior, pero no fractura de apófisis trasversas o espinosas, con desplazamiento hacia el conducto vertebral, reparada sin pérdida de la integridad estructural. Puede existir o no radiculopatía.

Porcentaje de discapacidad: 10 por 100.

– Grado EBD lumbosacro IV: pérdida de integridad del segmento de movimiento.

Descripción y comprobación: el paciente presenta una pérdida de integridad del segmento de movimiento (factor diferenciador 5). Existe una historia documentada de defensa muscular y dolor. No es necesaria la presencia de anomalías neurológicas; si están presentes, el evaluador debe considerarlas en función del grado V.

Inclusiones estructurales:

1. Compresión de un cuerpo vertebral mayor del 50 por 100 sin afectación neurológica residual.

2. Afectación estructural segmentaria de la columna a varios niveles, como fracturas o luxaciones, sin afectación neurológica motora residual.

Porcentaje de discapacidad: 20 por 100.

– Grado EBD lumbosacro V: radiculopatía y pérdida de la integridad del segmento de movimiento.

Descripción y comprobación: el paciente reúne los criterios de los grados EBD III y IV, es decir: existe una radiculopatía y una pérdida de la integridad del segmento de movimiento.

Inclusiones estructurales: existe una afectación estructural así como una afectación neurológica motora documentada.

Porcentaje de discapacidad: 25 por 100.

– Grado EBD lumbosacro VI: síndrome de la cola de caballo sin signos intestinales o vesicales.

Descripción y comprobación: el paciente presenta un síndrome de la cola de caballo con una pérdida parcial, bilateral y objetivamente demostrada de la función de las extremidades inferiores. Puede existir o no una pérdida de la integridad del segmento de movimiento. No se ha demostrado de una forma objetiva una deficiencia intestinal o vesical.

Inclusiones estructurales: no existe ninguna definitoria de este grado.

Porcentaje de discapacidad: 40 por 100.

– Grado EBD lumbosacro VII: síndrome de la cola de caballo con deficiencia intestinal o vesical.

Descripción y comprobación: existe un síndrome de la cola de caballo como se define en el grado VI y el paciente presenta una afectación intestinal y vesical que requiere un dispositivo adaptativo.

Inclusiones estructurales: no existe ninguna definitoria de este grado.

Porcentaje de discapacidad: 60 por 100.

– Grado EBD lumbosacro VIII: paraplejia, pérdida total de la función de la región lumbosacra de la médula espinal.

Descripción y comprobación: el paciente presenta una paraplejia completa o casi completa debida a compresión neural en la región lumbar de la columna.

Inclusiones estructurales: no existe ninguna definitoria de este grado.

Porcentaje de discapacidad: 75 por 100

Región dorsolumbar.

– Grado EBD dorsolumbar I: molestias o síntomas.

Descripción y comprobación: el paciente no presenta signos clínicos importantes, ni defensa muscular, ni deficiencia neurológica demostrable, ni pérdida importante de la integridad estructural, ni signos de deficiencia relacionada con alguna lesión o enfermedad.

Inclusiones estructurales: ninguna.

Porcentaje de discapacidad: 0 por 100.

– Grado EBD dorsolumbar II: deficiencia menor.

Descripción y comprobación: la historia clínica y los hallazgos de la exploración son compatibles con una lesión o enfermedad específica y pueden incluir defensa muscular importante intermitente o continuada, pérdida no uniforme de la amplitud de movimiento (factor diferenciador n.º 1) o molestias radiculares no verificables. No existen signos objetivos de radiculopatía ni pérdida de la integridad estructural.

Inclusiones estructurales:

1. Compresión de un cuerpo vertebral menor del 25 por 100.

2. Fractura del elemento posterior sin luxación y no debida a espondilolisis evolutiva que está consolidando sin pérdida de la integridad estructural o radiculopatía.

Porcentaje de discapacidad: 5 por 100.

Si el paciente es clasificado en el grado dorsolumbar II debido a la presencia de una inclusión estructural y presenta signos de fascículos largos, el evaluador debe consultar los grados dorsolumbares VI, VII u VIII y combinar ambas valoraciones.

– Grado EBD dorsolumbar III: radiculopatía.

Descripción y comprobación: el paciente presenta una deficiencia neurológica menor de la extremidad inferior relacionada con una lesión dorsolumbar. Esta deficiencia se demuestra mediante la exploración de los reflejos y los hallazgos de atrofia unilateral mayor de 2 cm por encima o debajo de la rodilla y puede comprobarse mediante un estudio electrodiagnósticos. (factores diferenciadores 2, 3 y 4).

Inclusiones estructurales:

1. Compresión de un cuerpo vertebral entre el 25 y el 50 por 100.

2. Fractura del elemento posterior, pero no fractura de apófisis trasversas o espinosas, con un desplazamiento leve que interrumpe el conducto vertebral y consolidada sin pérdida de la integridad estructural. Puede existir o no radiculopatía.

Porcentaje de discapacidad: 15 por 100.

Si el paciente es clasificado en el grado dorsolumbar III debido a la presencia de una inclusión estructural y presenta signos de fascículos largos, el evaluador debe consultar los grados dorsolumbares VI, VII u VIII y combinar ambas valoraciones.

– Grado EBD dorsolumbar IV: pérdida de integridad del segmento de movimiento o afectación neurológica a varios niveles.

Descripción y comprobación: el paciente presenta una pérdida de un segmento de movimiento o de la integridad estructural. Existe una historia documentada de defensa muscular y dolor.

Si existe una pérdida de la integridad de un segmento de movimiento, no es necesaria la presencia de una radiculopatía tal como se define en el grado III dorsolumbar. Para que un paciente sea asignado al grado dorsolumbar IV debido a una radiculopatía, esta debe ser bilateral o afectar a varios niveles.

Los factores diferenciadores de este grado son los números 2, 3 y 4.

Inclusiones estructurales:

1. Compresión de un cuerpo vertebral mayor del 50 por 100 sin afectación neurológica residual.

2. Afectación de un segmento de movimiento a varios niveles, como una luxación o una fractura a varios niveles.

Porcentaje de discapacidad: 20 por 100.

Si el paciente es clasificado en el grado dorsolumbar IV debido a la presencia de signos dorsales y también presenta signos de fascículos largos, el evaluador debe consultar los grados dorsolumbares VI, VII u VIII y combinar ambas valoraciones.

– Grado EBD dorsolumbar V: radiculopatía y pérdida de la integridad del segmento de movimiento.

Descripción y comprobación: el paciente presenta una deficiencia de las extremidades inferiores, tal como se define en el grado EBD III e indicada por los factores diferenciadores 2, 3, y 4, y una pérdida de la integridad estructural (factor diferenciador 5) tal como se define el el grado EBD IV.

Inclusiones estructurales: existe una afectación estructural que causa un déficit neurológico motor pero no un síndrome de la cola de caballo.

Porcentaje de discapacidad: 25 por 100.

Una estimación de deficiencia del grado EBD dorsolumbar V que incluye deficiencias de los sistemas musculoesquelético y nervioso no debe combinarse con una estimación de los grados dorsolumbares VI a VIII, ya que se magnificaría la deficiencia estimada.

Si el evaluador considera adecuado complementar una deficiencia dorsolumbar de grado V con una deficiencia dorsolumbar de los grados VI, VII u VIII relacionada con signos de fascículos largos, el examinador debe combinar la estimación del 20 por 100 del grado IV (pérdida de la integridad de un segmento de movimiento) o la estimación del 15 por 100 del grado III (radiculopatía) con el porcentaje adecuado que represente los signos de fascículos largos de los grados VI, VII u VIII.

– Grado EBD dorsolumbar VI: síndrome de la cola de caballo sin signos intestinales o vesicales.

Descripción y comprobación: el paciente presenta un síndrome de la cola de caballo con afectación grave y demostrada objetivamente, con pérdida parcial de la utilización de una o las dos extremidades inferiores que requiere el uso de un dispositivo externo para la deambulación. No existe deficiencia intestinal o vesical.

Si no se requiere la utilización de un dispositivo externo para la deambulación se debe asignar al paciente al grado V.

Inclusiones estructurales: no existe ninguna definitoria de este grado.

Porcentaje de discapacidad: 40 por 100.

Las estimaciones de deficiencia del grado dorsolumbar VI deben combinarse con la estimación correspondiente de los grados dorsolumbares II, III o IV.

– Grado EBD dorsolumbar VII: síndrome de la cola de caballo con deficiencia grave de la función intestinal o vesical.

Descripción y comprobación: existe una deficiencia grave de la extremidad inferior como se define en el grado VI y una afectación intestinal y vesical permanente que requiere un dispositivo adaptativo externo.

Inclusiones estructurales: no existe ninguna definitoria de este grado.

Porcentaje de discapacidad: 60 por 100.

Las estimaciones de deficiencia del grado dorsolumbar VII deben combinarse con la estimación correspondiente de los grados dorsolumbares II, III o IV.

– Grado EBD dorsolumbar VIII: paraplejia.Descripción y comprobación: el paciente presenta una pérdida total o casi total de la función de las extremidades inferiores con o sin pérdida de la función intestinal o vesical.

Inclusiones estructurales: no existe ninguna definitoria de este grado.

Porcentaje de discapacidad: 75 por 100.

Las estimaciones de deficiencia del grado dorsolumbar VIII deben combinarse con la estimación correspondiente de los grados dorsolumbares II, III o IV.

Región cervicodorsal.

– Grado EBD cervicodorsal I: molestias o síntomas.

Descripción y comprobación: el paciente no presenta signos clínicos importantes, ni defensa muscular, ni deficiencia neurológica demostrable, ni pérdida importante de la integridad estructural, ni signos de deficiencia relacionada con alguna lesión o enfermedad.

Inclusiones estructurales: ninguna.

Porcentaje de discapacidad: 0 por 100.

– Grado EBD cervicodorsal II: deficiencia menor.

Descripción y comprobación: La historia clínica y los hallazgos de la exploración son compatibles con una lesión o enfermedad específica y pueden incluir defensa muscular importante intermitente o continuada, pérdida no uniforme de la amplitud de movimiento (factor diferenciador n.º 1) o molestias radiculares no verificables. No existen signos objetivos de radiculopatía ni pérdida de la integridad estructural.

Inclusiones estructurales:

1. Compresión de un cuerpo vertebral menor del 25 por 100.

2. Fractura del elemento posterior sin luxación y no debida a espondilolisis evolutiva, consolidada sin pérdida de la integridad estructural o radiculopatía.

Porcentaje de discapacidad: 5 por 100.

Si el paciente es clasificado en el grado cervicodorsal II y también presenta signos de fascículos largos, el evaluador debe consultar los grados cervicodorsales VI, VII u VIII y combinar ambas valoraciones.

– Grado EBD cervicodorsal III: radiculopatía.

Descripción y comprobación: el paciente presenta signos importantes de radiculopatía como:. pérdida de reflejos importante o atrofia unilateral mayor de 2 cm por encima o debajo del codo que puede comprobarse mediante un estudio electrodiagnóstico. (factores diferenciadores 2, 3 y 4).

Inclusiones estructurales:

1. Compresión de un cuerpo vertebral entre el 25 y el 50 por 100.

2. Fractura del elemento posterior, pero no fractura de apófisis trasversas o espinosas, con desplazamiento leve que interrumpe el conducto vertebral y consolidada sin pérdida de la integridad estructural. Puede existir o no radiculopatía.

Porcentaje de discapacidad: 15 por 100.

Si el paciente es clasificado en el grado cervicodorsal III debido a la presencia de una inclusión estructural y presenta signos de fascículos largos, el evaluador debe consultar los grados cervicodorsales VI, VII u VIII y combinar ambas valoraciones.

– Grado EBD cervicodorsal IV: pérdida de integridad del segmento de movimiento o afectación neurológica a varios niveles.

Descripción y comprobación: el paciente presenta una pérdida de integridad del segmento de movimiento o una radiculopatía que debe ser bilateral o afectar a varios niveles. Debe existir una historia documentada de defensa muscular y dolor.

Los factores diferenciadores de este grado son los números 2, 3, 4 y 5.

Inclusiones estructurales:

1. Compresión de un cuerpo vertebral mayor del 50 por 100 sin afectación neurológica residual.

2. Afectación estructural de un segmento de movimiento a varios niveles, como una luxación o una fractura a varios niveles, sin afectación neurológica motora residual.

Porcentaje de discapacidad: 25 por 100.

Si el paciente es clasificado en el grado cervicodorsal IV y también presenta signos de fascículos largos, el evaluador debe consultar los grados cervicodorsales VI, VII u VIII y combinar ambas valoraciones.

– Grado EBD cervicodorsal V: afectación neurológica grave de la extremidad superior.

Descripción y comprobación: el paciente presenta una deficiencia de la extremidad superior importante que requiere la utilización de un dispositivo externo funcional o adaptativo de la extremidad superior. Puede existir una pérdida neurológica total a un solo nivel o una pérdida neurológica grave a varios niveles.

Inclusiones estructurales: existe una afectación estructural que causa un déficit motor grave de la extremidad superior pero sin afectación grave de la extremidad inferior.

Porcentaje de discapacidad: 35 por 100.

Si el paciente es clasificado en el grado cervicodorsal V y también presenta signos de fascículos largos, el evaluador debe consultar los grados cervicodorsales VI, VII u VIII y combinar ambas valoraciones.

– Grado EBD cervicodorsal VI: síndrome de la cola de caballo sin signos intestinales o vesicales.

Descripción y comprobación: el paciente presenta un síndrome de la cola de caballo con afectación grave y demostrada objetivamente con pérdida parcial de la utilización de una o las dos extremidades inferiores que requiere el uso de un dispositivo externo para la deambulación. No existe deficiencia intestinal o vesical.

Si no se requiere la utilización de un dispositivo externo para la deambulación se debe asignar al paciente al grado cervicodorsal V.

Inclusiones estructurales: no existe ninguna definitoria de este grado.

Porcentaje de discapacidad: 40 por 100.

Las estimaciones de deficiencia del grado cervicodorsal VI deben combinarse con la estimación correspondiente de los grados cervicodorsales II, III, IV o V.

– Grado EBD cervicodorsal VII: síndrome de la cola de caballo con afectación intestinal o vesical.

Descripción y comprobación: existe una deficiencia grave de la extremidad inferior como se define en el grado VI y una afectación intestinal y vesical permanente que requiere un dispositivo adaptativo externo.

Inclusiones estructurales: no existe ninguna definitoria de este grado.

Porcentaje de discapacidad: 60 por 100.

Las estimaciones de deficiencia del grado cervicodorsal VII deben combinarse con la estimación correspondiente de los grados cervicodorsales II, III, IV o V.

– Grado EBD cervicodorsal VIII: paraplejia, pérdida total de la función de la extremidad inferior.

Descripción y comprobación: el paciente presenta una pérdida total o casi total de la función de la extremidad inferior con o sin pérdida de la función intestinal o vesical.

Inclusiones estructurales: no existe ninguna definitoria de este grado.

Porcentaje de discapacidad: 75 por 100.

Las estimaciones de deficiencia del grado cervicodorsal VIII deben combinarse con la estimación correspondiente de los grados cervicodorsales II, III, IV o V.

Tabla 48: Grados EBD de deficiencia de la columna vertebral

Grado EBD de deficiencia

Descripción

porcentaje de discapacidad

Combinación con fascículos largos VI VII VIII

Lumbosacra:

 

 

 

I

Molestias o síntomas.

0

 

II

Deficiencia menor: signos clínicos de lesión lumbar sin radiculopatía ni pérdida de integridad del segmento de movimiento.

5

 

III

Radiculopatía.

10

 

IV

Pérdida de Integridad del segmento de movimiento.

20

 

V

Radiculopatía y pérdida de integridad del segmento de movimiento.

25

 

VI

Síndrome de la cola de caballo sin deficiencia intestinal o vesical.

40

 

VII

Síndrome de la cola de caballo con deficiencia intestinal o vesical.

60

 

VIII

Paraplejia

75

 

Dorsolumbar:

 

 

 

I

Molestias o síntomas.

0

 

II

Deficiencia menor:

 

 

 

A. signos clínicos de lesión dorsolumbar sin radiculopatía ni pérdida de integridad del segmento de movimiento.

5

43 62 76

 

B. Inclusiones estructurales: compresión de cuerpo vertebral < del 25% o fractura del elemento posterior sin luxación.

5

43 62 76

III

Radiculopatía:

 

 

 

A. Signos neurológicos de deficiencia del miembro

15

49 66 79

 

B. Inclusiones estructurales: compresión de cuerpo vertebral entre 25 y 50% o fractura del elemento posterior que interrumpe el conducto vertebral.

15

49 66 79

IV

Pérdida de integridad del segmento de movimiento o afectación neurológica a varios niveles.

20

52 68 80

V

Radiculopatía y pérdida de integridad del segmento de movimiento.

25

 

VI

Síndrome de la cola de caballo sin deficiencia intestinal o vesical.

40

 

VII

Síndrome de la cola de caballo con deficiencia intestinal o vesical.

60

 

VIII

Paraplejia

75

 

Cervicodorsal:

 

 

 

I

Molestias o síntomas.

0

 

II

Deficiencia menor signos clínicos de lesión cervical sin radiculopatia ni pérdida de integridad del segmento de movimiento

5

43 62 76

III

Radiculopatía.

15

49 68 79

IV

Pérdida de integridad del segmento de movimiento o afectación neurológica a varios niveles.

25

55 70 81

V

Afectación neurológica grave de extremidad superior: pérdida de función a uno o varios niveles.

35

61 74 84

VI

Síndrome de la cola de caballo sin deficiencia intestinal o vesical.

40

 

VII

Síndrome de la cola de caballo con deficiencia intestinal o vesical.

60

 

VIII

Paraplejia

75

 

Modelo de la amplitud de movimiento

Este método representa el segundo de los recomendados para la evaluación de la deficiencia de la columna y deberá utilizarse sólo en caso de que no se pueda aplicar el «modelo de la lesión».

Para la evaluación de la columna mediante el modelo de la amplitud de movimiento se combinan los porcentajes de discapacidad resultantes de la valoración de 3 componentes:

1. deficiencia por trastornos específicos de la columna (tabla 49).

2. deficiencia por limitación de movimiento (tablas 50 a 53).

3. deficiencia neurológica (tabla 54).

ESTIMACIÓN DEL PORCENTAJE DE DISCAPACIDAD

1. Seleccione la región cervical, dorsal o lumbar afectada principalmente y utilizando la tabla 49 determine el porcentaje de discapacidad correspondiente al trastorno específico de columna.

Sólo debe tenerse en cuenta el diagnóstico más importante.

2. Evalúe la amplitud de movimiento en los planos sagital, frontal y transversal, según se especifica mas adelante y determine el porcentaje de discapacidad mediante las tablas correspondiente.

3. Combine los porcentajes de discapacidad correspondientes al trastorno específico y a la limitación de movimiento.

4. Repita los pasos 1 a 3 para las otras dos regiones si existe en ellas afectación.

5. Combine los porcentajes de discapacidad obtenidos en cada región, si existen.

6. Determine la discapacidad debida a déficit neurológico según la sección 6 de la extremidad superior y la tabla 54 sobre deficiencias de las raíces nerviosas lumbares.

7. Combine el porcentaje de discapacidad obtenido en el punto 5, con el correspondiente al déficit neurológico.

Deficiencias por trastornos específicos de la columna.

Se evaluarán según la siguiente tabla:

Tabla 49

Trastorno

Cervical

Dorsal

Lumbar

I. Fracturas:

 

 

 

A. Compresión de un cuerpo vertebral

 

 

 

0 - 25%

4

2

5

26 - 50%

6

3

7

> 50%

10

5

12

B. Fractura de un elemento posterior (pedículo, lámina, apófisis articulares, apófisis trasversa)

4

2

5

Una deficiencia debida a compresión de una vértebra y una debida a fractura de cuerpo vertebral se combinan.

Las fracturas o compresiones de varias vértebras se combinan

 

 

 

C. Luxación reducida de una vértebra

5

3

6

Si se luxan y reducen dos o mas vértebras, combine las estimaciones de deficiencia.

 

 

 

Si no es posible la reducción, la deficiencia se evalúa en función de la amplitud de movimiento y de los hallazgos neurológicos

 

 

 

II. Lesión del disco intervertebral o de otros tejidos blandos

 

 

 

A. No operada, sin signos o síntomas residuales

0

0

0

B. No operada, estable, con lesión dolor y rigidez asociados a alteraciones degenerativas ausentes a mínimas en las pruebas estructurales, como la Rx y la Resonancia.

4

2

5

C. No operada, estable, con lesión dolor y rigidez asociados a alteraciones degenerativas moderadas a graves en las pruebas estructurales; incluye hernia del nucleo pulposo con o sin radiculopatía.

6

3

7

D. Lesión discal tratada quirúrgicamente sin signos o síntomas residuales; incluye la inyección del disco.

7

4

8

E. Lesión discal tratada quirúrgicamente con dolor y rigidez residuales documentadas médicamente.

9

5

10

F. Lesión a múltiples niveles, con o sin operaciones y con o sin signos o síntomas residuales.

Sume un 1% por cada nivel

G. Operaciones múltiples con o, sin síntomas residuales:

 

Segunda operación

Sume un 2%

Tercera o posteriores operaciones

Sume 1% por cada operación

III. Espondilolisis y espondilolistesis, no operadas

 

 

 

A. Espondilolisis o espondilolistesis de grado I (deslizamiento entre 1-25%) o II (deslizamiento entre 26-50%) acompañada de lesión estable documentada y de dolor y rigidez con o sin espasmo muscular

6

3

7

B. Espondilolisis o espondilolistesis de grado III (deslizamiento entre 51-75%) o IV (deslizamiento entre 76-100%) acompañada de lesión estable documentada y de dolor y rigidez con o sin espasmo muscular.

8

4

9

IV. Estenosis vertebral, inestabilidad segmentaria, espondilolistesis, fractura o luxación operada

 

 

 

A. Descompresión a un nivel sin artrodesis vertebral y sin síntomas residuales

7

4

8

B. Descompresión a un nivel con signos o síntomas residuales

9

5

10

C. artrodesis vertebral a un nivel con o sin descompresión sin signos o síntomas residuales

8

4

9

D. Artrodesis vertebral a un nivel con o sin descompresión con signos o síntomas residuales.

10

5

12

E. Lesión a múltiples niveles, operada, con dolor y rigidez residuales con o sin espasmo muscular

Sume 1% por cada nivel

Segunda operación

Sume un 2%

Tercera o posteriores operaciones

Sume 1% por cada operación

Deficiencias por limitación de movimiento y anquilosis.

La columna vertebral está caracterizada por una pluralidad de segmentos de movimiento en cada región, con vértebras que se desplazan de forma conjunta e independiente; esto hace que la ausencia total de movimiento sea poco frecuente; así pues se considerará que existe anquilosis cuando el sujeto no pueda alcanzar la posición neutral de 0º y se tomará como posición de anquilosis, la posición o ángulo de restricción más cercano a la posición neutral. En este caso no se realizará valoración por limitación de movimiento en ese plano.

Si el movimiento de la articulación o región examinada cruza en algún plano la posición neutral de 0º, el evaluador debe utilizar la sección de limitación de movimiento de la tabla correspondiente.

Una deficiencia basada en la pérdida de movilidad sólo será válida si existen datos médicos de lesión o enfermedad documentada con una secuela fisiológica.

Si una región presenta deficiencias de la amplitud de movimiento en más de un plano y además deficiencia por anquilosis se suman aquellas y el total se combina con esta última.

Región cervical

Flexión y extensión.

La amplitud media de flexión-extensión es de 110º (50º flexión, 60º extensión)

1. Obtenga los ángulos de flexión y extensión cervical y consulte la sección limitación de movimiento de la tabla 50 para determinar el porcentaje de discapacidad.

2. Sume los porcentajes de discapacidad correspondientes a limitación de flexión y extensión.

3. Si existe anquilosis, determine si es en flexión o extensión, obtenga el ángulo de anquilosis y consulte el porcentaje de deficiencia en la sección anquilosis de la tabla 50.

Flexión lateral.

La amplitud media de flexión lateral es de 90º (45º flexión lateral derecha, 45º flexión lateral izquierda)

1. Obtenga los ángulos de flexión lateral cervical y consulte la sección limitación de movimiento o anquilosis de la tabla 50 para determinar el porcentaje de discapacidad.

2. Sume los porcentajes de discapacidad correspondientes a limitación de la flexión lateral derecha e izquierda.

3. Si existe anquilosis, determine si es en flexión lateral derecha o izquierda, obtenga el ángulo de anquilosis y consulte el porcentaje de deficiencia en la sección anquilosis de la tabla 50.

Rotación.

La amplitud media de rotación cervical es de 160º (80º R. dcha, 80º R. izda).

1. Obtenga los ángulos de rotación cervical derecha e izquierda y consulte la sección limitación de movimiento o anquilosis de la tabla 50 para determinar el porcentaje de discapacidad.

2. Sume los porcentajes de discapacidad correspondientes a la limitación de la rotación derecha e izquierda.

3. Si existe anquilosis, determine si es en rotación derecha o izquierda, obtenga el ángulo de anquilosis y consulte el porcentaje de discapacidad en la sección anquilosis de la tabla 50.

Tabla 50: Deficiencia de la región cervical debida a limitación de movimiento y anquilosis

Limitación de movimiento

Grados de movimiento cervical

Porcentaje de discapacidad

Anquilosis

Porcentaje de discapacidad

Perdidos Conservados

a) Flexión:

 

 

 

a) Flexión

 

 

0º

50

0

5

0º (posición neutral)

12

 

15º

30

15

4

15º

20

 

30º

15

30

2

30º

30

 

50º

0

50

0

50º (flexión máxima)

40

b) Extensión:

 

 

 

b) extensión:

 

 

0º

60

0

6

0º (posición neutral)

12

 

20º

40

20

4

20º

20

 

40º

20

40

2

40º

30

 

60º

0

60

0

60º (extensión máxima)

40

c) Flexión lateral:

 

 

 

c) Flexión lateral:

 

 

0º

45

0

4

0º (posición neutral)

8

 

15º

30

15

2

15º

20

 

30º

15

30

1

30º

30

 

45º

0

45

0

45º (flexión máxima)

40

d) Rotación:

 

 

 

d) Rotación:

 

 

0º

80

0

6

0º (posición neutral)

12

 

20º

60

20

4

20º

20

 

40º

40

40

2

40º

30

 

60º

20

60

1

60º

40

 

80º

0

80

0

80º (rotación máxima)

50

Región dorsal

Flexión y extensión.

La amplitud media de flexión-extensión es de 50º o (50º flexión, 0º extensión)

La flexo-extensión dorsal es un movimiento relativamente limitado. El grado de extensión está determinado principalmente por la postura del sujeto y por el grado de cifosis o curvatura fija de la región dorsal.

1. Obtenga los ángulos de cifosis mínima y flexión dorsal y consulte la sección limitación de movimiento de la tabla 51 para determinar el porcentaje de discapacidad.

2. Si existe anquilosis, determine su ángulo y consulte el porcentaje de deficiencia en la sección anquilosis de la tabla 51.

Rotación.

La amplitud media de rotación dorsal es de 60º (30º rotación derecha, 30º rotación izquierda).

1. Obtenga los ángulos de rotación dorsal derecha e izquierda y consulte la sección limitación de movimiento o anquilosis de la tabla 51 para determinar el porcentaje de discapacidad.

2. Sume los porcentajes de discapacidad correspondientes a limitación de la rotación derecha e izquierda.

3. Si existe anquilosis, determine si es en rotación derecha o izquierda, obtenga su ángulo y consulte el porcentaje de deficiencia en la sección anquilosis de la tabla 51.

4. La escoliosis dorsal se evaluará como anquilosis en rotación derecha o izquierda.

Tabla 51: Deficiencia de la región dorsal debida a limitación de movimiento y anquilosis

Limitación de movimiento

Grados de movimiento dorsal

Porcentaje de discapacidad

Perdidos Conservados

a) Flexión hasta:

 

 

 

0º

50

0

4

15º

35

15

2

30º

20

30

1

50º

0

50

0

b) Rotación derecha o izquierda hasta:

 

 

 

0º

30

0

3

10º

20

10

2

20º

10

20

1

30º

0

30

0

Anquilosis y escoliosis

 

 

 

a) Flexión:

 

 

 

- 30º (lordosis dorsal)

 

 

20

0º (posición neutral)

 

 

0

60º

 

 

5

80º

 

 

20

100º

 

 

40

b) Rotación:

 

 

 

0º (posición neutral)

 

 

6

5º

 

 

10

25º

 

 

20

35º (rotación derecha o izquierda máxima)

 

 

30

Región lumbosacra

Flexión y extensión.

La flexión lumbar es un movimiento compuesto de la columna lumbar y las caderas determinado a nivel del sacro, en el que la flexión a nivel sacro o de las caderas supone al menos el 50 por 100 de la flexión total, mientras que la flexión de la columna representa el resto.

La amplitud media de flexión-extensión es 120º (90º flexión, 30º extensión)

1. Obtenga los ángulos de flexión y extensión lumbar y consulte la sección limitación de movimiento de la tabla 52 para determinar el porcentaje de discapacidad.

2. Sume los porcentajes de discapacidad correspondientes a limitación de la flexión y extensión.

Tabla 52: Deficiencia de la región lumbosacra debida a limitación de flexión-extensión

La proporción de la flexión y la extensión respecto a la totalidad del movimiento lumbosacro es del 75%

Ángulo de flexiión sacra (cadera)

Ángulo de flexión real lumbar

porcentaje de discapacidad

Extensión real lumbar

porcentaje de discapacidad

+ de 45º

+ de 60º

0

0º

7

 

45º

2

10º

5

 

30º

4

15º

3

 

15º

7

20º

2

 

0º

10

25º

0

30 - 45º

+ de 40º

4

 

 

 

20º

7

 

 

 

0º

10

 

 

0 - 29º

+ de 30º

5

 

 

 

15º

8

 

 

 

0º

11

 

 

Flexión lateral.

La amplitud media de flexión lateral es de 50º (25º flexión lateral derecha, 25º flexión lateral izquierda)

1. Obtenga los ángulos de flexión lateral lumbosacra consulte la sección limitación de movimiento o anquilosis de la tabla 53 para determinar el porcentaje de discapacidad.

2. Sume los porcentajes de discapacidad correspondientes a la limitación de la flexión lateral derecha e izquierda.

3. Si existe anquilosis, determine si es en flexión lateral derecha o izquierda, obtenga su ángulo y consulte el porcentaje de deficiencia en la sección anquilosis de la tabla 53.

4. La escoliosis lumbar se evaluará como anquilosis en flexión lateral derecha o izquierda.

Tabla 53: Deficiencia de la región lumbosacral debida a limitación de flexión lateral y anquilosis

Limitación de movimiento

Grados de movimiento lumbosacro

Porcentaje de discapacidad

Perdidos

Conservados

a) Flexión lateral derecha o izquierda hasta:

 

 

 

0º

25

0

5

10º

15

10

3

15º

10

15

2

20º

5

20

1

25º

0

25

0

b) Anquilosis en:

 

 

 

0º (posición neutral)

10

30º

 

 

20

45º

 

 

30

60º

 

 

40

75º (flexión máxima)

50

Componente basado en el deficit neurológico

Tabla 54: Deficiencia radicular unilateral

 

% máximo por pérdida de función

Raiz nerviosa

Déficit sensorial

Déficit motor

Deficiencia extremidad inferior

L3

5

20

0-24

L4

5

34

0-37

L5

5

37

0-40

L6

5

20

0-24

Las raíces nerviosas que se asocian con mayor frecuencia a las deficiencias de la extremidad inferior se relacionan en la tabla 55, la cual ofrece estimaciones de deficiencia máxima de la extremidad inferior por déficit sensorial y motor unilateral.

Para graduar la deficiencia el evaluador debe seguir los procedimientos descritos en las tablas 21 y 22.

Si la deficiencia de una raíz es tanto sensorial como motora, se determinan los porcentajes de deficiencia de los dos tipos y se combinan para determinar la deficiencia de la extremidad inferior.

Si están afectadas las dos extremidades inferiores se determina el porcentaje de discapacidad de cada una de ellas por separado y posteriormente se combinan los porcentajes.

Redactado conforme a la corrección de errores publicada en BOE núm. 62, de 13 de marzo de 2000. BOE-A-2000-4785.

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