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Legislación › Real Decreto 531/2025, de 24 de junio, por el que se declaran diez zonas especiales de conservación, se aprueban sus medidas de conservación y las de siete zonas de especial protección para las aves, y se propone la modificación de los límites geográficos de doce espacios protegidos de la Red Natura 2000 en la Región Marina Mediterránea.

Plan de Gestión ZEC/ZEPA ES5222007

Plan de Gestión ZEC ES5222007-«Alguers de Borriana-Nules-Moncofa»

1. Antecedentes

El 10 de julio de 2001, y en cumplimiento de la Directiva Comunitaria 92/43/CEE del Consejo de 21 de mayo de 1992 relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, el Gobierno Valenciano aprobó la lista de 94 Lugares de Interés Comunitario (LIC) de la Comunidad Valenciana, donde se propuso la designación como LIC el espacio denominado Alguers de Borriana-Nules-Moncofa, con código ES5222007 y una superficie total de 4.082,01 hectáreas.

El LIC fue propuesto debido a la presencia del tipo de hábitat natural de interés comunitario 1120 *Praderas de Posidonia (Posidonion oceanicae) (anexo I de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad).

La aprobación de este espacio como LIC tuvo lugar el 21 de septiembre de 2006 mediante la publicación en el «Diario Oficial de la Unión Europea» (DOUE) de la Decisión 2006/613/CE de la Comisión, de 19 de julio de 2006, por la que se adopta, de conformidad con la Directiva 92/43/CEE del Consejo, la lista de lugares de importancia comunitaria de la región biogeográfica mediterránea.

La Directiva Hábitats recoge en su texto la obligatoriedad, por parte de los Estados miembros, de fijar medidas para la conservación de las zonas especiales de conservación que implicarán planes de gestión específicos a los lugares o integrados en otros planes de desarrollo, y las apropiadas medidas reglamentarias, administrativas o contractuales, que respondan a las exigencias ecológicas de los tipos de hábitats naturales del anexo I y de las especies del anexo II presentes en los lugares.

Por su parte, la Ley 42/2007 de 13 de diciembre, define las competencias de las Administraciones Públicas sobre biodiversidad marina, correspondiendo a la Administración General del Estado, a través del Ministerio para la Transición Ecológica, el ejercicio de las funciones a las que se refiere dicha Ley con respecto a todas las especies, espacios, hábitats o áreas críticas situados en el medio marino. No obstante, corresponde a las comunidades autónomas el ejercicio de dichas funciones respecto a especies (excepto las altamente migratorias) y espacios, hábitats o áreas críticas situados en el medio marino, cuando exista continuidad ecológica del ecosistema marino con el espacio natural terrestre objeto de protección, avalada por la mejor evidencia científica existente.

Asimismo, corresponde a la Administración General del Estado el ejercicio de estas funciones en la zona económica exclusiva, plataforma continental, y espacios situados en los estrechos.

Con el Acuerdo de 25 de abril de 2014, del Consell, por el que se adecuan los espacios protegidos de la Red Natura 2000 marinos y marítimo-terrestres al reparto de competencias en el medio marino establecido en la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, son asumidas por parte de la Administración General del Estado las competencias en la declaración y gestión de varios espacios protegidos de la Red Natura 2000 situados íntegramente en aguas marinas.

2. Propuesta de ampliación

Tras evaluar las publicaciones y los datos científicos más actuales relativos al LIC ES5222007 Alguers de Borriana-Nules-Moncofa, que aportan un mejor conocimiento de los hábitats, se procede a ampliar los límites del actual espacio protegido, pasando de una superficie de 4081,91 hectáreas a una superficie total de 6.681,22 hectáreas, aumentando así la superficie protegida de praderas de Posidonia oceanica en 653,60 ha. Además, se incluye la protección de praderas de Cymodocea nodosa, hábitat de interés comunitario 1110, no contemplado en el Formulario Normalizado de Datos elaborado para la declaración inicial del espacio protegido.

La delimitación del nuevo espacio viene determinada por un polígono cuyos vértices se describen a continuación:

Tabla 1. Delimitación de la ampliación del espacio Alguers de Borriana-Nules-Moncofa

Límites y coordenadas ETRS89 (grados minutos decimales)
Línea de costa, desde la coordenada 5 a coordenada 1
Alineación entre las coordenadas 1-2-3-4-5
1: 39° 51,57441'N; 0° 4,93247' W
2: 39° 44,63315'N; 0° 10,44597' W
3: 39° 43,35959'N; 0° 10,49801' W
4: 39° 43,30052'N; 0° 8,08925' W
5: 39° 50,41768'N; 0° 2,53903' W

El plan de gestión del espacio Alguers de Borriana-Nules-Moncofa y su ampliación, es el objeto del presente documento.

3. Ámbito territorial

El espacio marino protegido de la Red Natura 2000 denominado Alguers de Borriana-Nules-Moncofa se encuentra situado en el Mar Mediterráneo al este de la Península Ibérica, en la demarcación marina levantino-balear, frente a la costa de la provincia de Castellón, en aguas marítimas en las que España ejerce soberanía.

Este espacio incluye las aguas situadas frente al paraje denominado Surulla ubicado en el término municipal de Burriana, dirigiéndose hacia el sur hasta alcanzar la localidad de Barrio-Mar, situada en el municipio de Almenara. La superficie total del espacio marino protegido incluyendo su ampliación es de 6.681,22 hectáreas, y alcanza una profundidad máxima cercana a los 20 metros en aguas situadas frente a la desembocadura del río Belcaire, ubicado en el municipio de Moncofa.

El espacio es colindante con LIC ES5222005 Marjal de Nules, LIC ES5223007 Marjal d’Almenara y con la ZEPA ES0000450 Marjal i Estanys d'Almenara. Asimismo, así como a dos zonas húmedas denominadas Marjal de Nules-Burriana y Marjal y Estanys d'Almenara, incluidas en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana, aprobado mediante el Acuerdo de 10 de septiembre de 2002, del Gobierno Valenciano.

Convenios Internacionales de Protección:

El espacio marino protegido se encuentra dentro de la Zonas Especiales del mar Mediterráneo relativas a la prevención de la contaminación por hidrocarburos y la basura de los buques, establecidas en virtud de los anexos I y V del Convenio internacional para prevenir la contaminación ocasionada por los buques, 1973, modificado por los protocolos de 1978 y de 1997 (Convenio MARPOL).

Asimismo, es de aplicación en el ámbito del espacio protegido el Convenio para la protección del medio marino y de la región costera del Mediterráneo o Convenio de Barcelona.

Finalmente, también es de aplicación en el ámbito de este espacio marino protegido el Acuerdo sobre la conservación de los cetáceos del Mar Negro, el mar Mediterráneo y la zona Atlántica contigua o ACCOBAMS.

4. Caracterización del medio

4.1 Caracterización física

4.1.1 Climatología:

La cuenca del Mediterráneo occidental, en la que se encuadra la zona de estudio, posee su propia climatología con sus propios vientos característicos. Está rodeada de un relieve montañoso y salpicada de islas de tamaño considerable. Se encuentra en el límite entre el clima oceánico templado y las regiones tropicales, lo que favorece las incursiones de aire frio provenientes de las latitudes medias (mistral y tramontana), así como de aire cálido provenientes de los desiertos subtropicales (siroco).

El litoral del espacio protegido queda enmarcado dentro de la zona climática del Clima de la Llanura Litoral Septentrional, según la clasificación desarrollada por Clavero Paricio, P.L. (Atlas Climático de la Comunidad Valenciana, 1994), mientras que de acuerdo con Köppen y Geiger se clasifica como clima BSk, semiárido caluroso, registrando escasas precipitaciones, cuyos valores medios se encuentran en unos 433 mm anuales en Burriana y 435 mm en Moncofa. En otoño, la precipitación alcanza su pico, con un promedio de 70 mm, descendiendo paulatinamente desde la costa hacia el interior.

Por su parte, las temperaturas acusan un efecto contrario, aumentando conforme se avanza hacia el interior debido a la disminución del efecto suavizante del Mar Mediterráneo.

Las temperaturas medias varían desde los 10° C en enero hasta las temperaturas medias estivales, meses de julio y agosto, que no suelen descender de los 25° C, alcanzando valores más elevados según nos acercamos a la costa. La temperatura media anual de la zona litoral se establece entorno a los 17° C (17.1°C en Burriana y 17.3°C en Moncofa).

Se caracteriza por presentar una elevada humedad relativa en el periodo estival y la existencia frecuente de regímenes de brisas marinas que durante todo el año provocan este aumento de la humedad, determinando un efecto amortiguador de las temperaturas.

Se trata pues de un clima mediterráneo puro, caracterizado por una gran estabilidad, a excepción de periodos muy definidos de inestabilidad atmosférica.

Con relación al régimen de vientos, presentan una clara alternancia estacional. Según datos procedentes de la estación de Castellón para el período 1998-2006, se observa un predominio del flujo del oeste durante el otoño y el invierno, así como un descenso de las brisas en las zonas litorales debido a la amortiguación generada por las bajas temperaturas interiores. En primavera y verano, el desplazamiento del anticiclón de las Azores contribuye al descenso de las corrientes del oeste, al tiempo que las mayores temperaturas de tierra adentro, en relación con los niveles térmicos marinos, dispara el régimen de brisas de componente sureste, e incrementa los flujos del este.

4.1.2 Geología y geomorfología:

El espacio marino protegido se enmarca dentro de la cuenca mediterránea occidental, en el mar Surbalear, en el margen continental de las Cordilleras Ibéricas y Costero Catalana, concretamente en el dominio del Golfo de Valencia, el cual se extiende desde la parte meridional de la Cuenca del Ebro hasta el cabo de la Nao. Las cuencas hidrográficas que vierten en este sector han transportado durante todo el cuaternario una gran carga sedimentaria al litoral en forma de depósitos prodeltaicos que provocan lobulaciones en la línea de costa y que a veces generan secuencias imbricadas en la zona infralitoral y la plataforma interna.

La formación de la cuenca mediterránea occidental es relativamente reciente. A partir del Oligoceno, coincidiendo con las dos últimas fases de la orogenia alpina, se produjo la expansión de esta área mediante «rifting continental», rotación hacia el este del bloque corso-sardo y la existencia de un punto triple tipo «r» al sureste de Menorca, una de cuyas ramas producirá la apertura de la cuenca surbalear en el Burdigaliense. Esta apertura se produjo a favor de fracturas de dirección noreste-suroeste y noroeste-sureste, las cuales conforman y condicionan en la actualidad los márgenes de la cuenca debido a procesos posteriores de extensión y subsidencia.

Los márgenes de la cuenca occidental del Mediterráneo se encuentran en fase juvenil, evolucionando por mecanismos de subsidencia tectono-térmica, fracturación y desarrollo de prismas sedimentarios. Según la clasificación morfo-tectónica de Heezen (1974), son de tipo pasivo o atlántico. En este contexto, el margen continental del Golfo de Valencia se corresponde con un margen progradante o progresivo, caracterizado por una plataforma relativamente amplia (30-60 km), de perfil cóncavo en su parte más próxima al continente con un descenso suave hasta una profundidad de 40 a 60 metros, a partir de la cual se desarrolla una superficie muy poco inclinada que comprende la mayor extensión de la plataforma. Este tipo de margen ha sido desarrollado por una serie de potentes cuñas sedimentarias que aumentan de espesor mar adentro, siendo sus características morfológicas actuales esencialmente el resultado final de un proceso de colmatación del basamento y progradación sedimentaria.

Toda la superficie marina del espacio se sitúa sobre la plataforma continental, como continuación de la cuenca neógeno-cuaternaria de Valencia, afectada estructuralmente en esta parte por la cadena Ibérica. Se trata de una plataforma de amplio desarrollo, como corresponde a una margen de tipo progradante, y notable espesor, formada por sedimentos no consolidados de carácter silicicoclástico que tapizan el sustrato rocoso, procedentes principalmente de cursos fluviales.

4.1.3 Dinámica marina:

Las masas de agua que bañan el LIC son aguas de origen atlántico transformadas por procesos de evaporación, mezcla y convección.

Las Aguas Superficiales Atlánticas (AW: Atlantic Water) entran en el mar Mediterráneo por el estrecho de Gibraltar, situándose encima del agua mediterránea al tener menor densidad que ésta. Esta agua más fría y menos salina, y, por tanto, menos densa, da lugar a una corriente superficial que tras atravesar los giros del mar de Alborán y el semipermanente frente Almería-Orán, se extienden desde la costa española y africana iniciando la corriente Argelina y la corriente Septentrional, que entra a formar parte de la circulación ciclónica del Mediterráneo Occidental (MEDOC) y alcanzando la costa norte del MEDOC.

Estas aguas superficiales muy mezcladas y que pasan a la circulación general ciclónica alrededor del MEDOC, son relativamente más frías y salinas y fluyen desde el Golfo de León hacia el sur a lo largo del talud peninsular, paralelamente a la costa, formando parte de la corriente del norte (NC: Northern Current) o Septentrional.

Es frecuente además la aparición de eddies o remolinos en el Golfo de Valencia, generalmente anticiclónicos, que pueden llegar a alcanzar Kilómetros de diámetro, que ocupan el Canal de Ibiza y que, cuando aparecen, obligan a la corriente del norte a retornar hacia el norte por la costa norte de Mallorca dando lugar a la llamada Corriente Balear. Además, estos eddies pueden hacer también que las aguas atlánticas que fluyen hacia el norte impulsadas por los giros de la corriente de entrada procedente de Gibraltar retornen hacia el sur por el canal de Mallorca.

Figura 1. Circulación general superficial del Mediterráneo Occidental. Fuente: MITECO

Las aguas intermedias de la zona de estudio forman parte de la masa de agua denominada Agua Intermedia Levantina (LIW: Levantine Intermediate Water), formadas por un incremento de salinidad, y por tanto de densidad, que sufren las AW debido a procesos de evaporación sufridos en su recorrido por el Mediterráneo Oriental (MEDOR), que retornan al MEDOC y siguen su camino hacia el estrecho de Gibraltar, con una velocidad promedio de 5cm/s-1.

Finalmente, en los fondos del MEDOC, se encuentra el agua profunda del mar Mediterráneo (WMDW: Western Mediterranean Deep Water), formada por procesos invernales de convección en el área del Golfo de León.

– Corrientes y mareas:

Las corrientes son el desplazamiento de las masas de agua. Pueden ser debidas a la acción del viento (corrientes de arrastre), a la acción de las mareas (corrientes de marea) o a las diferencias de temperatura y salinidad entre dos profundidades por la variación de sus densidades (corrientes de densidad).

En la zona de Castellón se diferencian fácilmente la circulación costera de la litoral. La corriente costera son masas de aguas adyacentes al litoral, que se mueven paralelas a la línea de costa con una velocidad más o menos constante. Esta corriente proviene del Golfo de León (corriente del Norte). Por su parte, las corrientes litorales se ocasionan debido al efecto de las olas.

En cuanto a las mareas, en el Mediterráneo en general son muy leves debido fundamentalmente a que la marea oceánica apenas penetra al estar limitada por la reducida extensión de la cuenca. Por lo que respecta al nivel medio del mar, éste se ve sometido en esta área a oscilaciones, cuyo periodo medio se aproxima a los 10 días. Las fluctuaciones máximas del nivel medio del mar suponen unos 65 cm.

– Oleaje y viento:

El oleaje es una alteración de la superficie del mar causada por el viento. Es un factor determinante en la dinámica litoral muy importante para el desarrollo de especies y hábitats marinos debido a que favorece el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono entre la atmósfera y las capas superficiales del mar. Así mismo, puede desgarrar o destruir hábitats marinos sensibles, como las praderas de fanerógamas, cuando se trate de olaje de gran altura y fuerza.

Para hablar de la altura del oleaje, se suele promediar el del tercio de las olas más altas, denominada altura significativa. En el Mediterráneo, la distancia que recorre la ola sobre el mar no es muy grande debido al tamaño de la cuenca mediterránea y ser una cuenca cerrada, lo que impide que las olas alcancen alturas elevadas. En la zona de la Comunidad Valenciana, los valores generales de altura significativa del oleaje se encuentran en torno a 1 m de altura de ola, aunque en momentos puntuales se han registrado alturas significativas máximas de oleaje entre los 4 y los 5 m de altura. Los meses en donde la probabilidad de encontrar alturas de ola mayores son los meses de octubre a diciembre, mientras que los meses con menor altura de ola son los meses estivales.

El periodo medio del oleaje es el tiempo (medido en segundos) que transcurre entre la llegada de una cresta de la ola y la siguiente. En la Comunidad Valenciana, el periodo medio del oleaje ronda los 4-5 s aproximadamente, aunque se han registrado valores puntuales entorno a los 7 s. Se observa una clara estacionalidad, con periodos más largos en la época fría del año, que se acortan en los meses de verano (al tiempo que las olas disminuyen de tamaño).

Los oleajes frente al Golfo de Valencia muestran en esta zona una clara componente NE. La dirección de los oleajes de temporales presenta asimismo un predominio NE, siendo además los de mayor envergadura. Les siguen con una proporción algo menor los procedentes del E y del S. Esto confirma que, durante los momentos de máxima energía, y por tanto de mayor capacidad de erosión, el sentido del transporte litoral sea N-S.

El oleaje es producido por el viento, que se mide como velocidad media del viento, en nudos (millas náuticas por hora; mn/h), metros por segundo (m/s) o a través de la escala Beaufort. En la Comunidad Valenciana, la velocidad media del viento oscila en torno a los 4-5 m/s, considerándose por tanto vientos flojos o moderados.

El régimen de vientos presenta una clara alternancia estacional. Según datos procedentes del Atlas de Clima Mediterráneo para el período 1981-2010, se observa vientos del este, dominantes entre los meses de abril a septiembre, siendo claramente de componente sureste en los meses estivales, mientras que en los meses entre noviembre y marzo predominan los vientos del oeste. También son reseñables los periodos de calma, que suponen casi un tercio del total.

– Temperatura superficial del mar:

La temperatura superficial del mar Mediterráneo sufre amplias variaciones estacionales, incrementándose notablemente a lo largo del verano debido a su condición de mar cerrado.

En las costas de la Comunidad Valenciana, la temperatura superficial del mar oscila entre los 13° C en los meses invernales y los 25° C en los meses de verano, aunque han llegado a registrarse valores entorno a los 28° C.

4.2 Caracterización ecológica

El espacio marino de Alguers-Borriana-Nules-Moncofa se caracteriza por albergar praderas de Posidonia oceanica asentadas sobre arenas medias y gruesas y con una distribución en mosaico, alternadas con biocenosis fotófila de roca infralitoral, pequeños enclaves bioconcrecionados que aumentan exponencialmente la diversidad biológica del hábitat. En su mayor parte, se encuentran en asociación con las caulerpales Caulerpa prolifera o Caulerpa cylindracea (antes C. racemosa var. cylindracea) con una distribución en mosaico. Estas facies son más patentes en los límites profundos de la distribución de Posidonia, debido principalmente a la falta lumínica y la baja transparencia del agua, o en los asentamientos más someros, en las zonas de tanatocenosis de Posidonia, y con praderas de Cymodocea nodosa.

Las praderas de Posidonia oceanica están incluidas en el anexo I de la Directiva de Hábitats 92/43/CE como hábitat prioritario. Son el ecosistema marino más importante, complejo y extendido del Mediterráneo, con numerosas interacciones tróficas que proporcionan una elevadísima riqueza biológica, albergando distintas especies y comunidades en sus hojas y rizomas. Entre las especies más representativas que habitan las praderas de fanerógamas, se encuentra la nacra (Pinna nobilis), incluida en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas como «en peligro de extinción», debido a la mortalidad masiva que ha sufrido en nuestras costas, provocada por un protozoo que ha afectado a casi toda la población nacional.

En las praderas se distinguen tres grandes hábitats: el de la mata y rizoma, el de las hojas, y las especies de vida libre que viven asociadas a la misma. En el primero de ellos destacan las especies esciáfilas, adaptadas a iluminación escasa, como son: las algas Peyssonelia squamaria, Peyssonelia rosa-marina, Udotea petiolata, Dictyota dichotoma, Halimeda tuna, Pseudolithophyllum expansum, Valonia macrophysa o Codium bursa.

Entre la fauna sésil asociada a este enclave asociado a bioconcreciones, destaca la presencia de esponjas (Crambe crambe y Chondrosia reniformis), poliquetos (Sabella spallanzanii), briozoos (Sertella septentrionalis), moluscos (Pinna nobilis) y cnidarios (Eucinella cavolinii) La fauna móvil también presenta una elevada riqueza específica donde se encuentran representantes de todos los grupos animales presentes en los fondos infralitorales mediterráneos, entre los que destaca la presencia de los equinodermos como Holothuria tubulosa.

El hábitat representado por las hojas está ampliamente colonizado por especies epífitas que aprovechan la gran superficie de colonización que albergan las praderas, destacando las diatomeas, foraminíferos, algas feofíceas, briozoos (Pentapora fascialis, Electra posidoniae), hidroideos, actinias, poliquetos y ascidias. La colonización de la superficie foliar es un proceso gradual con una sucesión de poblamientos bien definida, que termina en otoño con la caída de la hoja.

Entre la ictiofauna asociada a las praderas de Posidonia, se pueden apreciar desde los misidáceos, pequeños crustáceos que aparecen en grupos más o menos densos cercanos a los bordes de la pradera, hasta especies de mayor porte, tales como: moluscos cefalópodos (Sepia officinalis y Octopus vulgaris), o peces, entre los que destacan los lábridos (Coris julis), espáridos (Diplodus annularis, Diplodus vulgaris, Sarpa salpa), serránidos (Serranus scriba, Serranus cabrilla), pomacéntridos (Chromis chromis) o cóngridos (Conger conger), entre otros.

Cuando una pradera de fanerógamas entra en regresión, suelen aparecer algas clorofíceas oportunistas que aprovechan los huecos y las ventajas de protección, destacando Caulerpa prolifera, Caulerpa cylindracea (antes C. racemosa var. cylindracea) y la fanerógama Cymodocea nodosa, que pueden aparecer intercaladas entre Posidonia o formando bosques mono específicos. Como final del proceso degradativo, queda sobre el fondo la estructura de rizomas sin presencia de haces vivos, lo que se conoce como mata muerta o tanatocenosis, que indica la preexistencia de una pradera en esa zona.

Dentro del espacio protegido también se encuentran praderas de Cymodocea nodosa asentándose sobre arenas medias y gruesas y con una distribución en estolones. Son capaces de crecer sobre sustratos inestables, compactando y estabilizando el sedimento, amortiguando el efecto de corrientes y oleajes. Además, al igual que Posidonia oceanica, es capaz de captar materia orgánica e inorgánica del medio y servir como refugio para un gran número de especies.

Las praderas de Cymodocea nodosa se hallan colonizadas por Caulerpa prolifera y Caulerpa cylindracea.

Los hábitats del LIC ES5222007 Alguers de Borriana-Nules-Moncofa se muestran a continuación referenciados según la nomenclatura expuesta en el Inventario Español de Hábitats y Especies Marinos:

Tabla 2. Hábitats marinos incluidos en la Lista Patrón Española presentes en el espacio

Código del Hábitat Nombre del Hábitat
0304 Pisos Infralitoral y circalitoral sedimentarios.
030402 Arenas y arenas fangosas infralitorales y circalitorales.
0305 Praderas de fanerógamas.
030510 Praderas de Cymodocea nodosa de zonas abiertas someras, sobre arena fangosa o mata muerta de Posidonia oceanica.
030512 Praderas de Posidonia oceanica.
03051203 Mata muerta de Posidonia oceanica.
030513 Praderas de fanerógamas y algas verdes rizomatosas.
03051302 Praderas de zonas abiertas.
0305130201 Praderas de Caulerpa prolifera.

4.3 Caracterización del medio socioeconómico

El espacio protegido denominado Alguers de Borriana-Nules-Moncofa se extiende frente a las costas de los municipios de Nules, Moncofa, Xilxes, La Llosa y Almenara y el extremo meridional de Burriana, todos ellos pertenecientes a la Comarca La Plana Baja, situada en la costa sur de la provincia de Castellón. Esta comarca comprende un total de 20 municipios y posee una superficie de 605,15 km2. La capital de la comarca es Burriana, aunque el municipio más poblado es Villarreal. Se trata de una Comarca con un notable desarrollo turístico, fundamentalmente se trata de un turismo de sol y playa individual consolidado y excursionismo de interior, además de tradición industrial junto a un rico patrimonio histórico y cultural.

El municipio de Burriana, ubicado en el sector norte del espacio protegido, es la parte más llana de la comarca de la Plana Baja, hace frontera al Norte con Almazora y al Sur con Nules. Según datos del año 2017 alberga una población de 34.646 habitantes, de los cuales el 15,29 % son extranjeros. Presenta una extensión de 46,99 km2 y una densidad poblacional de 733,43 hab/km2. Eminentemente agrícola, predominando el cultivo del naranjo, cuenta con una franja costera de unos 15 km, conformada por playas y calas, donde el sector turístico es el predominante.

Uno de los principales activos de Burriana son los valores de patrimonio cultural (su casco antiguo ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico) y patrimonio natural (Clot de la Mare de Deu, desembocadura del Río Mijares, marjal Nules-Burriana) con los que cuenta.

Aunque la actividad económica tradicional del municipio de Burriana ha sido la agricultura de cítricos, en los últimos años ha variado desarrollándose otros sectores, en especial el de la construcción. En la actualidad una parte importante de la población se dedica al sector servicios. Por otra parte, uno de los principales atractivos de Burriana son sus playas: L'Arenal, Malvarrosa y Grao.

Al sur de Burriana se localiza el término municipal de Nules, que dispone de un amplio litoral, de unos 5 km de longitud. Según datos de 2017, su población asciende a 13.266 habitantes. Ocupa una superficie de 50,53 km2 y posee una densidad de población que supera los 262,54 hab/km2. El 11,70 % de la población es extranjera.

Siguiendo dirección sur, el municipio de Moncofa ocupa una superficie de 14,53 km2; alberga una población de 6.092 habitantes, de los caules el 11,34 % es extranjero, con una densidad de población de 419,27 hab/km2.

El término municipal de Chilches limita al Norte con el TM de Moncofa y al Sur con el TM de La Llosa. Según datos de 2017, su población asciende a 2.658 habitantes. Posee una superficie de 13,58 km2, con una densidad de población que supera los 195,73 hab/km2.

El término municipal de La Llosa, con una superficie de 10,03 km2, limita al Norte con el TM de Chilches y al Sur con el TM de Almenara. Según datos de 2017, posee una población 973 habitantes, con una densidad de población que supera los 97,01 hab/km2. Por último, el término municipal de Almenara, según datos de 2017, posee una población 5.920 habitantes, con una densidad de población que supera los 214,49 hab/km2.

La agricultura fue durante décadas en estos municipios, el pilar económico de la población, siendo su principal producto la naranja, actualmente casi extintos debido a la venta de terreno para urbanizar y la poca solvencia económica de la agricultura.

La industria se basa en el cartón, el calzado y el gres (de los pueblos colindantes). Después de haber tenido durante años un progresivo incremento, en la actualidad el sector turístico tiene una gran relevancia en la economía local. La planificación urbanística ha ido consolidando esta clara orientación al turismo y comercio de servicios.

Al norte del área de estudio está el puerto pesquero, comercial, y deportivo de Burriana. Según datos de 2019, de la Subdirección General de Pesca de la Generalitat Valenciana, la flota pesquera con base en el puerto de Burriana está compuesta por 28 buques de distinto porte, de las cuales 8 se dedican a la pesca de arrastre, 15 a las artes menores, 4 a la pesca de cerco y una a la pesca con palangre de superficie. La producción pesquera de esta flota, según datos de 2016, ronda las 2.247,5 toneladas lo que supone un ingreso de unos 6.083,3 miles de euros, siendo las especies capturadas más comunes Salmonete, Pescadilla, Langostino, Sepia, Anchoa, Pulpo, Sardina y Dorada.

En cuanto a la actividad marisquera, dentro del área de estudio se localiza la zona de producción de moluscos «Vinaròs-Canet» (CVA-1), cuyas especies de referencia son los equinodermos. Está declarada como zona de marisqueo tipo A, es decir, apta para la recolección de moluscos vivos para consumo humano directo.

Ubicado frente al término municipal de Nules, se encuentra un arrecife artificial, cuyo objetivo fundamental era evitar la pesca de arrastre en zonas de praderas de fanerógamas marinas, para recuperar el fondo y el hábitat.

En relación a la actividad náutico recreativa, al norte del espacio, el municipio de Burriana, según datos de la Subdirección General de Puertos de la Generalitat Valenciana para 2019, suma un total de 793 amarres para este tipo de embarcaciones, incluyendo los amarres del Club Náutico de Burriana, el puerto deportivo Burriana nova y el propio puerto de Burriana. El Club Náutico de Burriana, situado en el puerto, cuenta con 398 amarres en los pantalanes flotantes, para embarcaciones con esloras no superiores a los 15 metros; cuenta, entre otros, con servicio de grúa, carburante y buceador. El Club está federado en las especialidades de Subacuáticas, Motonáutica, Pesca y Vela y dispone de Escuela con monitores propios donde se enseña y practica vela y remo. Son numerosos los concursos de pesca que se organizan, así como campeonatos provinciales, sociales e interclubs que cuentan con una numerosa participación.

Respecto a la zonificación eólica de este tramo litoral, todo el espacio marino protegido forma parte de una zona de exclusión para la instalación de parques eólicos marinos off-shore.

Finalmente, en el ámbito de la ZEC existen 13 playas de las cuales 6 contaron con el reconocimiento Bandera Azul en 2017: Masbó, El Cerezo, Les Cases, El Grau, Pedra Roja, y L'Estanyol.

5. Inventario de presiones

Presiones y amenazas sobre la ZEC

Para el análisis de las presiones en el espacio se ha partido de la caracterización de actividades y presiones realizada por el CEDEX (2013), en base a la información disponible en la base de datos de presiones de dicho organismo, en los documentos de planificación hidrológica de la Demarcación hidrográfica del Júcar, la información suministrada por el servicio provincial de Costas de Castellón, y la información recopilada en el marco de la Evaluación Inicial de la Estrategia Marina de la Demarcación marina levantino-balear.

Posteriormente se ha enriquecido este análisis general con nueva información bibliográfica de presiones y amenazas, su afección específica sobre los valores del espacio, así como la información recogida en el proceso participativo.

En el apartado 6, dentro de la evaluación de los valores de la ZEC se realiza un inventario específico donde se describen detalladamente las presiones y amenazas presentes que afectan a cada uno de estos valores y se incluye una valoración de la importancia que tienen sobre los mismos.

Asimismo, en el apartado 8 y en la matriz DPSIR (incluida en el apéndice 2) se parte de estas presiones y amenazas y su impacto sobre los valores del espacio para establecer medidas de conservación.

A modo de resumen de lo indicado en los diferentes apartados del plan de gestión, cabe mencionar que las principales presiones y amenazas detectadas en el espacio son la actividad de defensa costera (F08), que puede producir afecciones debido al alto número de alteraciones hidromorfológicas ubicadas en la costa, así como la regeneración periódica de las playas (F06) necesaria por los problemas de erosión. También son importantes la contaminación marina provocada principalmente por nitratos, tanto de origen urbano (F20) como agrícola (A28), la presencia de la desaladora de Moncofa (F24), las basuras marinas (F22) y el efecto del cambio climático (N01 y N04).

A continuación se muestra una tabla general con las presiones y amenazas identificadas en la ZEC y su importancia específica para los valores que alberga. Para la codificación de presiones y amenazas se utiliza el listado estandarizado de la Comisión Europea sobre presiones y amenazas relativas a los espacios de Red Natura 2000, correspondiente al periodo 2013-20181:

1 http://cdr.eionet.europa.eu/help/habitats_art17

Tabla 3. Inventario de presiones del espacio

Código Descripción Importancia
1110 1120
A28 Actividades agrícolas que generan contaminación marina.

Media.

Media.

E02 Actividades de transporte en rutas navegables y líneas de ferri.  

Media.

F06 Construcción y mantenimiento de playas para turismo y recreación, incluida la reconstrucción y la limpieza de playas.

Muy alta.

Muy alta.

F07 Deporte, turismo y actividades de ocio (náutica recreativa).

Baja.

Baja.

F08 Modificación de la línea de costa, de los estuarios y de las condiciones costeras para la construcción, el uso y la protección de infraestructuras y áreas residenciales, comerciales, industriales y recreativas (incluidas las defensas contra el mar o los trabajos e infraestructuras de protección costera).

Muy alta.

Muy alta.

F20 Actividades y estructuras residenciales o recreativas que generan contaminación marina (excepto contaminación marina macro y micro particular).

Media.

Alta.

F21 Actividades y estructuras industriales o comerciales que generan contaminación marina (excluida la contaminación marina macro y micro particular).

Media.

Media.

F22 Actividades y estructuras residenciales o recreativas que generan contaminación marina de macro y micropartículas (por ejemplo, bolsas de plástico, espuma de poliestireno).

Media.

Media.

F24 Actividades y estructuras residenciales o recreativas que generan contaminación acústica, luminosa, térmica u otras formas de contaminación (desaladoras).

Muy baja.

Media.

G03 Pesca y marisqueo en el mar (comercial, recreativo) que generan pérdida física y perturbaciones de los hábitats del suelo marino.

Muy baja.

Muy baja.

G16 Acuicultura marina que genera contaminación marina.

Muy baja.

Muy baja.

H02 Ejercicios y operaciones militares, paramilitares o de la policía en el medio ambiente marino y de agua dulce.

Muy baja.

Muy baja.

I01 Especies exóticas invasoras de preocupación para la Unión.  

Baja.

J02 Fuente mixta de contaminación marina (marina y costera) (vertidos accidentales en puertos).

Media.

Media.

N01 Cambios de temperatura y acidificación debido al cambio climático.

Media.

Media.

N04 Cambios en la exposición al oleaje y en el nivel del mar debido al cambio climático.

Muy alta.

Muy alta.

6. Inventario y evaluación global los hábitats y especies de interés comunitario

Se consideran hábitats y especies de interés los tipos de hábitats naturales incluidos en el anexo I de la Ley 42/2007 y las especies Red Natura 2000 incluidas en el anexo II de la Ley 42/2007 con presencia significativa en el espacio marino protegido. Concretamente, en el LIC Alguers de Burriana-Nules-Moncofa, los hábitats naturales 1120* – Praderas de Posidonia, y 1110 - Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda.

6.1 *Praderas de posidonia (1120)

Las praderas de Posidonia oceanica, fanerógama marina endémica del Mediterráneo, están incluidas en el anexo I de la Directiva de Hábitats 92/43/CE como hábitat prioritario y en el anexo IV del Convenio de Berna. Del mismo modo, está incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial2.

2 Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas.

Además, las fanerógamas marinas están protegidas en la Comunidad Valenciana mediante la Orden de 23 de enero de 1992, para la regulación de las actividades sobre las praderas de fanerógamas marinas. De manera complementaria, la Ley 5/2017, de 10 de febrero, de pesca marítima y acuicultura de la Comunitat Valenciana, declara los fondos de fanerógamas marinas zonas protegidas de interés pesquero, limitando en ellas las actividades extractivas de fauna y flora marinas y en general las perturbadoras del medio (artículo 35). Finalmente, prohíbe la autorización de establecimientos de acuicultura en fondos de fanerógamas marinas (artículo 25).

6.1.1 Valoración del tipo de hábitat.

En el ámbito del LIC, la representatividad de las praderas de Posidonia, hábitat prioritario de interés comunitario protegido por la Directiva 92/43/CEE, se ha visto reducida paulatinamente, como demuestra la presencia de tanatocenosis y las praderas de Caulerpa prolifera y Caulerpa cylindracea sobre los restos de praderas antiguas de P. oceanica.

Las praderas de P. oceanica se encuentran distribuidas en mosaico alternadas principalmente con biocenosis fotófila de roca infralitoral, y facies de sustitución de Caulerpa prolifera y Caulerpa cylindracea, ocupando una superficie de 2.370,93 ha, lo que representa un 35,48 % de la superficie total del LIC y un 2,05 % de la distribución total de este hábitat a nivel estatal en el ámbito de la región marina mediterránea (MMED)3, otorgándole una representatividad significativa respecto a la superficie que ocupa.

3 Basado en las estimas de superficie realizadas en la primera edición del Atlas de las praderas marinas de España de 2015, con una superficie total estimada para este tipo de hábitat de 115.904 ha.

6.1.2 Presiones y amenazas.

Los resultados del análisis de las presiones y amenazas indican que la actividad de defensa costera puede producir afecciones, debido al alto número de alteraciones hidromorfológicas ubicadas en la costa, así como la regeneración periódica de las playas necesaria por los problemas de erosión. Asimismo, cabe destacar el saneamiento y la agricultura como dos actividades que potencialmente pueden afectar también a la calidad del agua del LIC, afectando al desarrollo de las praderas de Posidonia oceanica.

Contaminación marina (A28) (E02) (F20) (F21) (J02).

La presión por usos del suelo puede afectar a la calidad de las aguas costeras. De hecho, todo el frente costero del LIC está declarado zona vulnerable por contaminación de nitratos de origen agrícola (productos fitosanitarios y nutrientes) procedentes de las aguas de escorrentía y subterráneas próximas al área protegida.

Entre las fuentes de contaminación puntual cabe destacar el punto de drenaje de la marjalería, de gran utilización agrícola, que recoge las aguas pluviales del barranco de Joan Mora y las aguas del marjal de Nules por medio del efluente del EDAR de Nules-La Vilavella (a través del barranco de Joan Mora). En su tramo final, recibe el vertido frecuente del rebosadero de una estación de bombeo de aguas residuales.

Por su parte, el río Belcaire, recibe efluentes con diversos grados de depuración, procedentes de la EDAR de Moncofar y fábricas situadas aguas arriba, mientras que los efluentes de la EDAR de Xilxes, La Llosa y Almenara junto a las aguas de regulación de los campos de arroz de la zona, son vertidos a través del emisario submarino de BP al sur del LIC. Además, en el municipio de La Llosa se produce vertidos industriales que son una fuente de contaminación puntual.

A su vez, las aguas residuales del EDAR de Burriana son vertidos en el frente costero próximo al puerto, donde se constatan grandes extensiones de Caulerpa sobre tanatocenosis de P. oceanica. La contaminación de nitratos de origen urbano y agrícola pueden dar lugar a una eutrofización del medio y una menor penetración de la luz disponible para la fotosíntesis, lo que conlleva drásticas disminuciones en la biomasa fotosintética de las praderas de P. oceanica y le confieren un alto grado de amenaza sobre el hábitat.

En la zona del puerto de Castellón, situado al norte del espacio, casi 15 kilómetros fuera de los límites del mismo, se ubican dos refinerías y tres puntos de descargada de crudo en tierra, así como un oleoducto/gaseoducto; mientras, la zona marítima de Burriana cuenta con un puerto construido para la antigua exportación de cítricos que en la actualidad se utiliza para actividades pesqueras, además de un fondeadero. La contaminación resultante de la actividad portuaria, como pueden ser vertidos accidentales, derrames y fugas, unido al efecto de anclaje de buques de carga y buques de pasaje, suponen un amenaza media sobre el hábitat *1120.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04), Modificación del litoral (F08) y Regeneración y limpieza de playas (F06).

El litoral español sufre desde las primeras décadas del siglo XX un fuerte proceso erosivo, con regresiones zonales de decenas de metros, que ha modificado de un modo muy notable y rápido la morfología costera. En algunos puntos la regresión ha superado los 100 metros en relación con la línea de costa del vuelo de 1956.

La erosión es sin duda una amenaza para la biodiversidad. Así lo recoge la Directiva 92/42/CEE, y ha sido tratada de un modo específico y exhaustivo en el documento de estudio Eurosion, de la Comisión Europea.

Es más, la erosión se une a los efectos del cambio climático generando un efecto combinado que supone una amenaza que debe calificarse como muy alta.

Mitigar la erosión forma parte pues del conjunto de acciones que es necesario acometer para conseguir los objetivos de conservación de la biodiversidad, protegiendo a las especies amenazadas; de un modo especial, a las praderas de Posidonia oceánica.

Por ello, la defensa de la costa, en tanto que instrumento para la mitigación de la erosión y para la adaptación al cambio climático, ha de ser contemplada en los planes de gestión de las ZEC, de tal modo que los objetivos de protección de especies amenazadas y los objetivos de mitigación de la erosión, no sólo no interfieran, sino que operen uno como refuerzo del otro.

En todo caso, para que las aportaciones de áridos o la implantación de estructuras marítimas no supongan una amenaza en sí mismas hay que tomar una serie de precauciones.

Así, a lo largo de la costa se han contabilizado hasta 44 alteraciones hidromorfológicas, entre los que podemos citar 30 espigones, 9 estructuras longitudinales de defensa, 3 diques exentos y 2 de encauzamiento, que suponen una amenaza muy alta sobre la dinámica marina y la dinámica de deposición de sedimentos en el entorno de las praderas de fanerógamas, que pueden a su vez, impedir la regeneración natural de sus playas. De hecho, los resultados del proyecto de Eurosion, ha constatado problemas de erosión en la costa del área de estudio, con la particularidad de la acreción forzada en Burriana por las obras de abrigo del puerto, registrándose la necesidad de actuar contra esta erosión mediante la regeneración periódica de las playas afectadas, como lo son las playas de Masbó, playa de Grao, Pedra Roja, L’Alcudia, Les Marines, Bovalar, Les Cases, Casablanca y playa del Cerezo. Si bien estas actuaciones son, como ya se ha citado, necesarias para combatir la erosión existente, se considera que su potencial de impacto es muy alto por los efectos de aumento de turbidez (disminución de la irradiación) por la dispersión de las fracciones más finas y posible enterramiento/erosión del límite superior de las praderas de fanerógamas.

Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas (F07) y Basuras marinas (F22).

Por otro lado, el impacto derivado del fondeo de embarcaciones de recreo se deduce teniendo a partir del número de amarres del puerto de Burriana (793 amarres), en el que se asume que las embarcaciones recreativas de dicho puerto serán usuarias del área marina que comprende el LIC. Sin embargo, la falta de calas de resguardo en el espacio marino hace que el fondeo no sea una actividad común en el ámbito del LIC, siendo más bien una zona de paso de navegación, por lo que el efecto sobre las praderas de P. oceanica se considera bajo.

En cuanto a la pesca recreativa, se considera que hay unas 100 embarcaciones que se dedican a la captura de especies con curricán. A excepción de las posibles interacciones por el anclaje (mínimo) se considera que la actividad genera una afección muy baja sobre el hábitat.

Tanto las actividades recreativas acuáticas (embarcaciones de recreo, pesca deportiva, buceo…) como las practicadas desde la costa (pesca con caña, sol y baño…), generan acumulación de basura que finalmente llegan al medio marino. Esta afección se magnifica en la época estival debido al aumento de usuarios de embarcaciones y playas, generando un impacto medio sobre el hábitat.

Otras formas de contaminación (F24).

La planta desaladora de Moncofa está en explotación desde 2017. Tiene una capacidad de producción de 10,5 hm3/año, y abastece a los municipios de Moncofa y Xilxes. Según la declaración de impacto ambiental del proyecto, el vertido de salmuera se realiza en el entorno del río Belcaire, en una zona con presencia de Posidonia. Aunque no se tienen datos precisos sobre la concentración salina del vertido, según sus especificaciones técnicas, contará con un sistema de difusores suficiente para que la salmuera alcance el frente de la pradera con una dilución adecuada, por lo que se considera una presión media sobre la pradera de P. oceanica. Fruto de la investigación coordinada por el CEDEX sobre umbrales de tolerancia, los límites de salinidad que garantizan la no afección a la pradera de Posidonia oceanica no deben superar las 38,5 unidades prácticas de salinidad (psu) en el 25 % de las observaciones o 40 psu el 5 %.

Pesca y recolección de moluscos y crustáceos (G03).

En cuanto al desarrollo de la actividad pesquera, dentro del espacio protegido se dispone de escasas señales SLB (Sistema de Localización de Buques) o sus siglas en inglés VMS (Vessel Monitoring System) de las embarcaciones con esloras superiores a 15 metros de las modalidades de cerco y arrastre de fondo, aunque dentro del espacio marino protegido sólo se practican las modalidades de palangre y artes de parada. Dichas señales se acumulan en la zona nororiental del LIC, si bien se considera que puede tratarse de una zona de paso.

La flota de artes menores se compone de embarcaciones con menos de 8 m de eslora, 5 TRBs y 50 C.V. de potencia, que mantienen una actividad bastante tradicional empleando principalmente palangre y trasmallos, faenando en aguas cercanas a puerto. Por todo ello, se considera que el grado de afección sobre las praderas de P. oceanica es muy bajo.

Además, dentro del área de estudio se localiza la zona de producción de moluscos «Vinaròs-Canet» (CVA-1), cuyas especies de referencia son los equinodermos para consumo humano. Esta actividad se realiza en los 10 primeros metros de profundidad, aunque según la información obtenida, esta actividad es puntual o nula, por lo que se considera como una presión muy baja para las praderas de Posidonia.

Acuicultura (G16).

Colindando con los límites del LIC se encuentran las instalaciones de acuicultura «Jaulas Autorización n.º25» y «Jaulas Autorización n.º42» de engorde de dorada, corvina y lubina en jaulas marinas flotantes. Estas instalaciones generan partículas de desecho y altas concentraciones de nutrientes y antibióticos bajo ellas, aumentando la turbidez de las aguas, una reducción directa de luz y un aumento de materia orgánica en el sedimento que puede producir anoxia y por ende una degradación del área circundante. Sin embargo, teniendo en cuenta que las jaulas flotantes no se asientan sobre pradera de P. oceanica y que se encuentra en los límites del área de estudio, alejada de las praderas de Posidonia, se considera que ejerce una presión muy baja sobre el hábitat.

Ejercicios y operaciones militares (H02).

Todo el espacio está dentro de una zona de ejercicios militares. Sin embargo, se considera que el riesgo de interacción de estas actividades con las praderas de P. oceanica es muy baja.

Especies invasoras (I01).

Las especies invasoras están consideradas una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el Mediterráneo; suponen una seria amenaza para la biodiversidad, estructura y función de los ecosistemas ya que desplazan a las especies nativas, reduciendo la biodiversidad de las comunidades, cambiando la composición de las especies y su abundancia, llegando a modificar la estructura del hábitat y produciendo cambios en cascada en la red trófica que podrían resultar en graves impactos negativos sobre el ecosistema, con un potencial de impacto medio sobre las praderas de P. oceanica.

Según la información disponible, se tiene constancia de la presencia del alga invasora Caulerpa cylindracea desde las costas de Benicàssim hasta Burriana, incluyendo el espacio marino protegido, aunque es probable que el área invadida sea mucho mayor y de forma continua hasta las costas de Valencia.

A principios de 1999 se identificaron las primeras colonias en torno a la refinería de petróleo en los accesos al puerto de Castellón, siendo, junto a las Islas Baleares, la primera mención de esta especie en las aguas de la Península Ibérica. Inicialmente la colonia de 3m2, se encontraba a 9 m de profundidad, aunque con un gran número de pequeñas colonias circundantes que se extendían hasta unas 337 hectáreas, sugiriendo un origen reciente, de no más de 1 o 2 años, y un patrón de expansión exponencial. Dichas colonias han seguido propagándose, principalmente en las áreas más profundas, ya que las costas más superficiales con un predominio de sustratos arenosos dificultan su expansión, ocupando fondos que anteriormente cubrían prados de P. oceanica y ahora son biocenosis detríticas con facies de sedimentación. Grandes cantidades de la especie son atrapadas en redes de cerco y líneas de palangre, que, junto con las corrientes marinas, son los principales vectores de diseminación de C. racemosa. Sin embargo, el análisis detallado de diversas praderas de P. oceanica en contacto con poblaciones de C. racemosa ha puesto de manifiesto la incapacidad del alga para desarrollar crecimientos y biomasas importantes en el interior de la pradera y alterar la estructura de la misma, estando presente fundamentalmente en zonas con mata muerta, rocas o claros de arena; por todo ello, se considera una presión baja sobre el hábitat.

Cambio climático (N01).

Una de las mayores amenazas a las que se encuentran sometidas las praderas de fanerógamas marinas es el efecto del cambio climático, que incluye el aumento de las temperaturas y acidificación, y local eutrofización debido al aumento en las concentraciones de amonio sobre un amplio abanico de propiedades de las hojas de las plantas, incluyendo rasgos estructurales, nutricionales, biomecánicos y químicos. Concretamente, Posidonia oceanica es especialmente vulnerable al aumento de la temperatura del agua,, lo que ocasiona un aumento en la tasa de mortalidad de los individuos que conforman las praderas afectadas, por encima del reclutamiento. Observaciones de campo demuestran que cuando la temperatura del agua marina excede los 27,5-28°C la tasa de mortalidad de haces de Posidonia se triplica, incluso en zonas protegidas. El aumento de la temperatura se relaciona se relaciona a su vez con ciertos procesos fisiológicos de la planta que alteran su crecimiento poblacional, siendo especialmente sensible a la producción de sulfuro en el sedimento, proceso que se acelera con la temperatura. El resto de las presiones antrópicas a las que se ve sometida la planta (vertidos, dragados, arrastre, etc.) debilitan a P. oceanica disminuyendo así su resiliencia frente a los efectos del cambio climático.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04).

Modelos desarrollados sobre las consecuencias del cambio climático muestran cambios en la circulación oceanográfica del Mediterráneo que dará lugar a alteraciones en la frecuencia e intensidad del olaje y un aumento del nivel del mar, a la vez que se acusará una disminución en la formación de agua profunda en el Golfo de León. Como consecuencia, se espera un retroceso de las praderas de fanerógamas marinas en muchos puntos del Mediterráneo. Por todo ello, el cambio climático se considera una amenaza grave para las praderas de P. oceanica.

A continuación, se detallan las presiones y amenazas sobre el hábitat *1120 de acuerdo al listado estandarizado de la Comisión Europea sobre presiones y amenazas relativas a los espacios de Red Natura 2000, correspondientes al periodo 2013-20184:

4 http://cdr.eionet.europa.eu/help/habitats_art17

Tabla 4. Tabla resumen del análisis de presiones y amenazas identificadas para el hábitat 1120

Presión/Amenaza
Código Descripción Importancia
A28 Actividades agrícolas que generan contaminación marina. MEDIA.
E02 Operaciones de transporte en las vías de navegación de buques de carga y de buques de pasaje (derrames, fugas o descargas de combustible, anclaje de buques de carga y buques de pasaje). MEDIA.
F06 Desarrollo y mantenimiento de las áreas de playa para el turismo y las actividades recreativas, incluidas la regeneración y limpieza de playas. MUY ALTA.
F07 Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas (náutica recreativa). BAJA.
F08 Modificación del litoral, estuario y condiciones costeras para el desarrollo, uso y protección de complejos residenciales, comerciales, industriales y recreativos. MUY ALTA.
F20 Actividades e instalaciones recreativas y residenciales que generan contaminación marítima (excluida la contaminación marina de macro y microparticulas). ALTA.
F21 Actividades e instalaciones industriales o comerciales que generan contaminación marina (excluida la contaminación marina de macro y microparticulas). MEDIA.
F22 Actividades e instalaciones residenciales o recreativas que generan contaminación marina de macro y microparticulas (por ejemplo, bolsas de plástico, espuma de poliestireno). MEDIA.
F24 Actividades y estructuras residenciales o recreativas que generan ruido, luz, calor u otras formas de contaminación (desaladoras). MEDIA.
G03 Prácticas de pesca marina y recolección de moluscos y crustáceos (profesional y recreativa) que alteran y causan daños físicos sobre el hábitat bentónico. MUY BAJA.
G16 Contaminación marina procedente de las instalaciones de acuicultura marina. MUY BAJA.
H02 Ejercicios y operaciones militares, paramilitares o de la policía en el medio marino. MUY BAJA.
I01 Especies invasoras incluidas en el Reglamento (UE) N.º 1143/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo. BAJA.
J02 Contaminación marina de origen mixto marina y costera (vertidos accidentales en puertos). MEDIA.
N01 Cambios de temperatura y acidificación debido al cambio climático. MEDIA.
N04 Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático. MUY ALTA.

6.1.3 Estado de conservación.

La Directiva Hábitats define el «Estado de conservación de un hábitat» como el conjunto de las influencias que actúan sobre un hábitat natural y sobre las especies típicas asentadas en el mismo y que pueden afectar a largo plazo a su distribución natural, su estructura y funciones, así como a la supervivencia de sus especies típicas.

Con el fin de valorar el estado de conservación de los valores naturales anteriormente mencionados, se ha tomado como referencia los parámetros empleados para el seguimiento de la Red Natura 2000 de acuerdo con el artículo 17 de la Directiva Hábitats. En el apéndice 1 a este plan de gestión, puede consultarse la metodología empleada para la evaluación del estado de conservación.

En base a los criterios de la Directiva Hábitats y de acuerdo con la evaluación individual de cada uno de los parámetros, se considera que el estado de conservación del hábitat *1120 en el ámbito del espacio marino protegido, es desfavorable-inadecuado (DI), según se muestra en la tabla adjunta:

Tabla 5. Evaluación del estado de conservación del hábitat *1120 (anexo I Ley 42/2007)

Hábitats de interés comunitario Indicadores del estado de conservación
Rango Área ocupada por el hábitat Estructura y funciones específicas Perspectivas futuras

1120- *Praderas de Posidonia (Posidonion oceanicae).

F

F

DI

DI

– Rango: En el Mediterráneo español, esta especie se distribuye en fondos arenosos y rocosos entre 0,5 m y una profundidad máxima que depende de la transparencia de las aguas costeras, lo cual varía entre las diferentes regiones. De acuerdo con el Atlas de las praderas marinas de España, los rangos batimétricos de P. oceanica en el litoral de la provincia de Castellón abarcan desde aguas someras, inferiores a 1 metro de profundidad, y no suelen sobrepasar los 25 m. de profundidad, debido a la menor transparencia de las aguas y del consecuente avance del piso circalitoral.

Es de reseñar que las praderas de esta especie alcanzan el límite inferior del LIC a una profundidad máxima de alrededor de 25 metros. De acuerdo con la profundidad máxima del LIC, el rango del hábitat se considera como favorable (F), atendiéndose a la profundidad a la que la que Posidonia oceanica tendría capacidad de desarrollo.

– Área ocupada por el hábitat: las praderas de Posidonia oceanica realizan una serie de funciones ecológicas y servicios ambientales a gran escala que son directamente proporcionales a la superficie que ocupan. No es posible establecer en estos momentos qué umbral de pérdida de praderas reduce sensiblemente su viabilidad y servicios ecológicos, pero probablemente esta reducción sea proporcional a la pérdida de hábitat. Sería importante por tanto que las praderas ocupasen vastos cinturones de costa, ajustándose lo más posible a su área potencial.

Según la cartografía más actual, dentro del espacio marino protegido el tipo de hábitat 1120 ocupa una superficie de 2.370,93 ha, lo que representa un 35,48 % de la superficie total del LIC.

El Formulario Normalizado de Datos para la designación del LIC ES5222007 Espacio marino de Alguers de Burriana-Nules-Moncofa presenta para este tipo de hábitat datos relativos a la superficie de 285,232 ha. A partir del dato más actual de superficie cartografiada y junto con la ampliación del espacio, se considera este nuevo valor como el Rango Favorable de Referencia, y al área del hábitat, como favorable (F).

– Estructura y funciones específicas: dentro de los factores estructurales, los límites de las praderas son descriptores sencillos de su distribución y a la vez indicadores robustos de su estado, ya que, a menudo los factores de estrés que afectan a las praderas se manifiestan primero en sus límites. Por ejemplo, la reducción de la transparencia del agua retrae el límite inferior de las praderas hacia zonas más someras, mientras que los procesos de erosión o regeneración de playas, suelen primero afectar al límite superior de la pradera. Por otra parte, los parámetros de abundancia (biomasa, cobertura y densidad) de la fanerógama Posidonia oceanica, como especie constitutiva de la pradera, son buenos descriptores locales de la estructura de este tipo de hábitat e indicadores de su estado de salud, ya que son muy sensibles a los cambios ambientales que afectan a la pradera.

Dentro de los factores funcionales, la dinámica de la población de haces de Posidonia oceanica (crecimiento neto de la población, natalidad y mortalidad) permiten obtener una imagen indicativa de si la pradera se encuentra en declive (pérdida de densidad o cobertura), en progresión (aumento) o estable. Asimismo, la producción de la pradera, medida a través del crecimiento vertical de los rizomas, es un indicador temprano de su salud, ya que este crecimiento se ve afectado por factores como el estrés térmico, episodios de enterramientos/erosión y por la contaminación orgánica antes de que se detecte efecto alguno en la densidad o mortalidad de haces.

Otros descriptores, como la presencia de nacras (Pinna nobilis) dejan de ser indicadores de la calidad de las aguas tras haber sufrido una mortalidad masiva en nuestras costas provocada por un protozoo que ha afectado a casi toda la población mientras que la expansión de especies invasoras en las praderas muestreadas de Caulerpa cylindracea (antes C. racemosa var. cylindracea), puede ser indicativa de su degradación.

Las campañas de seguimiento de Posidonia oceanica en las estaciones de la Red de vigilancia POSIMED no se están llevando a cabo dentro de los límites del LIC. Sin embargo, durante el año 2015 se realizaron trabajos de campo de caracterización estructural de las praderas de fanerógamas marinas5 y comprobación de las unidades bionómicas cartografiadas en el Estudio de Caracterización Ecológica del año 1999. Los datos obtenidos de Posidonia oceanica reflejan una desestructuración espacial de la pradera, con valores de cobertura por debajo del 5 % y con presencia mayoritaria de mata muerta y de arena. Estos valores tan bajos de cobertura de Posidonia evidencian un estado degradativo de la pradera, confirmado por los elevados porcentajes de mata muerta. Las densidades de haces encontradas en las estaciones de muestreo varían entre 40 y 60 haces/m2, lo que constituye valores muy bajos, teniendo en cuenta que la profundidad de las estaciones está en torno a los 15 m y que cabría esperar una densidad de 250 a 350 haces/m2 de pradera, lo que corrobora que la pradera estudiada presenta un alto grado de degradación.

5 Tecnomediterráneo, SL, Documento ambiental «Proyecto constructivo que permita estabilizar el frente litoral en los términos municipales de La Llosa y Almenara (Castellón). 2015.

– Con respecto a la comprobación de la cartografía bionómica realizada en la zona norte de la playa, se corrobora el grado de degradación de la pradera de Posidonia oceanica, con prácticamente todo el fondo cubierto por mata muerta sobre la que se ha detectado la presencia de Caulerpa prolifera y Dictyota dichotoma, especies perteneciente a la biocenosis de algas fotófilas infralitorales de modo calmo que en ningún modo constituyen comunidades maduras. En este sentido, podemos decir que más bien se trata de un asentamiento de especies tolerantes a las condiciones ambientales que reinan en la zona.

Atendiendo a los parámetros analizados y la información cartográfica disponible para el espacio marino protegido, se considera que la estructura se encuentra mediana o parcialmente degradada con perspectivas desfavorables de recuperación en un importante área, aunque inferior al 25 % de la superficie del hábitat, por lo que el valor del indicador es Desfavorable-Inadecuado (DI).

– Perspectivas futuras: dentro del espacio marino se observa la degradación de las praderas de P. oceanica. Teniendo en cuenta las presiones y amenazas detectadas en el ámbito del LIC para el hábitat 1120, aun teniendo en cuenta la adopción de medidas encaminadas a garantizar un estado de conservación favorable, las perspectivas de futuro pueden ser asumidas como desfavorables-inadecuadas (DI), otorgándole un valor con suficiente relevancia como para otorgar a las perfectivas futuras globales el mismo valor.

6.2 Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina poco profunda (1110)

Según la cartografía más actual, en al ámbito del LIC se ha constatado la presencia de pequeñas praderas de Cymodocea nodosa como especie representativa del hábitat 1110, Bancos de arena cubiertos permanentemente de agua marina, poco profunda, a profundidad de 14 metros, frente a la costa norte de Nules; asimismo, se encuentra a 10 metros de profundidad en la zona sur de Burriana y a 8 metros de profundidad al sur de Xilxes-La Llosa.

Cymodocea nodosa también aparece asociada a otra fanerógama marina, Posidonia oceanica, con la que no se mezcla, considerando estas praderas mixtas incluidas dentro del tipo de hábitat *1120. Esta pradera mixta, se sitúa frente a las costas del término municipal de Almenara, a la profundidad de 11 metros.

6.2.1 Valoración del tipo de hábitat.

En el ámbito del espacio protegido las praderas de Cymodocea nodosa se encuentran distribuidas en pequeñas manchas paralelas al litoral entre los 8 y los 14 metros de profundidad, ocupando una superficie de 101,19 hectáreas; esto representa un 1,51 % de la superficie total del LIC y un 0,013 % de la distribución total de este hábitat a nivel estatal en el ámbito de la región marina mediterránea (MMED)6.

6 Basado en las estimas de superficie realizadas en el informe de aplicación de la Directiva Hábitat en España correspondiente al periodo 2007-2012, con una superficie total estimada para este tipo de hábitat de 788.893 ha.

6.2.2 Presiones y amenazas.

Tras el análisis de las presiones y amenazas presentes en el ámbito del espacio marino protegido, las actividades de defensa costera y la regeneración periódica de las playas necesarias por los problemas de erosión, se presentan como amenazas para el hábitat 1110. Asimismo, el saneamiento y la agricultura son dos actividades que potencialmente pueden afectar también a la calidad del agua del LIC, afectando al desarrollo de las praderas de Cymodocea nodosa.

Contaminación marina (A28) (F20) (J02).

Todo el frente costero del LIC está declarado zona vulnerable por contaminación de nitratos de origen agrícola (productos fitosanitarios y nutrientes) procedentes de las aguas de escorrentía y subterráneas próximas al área protegida.

La contaminación de nitratos de origen agrícola que puede dar lugar a una eutrofización del medio y una menor penetración de la luz disponible para la fotosíntesis, lo que a su vez conlleva drásticas disminuciones en la biomasa fotosintética de las praderas de fanerógamas marinas.

Entre las fuentes de esta eutrofización con un potencial de impacto medio podemos citar el punto de drenaje de la marjalería, de gran utilización agrícola, que recoge las aguas pluviales del barranco de Joan Mora y aguas del marjal de Nules a través del efluente del EDAR de Nules-La Vilavella (a través del barranco de Joan Mora). En su tramo final, recibe el vertido frecuente del rebosadero de una estación de bombeo de aguas residuales. Por su parte, el río Belcaire, está formado a su vez por efluentes con diversos grados de depuración, procedentes de la EDAR de Moncofa y fábricas situadas aguas arriba, mientras que los efluentes de la EDAR de Xilxes, La Llosa y Almenara junto a las aguas de regulación de los campos de arroz de la zona son vertidos a través del emisario submarino de BP al sur del LIC, causando un impacto medio sobre el hábitat.

Situado al norte del espacio, fuera de los límites, se encuentra el puerto de Castellón, que cuenta con dos refinerías y tres puntos de descargada de crudo en tierra, así como oleoducto/gaseoducto. El crudo llega en petroleros que amarran a unos 4 kilómetros de la costa desde donde descargan el crudo a través de una tubería submarina. A pesar de la distancia, tanto el tráfico marino en el entorno del espacio protegido como su proximidad a las refinerías podrían ocasionar un derrame de envergadura que llegaría fácilmente al espacio protegido debido a las corrientes de la zona, por lo que confieren a esta amenaza un valor medio.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04), Modificación del litoral (F08) Regeneración y limpieza de playas (F06).

El litoral español sufre desde las primeras décadas del siglo XX un fuerte proceso erosivo, con regresiones zonales de decenas de metros, que ha modificado de un modo muy notable y muy rápido la morfología costera. En algunos puntos la regresión ha superado los 100 metros en relación a la línea de costa del vuelo de 1956.

La erosión es sin duda una amenaza para la biodiversidad. Así lo recoge la Directiva 92/42/CEE, y ha sido tratada de un modo específico y exhaustivo en el documento de estudio Eurosion, de la Comisión Europea.

Es más, la erosión se une a los efectos del cambio climático generando un efecto combinado que supone una amenaza que debe calificarse como muy alta.

Mitigar la erosión forma parte pues del conjunto de acciones que es necesario acometer para conseguir los objetivos de conservación de la biodiversidad, protegiendo a las especies amenazadas.

Por ello, la defensa de la costa, en tanto que instrumento para la mitigación de la erosión y para la adaptación al cambio climático, ha de ser contemplada en los planes de gestión de las ZEC, de tal modo que los objetivos de protección de especies amenazadas y los objetivos de mitigación de la erosión, no sólo no interfieran, sino que operen uno como refuerzo del otro.

Las praderas de fanerógamas plenamente desarrolladas actúan en la costa como elementos disipadores de la energía y por lo tanto favorecedores de la estabilidad de la playa. Por lo tanto, deben ser tenidas en cuenta en el diseño de las soluciones que se adopten.

Por otro lado, las actuaciones en la costa no sólo han de ser proyectadas para no afectar a las praderas, sino que habrán de contribuir, utilizando el mejor conocimiento científico y técnico disponible al desarrollo de la pradera. En todo caso, para que las aportaciones de áridos o la implantación de estructuras marítimas no supongan una amenaza en sí mismas hay que tomar una serie de precauciones.

A lo largo de la costa se han contabilizado hasta 44 alteraciones hidromorfológicas, entre los que podemos citar 30 espigones, 9 estructuras longitudinales de defensa, 3 diques exentos y 2 de encauzamiento, que suponen una amenaza muy alta sobre la dinámica marina y la dinámica de deposición de sedimentos en el entorno de las praderas de fanerógamas, que pueden a su vez, impedir la regeneración natural de sus playas. De hecho, en todo el frente costero desde el municipio de Moncofa hasta la Almenara, se encuentran poblados por praderas de Caulerpa en la zona más próxima al litoral, desplazando las praderas de fanerógamas hacia cotas más profundas.

Los resultados del proyecto de Eurosion ha constatado problemas de erosión en la costa del área de estudio, registrándose la regeneración periódica de las playas afectadas, como lo son las playas de Masbó, playa de Grao, Pedra Roja, L’Alcudia, Les Marines, Bovalar, Les Cases, Casablanca y playa del Cerezo, cuyo potencial de impacto es muy alto por los efectos del aumento de turbidez (disminución de la irradiancia) por la dispersión de las fracciones más finas y el posible enterramiento/erosión del límite superior de las praderas de fanerógamas.

Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas (F07) y Basuras marinas (F22).

Por otro lado, el impacto derivado de las actividades náutico-recreativas se pueden asociar a la pesca recreativa y al fondeo de embarcaciones, que se deduce a partir del número de amarres del puerto de Burriana (793 amarres), y asumiendo que las embarcaciones recreativas de dicho puerto serán usuarias del área marina que comprende el LIC. Sin embargo, la falta de calas de resguardo en el espacio marino hace que el fondeo no sea una actividad común en el ámbito del LIC, siendo más bien una zona de paso de navegación, por lo que el efecto sobre las praderas de C. nodosa se considera bajo.

En cuanto a la pesca recreativa, se considera que hay unas 100 embarcaciones que se dedican a la captura de especies con curricán. A excepción de las posibles interacciones por el anclaje (mínimo) se considera que la actividad genera una afección muy baja sobre el hábitat.

Tanto las actividades recreativas acuáticas (embarcaciones de recreo, pesca…) como las practicadas desde la costa (pesca, sol y baño…), generan acumulación de basura que finalmente llegan al medio marino. Esta afección se magnifica en la época estival debido al aumento de usuarios de embarcaciones y playas, generando un impacto medio sobre el hábitat.

Otras formas de contaminación (F24).

La planta desaladora de Moncofa está en explotación desde 2017. Tiene una capacidad de producción de 10,5 hm3/año, y abastece a los municipios de Moncofa y Xilxes. Aunque no se tienen datos precisos sobre la concentración salina del vertido, según la declaración de impacto ambiental del proyecto, el vertido de salmuera contará con un sistema de difusores suficiente para que la salmuera llegue al medio marino con una dilución adecuada. Cymodocea nodosa habita en amplios rangos de salinidad (entre 37,5 psu a 43 psu) aunque su rango óptimo en la zona de levante se encuentra en los 37’5 psu, consiguiendo máximo crecimiento en los brotes y mínima mortalidad.

La tolerancia de esta fanerógama depende de la salinidad natural del medio en que se desarrolla. En cualquier caso, se estima que C. nodosa puede adaptarse a un aumento de 3 psu de salinidad sin grandes cambios de crecimiento o mortalidad, mientras que a partir de un aumento de 6’8 psu se observa una importante reducción de la tasa de crecimiento y aumento de la tasa de mortalidad.

En base a lo descrito anteriormente, y dado que la pradera de C. nodosa se encuentra suficientemente lejos del vertido de salmuera como para el rango de dilución sea óptimo, se considera como una presión muy baja sobre el hábitat.

Pesca y acuicultura (G03).

En cuanto al desarrollo de la actividad pesquera, dentro del espacio protegido se dispone de escasas señales SLB (Sistema de Localización de Buques) o sus siglas en inglés VMS (Vessel Monitoring System) de las buques con esloras superiores a 15 metros de las modalidades de cerco y arrastre de fondo, aunque dentro del espacio marino protegido sólo se practican las modalidades de palangre y artes de parada. Dichas señales se acumulan en la zona nororiental del LIC, si bien se considera que puede tratarse de una zona de paso.

La flota de artes menores se compone de embarcaciones con menos de 8 m de eslora, 5 TRBs y 50 C.V. de potencia, que mantienen una actividad bastante tradicional empleando principalmente palangre y trasmallos, faenando en aguas cercanas a puerto. Por todo ello, se considera que el grado de afección sobre las praderas de C. nodosa es muy bajo.

Además, dentro del área de estudio se localiza la zona de producción de moluscos «Vinaròs-Canet» (CVA-1), cuyas especies de referencia son los equinodermos para consumo humano. Esta actividad se realiza en los 10 primeros metros de profundidad, aunque según la información obtenida, esta actividad es puntual o nula, por lo que se considera como una presión muy baja para las praderas de C. nodosa.

Lindando con el límite exterior del espacio protegido, se encuentra una instalación de acuicultura. No obstante, en la zona no hay praderas de C. nodosa, y no se estima que la afección de esta instalación pueda llegar hasta C. nodosa, situada en cotas más someras.

Ejercicios y operaciones militares (H02).

Todo el espacio está dentro de una zona de ejercicios militares. Sin embargo, se considera que el riesgo de interacción de estas actividades con las praderas de C. nodosa es muy baja.

Cambio climático (N01).

Una de las mayores amenazas a las que se encuentran sometidas las praderas de fanerógamas marinas es el efecto del cambio climático, como son el aumento de las temperaturas y acidificación, y local eutrofización debido al aumento en las concentraciones de amonio, sobre un amplio abanico de propiedades de las hojas de la angiosperma marina Cymodocea nodosa, que incluyen rasgos estructurales, nutricionales, biomecánicos y químicos. El cambio climático incrementa las tasas de consumo de las plantas marinas por la modificación de las propiedades de sus hojas y disminuye su resilencia frente a otras presiones.

Las praderas de Cymodocea nodosa se ven afectadas de forma cíclica por los temporales, que en playas abiertas y cuando se producen alturas de ola superiores a 3’9 metros, pueden provocar el desenraizamiento de gran parte de sus poblamientos. Esta situación tiene un periodo de probabilidad de unos 10 años, plazo en el cual se recupera la mayor parte de sus poblamientos. Sin embargo, en los últimos años esta situación se ha dado en intervalos de tiempo menores (marzo de 2011, abril de 2013, etc., alcanzando alturas de ola de 3’98 y 3’96 metros respectivamente), por lo que las praderas de C. nodosa no han podido recuperar sus habituales niveles de cobertura y densidad, sobre todo en fondos menores de 15 m, donde la energía del oleaje afecta a su sistema de raíces. Por tanto, una mayor frecuentación de los temporales en el Mediterráneo, a consecuencia del cambio climático, podría afectar muy negativamente a las praderas de esta angiosperma.

Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático (N04).

Modelos desarrollados sobre las consecuencias del cambio climático muestran cambios en la circulación oceanográfica del Mediterráneo que dará lugar a alteraciones en la frecuencia e intensidad del olaje y un aumento del nivel del mar, a la vez que se acusará una disminución en la formación de agua profunda en el Golfo de León. Como consecuencia, se espera un retroceso de las praderas de fanerógamas marinas en muchos puntos del Mediterráneo. Por todo ello, el cambio climático se considera una amenaza grave para las praderas de Cymodocea nodosa.

Es importante destacar que las fanerógamas marinas son, a escala mundial, uno de los grupos de ecosistemas cuyo valor económico, estimado en 14.500 euros anuales por hectárea7, es de los más elevados. El valor económico se estima según el beneficio que generan las praderas de fanerógamas para la pesca, el turismo, el litoral y la mitigación del Cambio Climático. Siguiendo este mismo criterio, el capital natural del hábitat 1110 en Alguers de Burriana-Nules-Moncofa estaría en torno a 3,5 millones de euros/año.

7 Costanza R., Arge R., De Groot R., Farber S., Grasso M, Hannon B., Limburg K., Naeem S.,O’Neill R. V., Paruelo J., Raskin R. G., Sut ton P. & M. Van Den Be (1997). The value of the world’s ecosystem services and natural capital. Nature 387: 253-260

A continuación se detallan las presiones y amenazas sobre el hábitat 1110 de acuerdo al listado estandarizado de la Comisión Europea sobre presiones y amenazas relativas a los espacios de Red Natura 2000, correspondientes al periodo 2013-20188:

8 http://cdr.eionet.europa.eu/help/habitats_art17

Tabla 6. Tabla resumen del análisis de presiones y amenazas identificadas para el hábitat 1110

Presión/Amenaza
Código Descripción Importancia
A28 Actividades agrícolas que generan contaminación marina. MEDIA.
F06 Desarrollo y mantenimiento de las áreas de playa para el turismo y las actividades recreativas, incluidas la regeneración y limpieza de playas. MUY ALTA.
F07 Deportes al aire libre, actividades de ocio y actividades recreativas organizadas (náutica recreativa). BAJA.
F08 Modificación del litoral, estuario y condiciones costeras para el desarrollo, uso y protección de complejos residenciales, comerciales, industriales y recreativos. MUY ALTA.
F20 Actividades e instalaciones recreativas y residenciales que generan contaminación marítima (excluida la contaminación marina de macro y microparticulas). MEDIA.
F21 Actividades e instalaciones industriales o comerciales que generan contaminación marina (excluida la contaminación marina de macro y microparticulas). MEDIA.
F22 Actividades e instalaciones residenciales o recreativas que generan contaminación marina de macro y microparticulas (por ejemplo, bolsas de plástico, espuma de poliestireno). MEDIA.
F24 Actividades y estructuras residenciales o recreativas que generan ruido, luz, calor u otras formas de contaminación (desaladoras). MUY BAJA.
G03 Prácticas de pesca marina y recolección de moluscos y crustáceos (profesional y recreativa) que alteran y causan daños físicos sobre el hábitat bentónico. MUY BAJA.
G16 Contaminación marina procedente de las instalaciones de acuicultura marina. MUY BAJA.
H02 Ejercicios y operaciones militares, paramilitares o de la policía en el medio marino. MUY BAJA.
J02 Contaminación marina de origen mixto marina y costera (vertidos accidentales en puertos). MEDIA.
N01 Cambios de temperatura y acidificación debido al cambio climático. MEDIA.
N04 Cambios en el nivel del mar y exposición al oleaje debidos al cambio climático. MUY ALTA.

6.2.3 Estado de conservación.

La Directiva Hábitats define el «Estado de conservación de un hábitat» como el conjunto de las influencias que actúan sobre un hábitat natural y sobre las especies típicas asentadas en el mismo y que pueden afectar a largo plazo a su distribución natural, su estructura y funciones, así como a la supervivencia de sus especies típicas.

Con el fin de valorar el estado de conservación de los valores naturales anteriormente mencionados, se han tomado como referencia los parámetros empleados para el seguimiento de la Red Natura 2000 de acuerdo con el artículo 17 de la Directiva Hábitats. En el apéndice 1 a este plan de gestión, puede consultarse la metodología empleada para la evaluación del estado de conservación.

En base a los criterios de la Directiva Hábitats y de acuerdo con la evaluación individual de cada uno de los parámetros, se considera que el estado de conservación del hábitat 1110 Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda, en el ámbito del espacio protegido, es desfavorable-Inadecuado (DI), según se muestra en la tabla adjunta:

Tabla 7. Evaluación del estado de conservación del hábitat 1110-Anexo I, Ley 42/2007

Hábitats de interés comunitario Indicadores del estado de conservación
Rango Área ocupada por el hábitat Estructura y funciones específicas Perspectivas futuras

1110- Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina, poco profunda.

DI

F

D

D

– Rango: En el Mediterráneo español, Cymodocea nodosa se asienta principalmente en profundidades entre los 5 y los 25 metros de profundidad, aunque en ambientes calmos y resguardados puede encontrarse en aguas someras en rangos superiores a 1 metro de profundidad, e incluso llegar en rangos inferiores hasta los 30 metros de profundidad, dependiendo de la naturaleza del sedimento sobre el que se asiente. En presencia de Posidonia oceanica, suele crear una banda continua previa a las praderas de posidonia, no sobrepasando los 10 metros de profundidad, o superando el rango de Posidonia oceanica, entre los 25 y los 40 metros. En ausencia de P. oceanica, Cymodocea nodosa presenta una distribución batimétrica continua pudiendo ocupar extensiones relativamente amplias.

El espacio marino de Alguers-Burriana-Nules-Moncofa alberga pequeñas praderas que abarcan desde los 8 m hasta los 14 m de profundidad, más someras que las praderas de posidonia. Sin embargo, la elevada presencia de Caulerpa en cotas más someras, hace suponer el desplazamiento hacia cotas más profundas de las fanerógamas. Por tanto, el rango de hábitat se considera como Desfavorable-Inadecuado (DI) atendiéndose a la profundidad a la que Cymodocea nodosa tiene capacidad de desarrollo.

– Área ocupada por el hábitat: dentro del espacio marino protegido, el tipo de hábitat 1110, en base a la presencia de las praderas de la fanerógama marina Cymodocea nodosa, ocupa una superficie de 101,19 ha, lo que representa un 1,51 % de la superficie total del LIC.

El Formulario Normalizado de Datos para la designación del LIC Espacio marino de Alguers-Burriana-Nules-Moncofa presenta para este tipo de hábitat datos relativos a la superficie de 285,232 ha. A partir del dato más actual de superficie cartografiada y junto con la ampliación del espacio, se considera este nuevo valor como el Rango Favorable de Referencia, y al área ocupada por el hábitat, como favorable (F).

– Estructura y funciones específicas: los parámetros de abundancia (biomasa, cobertura y densidad) de las fanerógamas, como especie constitutiva del hábitat, son buenos descriptores locales e indicadores de su estado de salud, ya que son sensibles a los cambios ambientales que afectan a la pradera. Dentro de los factores funcionales, la densidad de haces permite obtener una imagen indicativa de si la pradera se encuentra en declive (pérdida de densidad o cobertura), en progresión (aumento) o estable.

Diversos estudios muestran que las praderas de fanerógamas marinas son esenciales en el funcionamiento de las cadenas tróficas litorales, formando zonas aptas para la reproducción y guardería de juveniles.

Así mismo, el hábitat 1110 tiene un papel clave en los procesos sedimentarios costeros, principalmente en la dinámica litoral de las playas, ya que actúa como sumidero hacia zonas de la costa. Su alteración puede provocar cambios bruscos en la dinámica sedimentaria y la aparición o desaparición de sedimento en la costa, modificando la ecología del litoral.

Las praderas de Cymodocea nodosa son objeto de seguimiento como indicadoras a instancias de la Directiva Marco del Agua, aunque no se tienen series de datos sobre la densidad, cobertura o especies características de la pradera, por lo que se considera el estado de conservación en cuanto a la estructura y función del hábitat como desconocido (D) al no contar con series de datos anteriores de detalle que nos permitan realizar una evaluación sobre este parámetro.

– Perspectivas futuras: tras el estudio de las amenazas detectadas en el hábitat 1110 en el ámbito del espacio protegido, no se dispone de suficiente información para realizar la evaluación del hábitat, por lo que se asume como desconocido (D) las perspectivas futuras.

7. Otros hábitats y especies de interés

En este apartado se incluyen aquellas especies de relevancia en el ámbito geográfico de aplicación del plan de gestión, siguiendo lo establecido en las Directrices de Conservación de la Red Natura 2000 en España, aprobadas por Resolución de 21 de septiembre de 2011, de la Secretaría de Estado de Cambio Climático, por la que se publican los Acuerdos de la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente en materia de patrimonio natural y biodiversidad. Incluye las especies de los anexos V y VI de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, especies protegidos en base a convenios internacionales de conservación de la biodiversidad ratificados por España, así como especies catalogadas, ya sea en el ámbito estatal como autonómico presentes en el LIC.

Dátil de mar (Lithophaga lithophaga)

El dátil de mar (Lithophaga lithophaga) está incluido en el anexo IV de la Directiva Hábitat (Directiva 92/43/CEE) y en el anexo V de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad como «Especies animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta», así como en el anexo II «Lista de especies en peligro o amenazadas» del Convenio de Barcelona y en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), así como en el anexo II del Protocolo sobre zonas especialmente protegidas y la diversidad biológica en el Mediterráneo (ZEPIM).

El dátil de mar se asienta sobre sustrato rocoso calizo desde el piso mesolitoral hasta 25 m de profundidad; puede llegar a los 110 mm de longitud, aunque lo más común es que los ejemplares midan entre 60 y 95 mm. La concha está recubierta por una gruesa capa coriácea de color marrón que la protege de los ácidos que produce el animal para ablandar la roca calcárea y perforarla con mayor facilidad.

– Valoración:

No se tiene información actual que pueda arrojar datos sobre el estado de conservación de la especie en la zona, considerándose como desconocida (D) al no contar con series de datos anteriores de detalle que nos permitan realizar una evaluación sobre esta especie.

– Presiones y amenazas:

La mayor presión a la que se encuentra sometida la especie es su recolección para consumo humano, ya que se trata de un marisco muy apreciado. Por ello, entre sus principales amenazas se encuentra la extracción furtiva. Hay que añadir que los procesos de extracción de esta especie generan un grave impacto sobre el substrato sobre el que se asienta.

Nacra (Pinna nobilis)

La nacra (Pinna nobilis) está incluida en el anexo IV de la Directiva Hábitat (Directiva 92/43/CEE) y en el anexo V de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad como «Especies animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta», así como en el anexo II «Lista de especies en peligro o amenazadas» del Convenio de Barcelona y en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE). Además, en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA), se encuentra en la categoría de «en peligro de extinción» y está declarada «en situación crítica» por la Orden TEC/1078/2018.

La nacra es una especie endémica del Mediterráneo y uno de los moluscos bivalvos más grandes del mundo y generalmente crece en las praderas de fanerógamas marinas, aunque no lo hace de manera continua y uniforme. En las zonas donde se asienta, su distribución aumenta probablemente debido a sus características reproductoras y a la escasa dispersión de sus larvas.

La nacra crea hábitat para gran cantidad de especies que la usan de sustrato ya que sus conchas proporcionan una superficie dura que puede ser colonizada por otras especies. De hecho, se ha calculado que más de 80 especies están asociadas a sus valvas. Genera por tanto biodiversidad, cobijo y protección. Además, hay dos especies documentadas que viven en su interior como simbiontes, una pequeña gamba, (Pontonia pinnophylax) y un cangrejo (Pinnotheres pinnotheres).

– Valoración:

En septiembre del 2016, una epidemia provocada por un protozoo haplosporidio, un parásito unicelular que afecta a la glándula digestiva del animal y que termina provocándole la muerte por inanición, afectó al 100 % de la población de nacra del LIC Alguers de Borriana-Nules-Moncofa. Por tanto, no existe, en el momento de redacción de este plan de gestión, información sobre la presencia de ningún ejemplar adulto vivo en el ámbito de este espacio marino protegido.

Hay que decir que, con anterioridad a la epidemia sufrida, en el espacio marino objeto de estudio, se constató la presencia de ejemplares en buen estado de conservación.

En el momento actual, la prioridad sería encontrar ejemplares resistentes a la epidemia sufrida y seguir lo indicado en el protocolo de supervivientes ya que se estima una mortalidad cercana al 100 %.

– Presiones y amenazas:

En el momento en que se realiza este plan de gestión, la mayor amenaza a la que se enfrenta la nacra es la extinción de las costas mediterráneas debido a la epidemia sufrida. En caso de supervivencia de algún ejemplar alevín (dato aún desconocido), la mayor presión a la que se enfrentará será la existencia de una nueva epidemia, ya que la falta de datos sobre la procedencia del organismo u organismos causantes de la epidemia hace muy difícil la prevención de nuevos episodios de contaminación de alevines de nacra que hayan podido sobrevivir. El resto de posibles presiones, como pueden ser obras costeras, vertidos, actividades recreativas y otros, por el estado actual de la especie, pasarían a un segundo plano por lo que no se entra en su valoración al detalle.

– Estado de conservación:

En base a los criterios de la Directiva Hábitats y de acuerdo con la evaluación individual de cada uno de los parámetros empleados para el seguimiento de la Red Natura 2000, se considera que el estado de conservación de la nacra en el espacio protegido es Desfavorable-Malo (DM), al tener este valor 3 de los parámetros (Rango, Población y Perspectivas futuras), debido a la mencionada pérdida del 100 % de la población. En cuanto al hábitat de la especie, que coincide con la distribución y estado de conservación de las praderas de Posidonia, se clasifica como Desfavorable-Inadecuado por lo que se explica anteriormente en este mismo texto respecto al hábitat correspondiente.

Tabla 8. Evaluación del estado de conservación de Pinna nobilis

Especies de interés comunitario Indicadores del estado de conservación
Rango Población Hábitat de la especie Perspectivas futuras

Pinna nobilis.

DM

DM

DI

DM

– Perspectivas futuras:

Si se encontraran ejemplares jóvenes o algún ejemplar más longevo que hubiera sobrevivido, se podría plantear la recuperación de la especie en el ámbito del espacio protegido mediante repoblaciones o mediante su cría en cautividad.

Por otro lado, diferentes Institutos de Investigación están realizando un reservorio genético de nacras no afectadas con ejemplares provenientes de las costas catalanas no afectadas (unos 215 ejemplares) con los objetivos de preservar la especie y de desarrollar un futuro programa de cría en cautividad.

Cabe destacar también que, debido a la actual situación de la especie, se ha desarrollado, por parte del Centro Oceanográfico de Baleares y el Instituto Español de Oceanografía, un «Protocolo metodológico para la recogida de datos de avistamientos e identificación de individuos supervivientes de Pinna nobilis». Con este texto se intenta hacer un seguimiento y verificación de los posibles supervivientes por parte del personal investigador para poder valorar futuras líneas de investigación y actuación.

8. Valoración de actividades e impactos-Análisis DPSIR

El diagnóstico de las principales presiones y amenazas que afectan a los valores naturales objeto de conservación presentes en el espacio protegido, se exponen en el apéndice 2 de este documento, en forma de tabla, reflejando el modelo DPSIR (Driving force, Pressure, State, Impact and Response) desarrollado por la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Este modelo permite tener una visión multidimensional de las interacciones entre las actividades humanas que se desarrollan en el espacio marino y los valores naturales presentes, recogiendo las fuerzas motrices que actúan sobre el espacio protegido, las presiones y amenazas que generan, su impacto sobre el medio marino, los hábitats y especies afectadas, así como las respuestas que se deben aportar para evitar o minimizar dichos impactos.

La identificación de presiones, impactos y amenazas (en adelante PIA), es una tarea fundamental en la gestión de los espacios naturales para que los hábitats y especies allí presentes mantengan o alcancen «un estado de conservación favorable», concepto ampliamente definido previamente en esta memoria. Para ello, deberán realizarse las actuaciones necesarias que permitan reducir o eliminar estas PIA, especialmente aquellas que afecten a los hábitats y especies que se hayan propuesto como objetivo.

En la tabla DPSIR se exponen las PIA conocidas que pueden influir en el estado de conservación de los hábitats y las especies por las que fue designado este espacio marino protegido. Las categorías de amenazas utilizadas, así como su codificación, se corresponden con la lista de referencia de impactos, presiones y amenazas elaborada por el grupo de expertos para presentación de informes en relación con el artículo 17 de la Directiva 92/42/CEE, del Consejo, de 21 de mayo, relativa a la Conservación de los Hábitats Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, y actualizada el 12 de octubre de 20109.

9 Disponible en http://bd.eionet.europa.eu/activities/Natura_2000/reference_portal

9. Objetivos de conservación y medidas del plan de gestión

Los objetivos de conservación planteados en el presente plan de gestión se encuentran orientados al mantenimiento o al restablecimiento de un estado de conservación favorable de los hábitats y especies presentes en el ámbito del espacio protegido, en virtud de la Directiva Hábitat (92/43/CEE) y de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, garantizando que los usos y actividades que se desarrollen en el ámbito del espacio protegido sean compatibles con su conservación.

Estos objetivos y medidas de gestión se desglosan en tres grandes bloques:

1) Conocimiento para la Gestión,

2) Gestión,

3) Participación y Gobernanza.

Cada uno de los bloques contiene objetivos específicos, que deben ser alcanzados durante la vigencia del plan de gestión con medidas de gestión asociadas que resultan cuantificables, medibles mediante indicadores y directamente verificables, lo que permite realizar un adecuado seguimiento y evaluación de resultados. Tanto los objetivos como las medidas propuestas contribuyen de la mejor manera posible a la consecución de un estado de conservación favorable. Así mismo se pretende, por un lado, minimizar la duplicidad de esfuerzos y maximizar las sinergias para mejorar y racionalizar la vigilancia, y por otro lado, promocionar la sensibilización, la educación y la formación de carácter ambiental y la participación pública.

Por su parte, las medidas de conservación son los mecanismos y actuaciones efectivas que deben aplicarse en un espacio Red Natura 2000 con el fin de realizar los objetivos de conservación de ese lugar. De acuerdo con el artículo 46, apartado 1, de la Ley 42/2007, las medidas de conservación en una ZEC tienen que responder a las exigencias ecológicas de los tipos de hábitats naturales del anexo I y de las especies del anexo II presentes en el lugar. Por tanto, las medidas de gestión contenidas en este plan recogen instrucciones relativas a los usos y actividades del espacio respecto de las especies y los hábitats de Red Natura 2000.

En la medida que las actividades tradicionales contribuyan a la conservación de los espacios contemplados en la presente norma y al mantenimiento en un estado favorable de los hábitats y especies presentes en los mismos, se prestará una atención preferente a aquellas medidas que se dirijan al fomento de dichas actividades; también se prestará especial atención al apoyo económico derivado de la aplicación de los instrumentos financieros disponibles para la Red Natura 2000, entre otros.

La información sobre la Red Natura 2000 entre la población local, así como la concienciación sobre los objetivos que persigue y la necesaria implicación y participación activa de los habitantes de los espacios incluidos en la Red para garantizar el cumplimiento de dichos objetivos, se considerará un marco de actuación prioritario en el desarrollo y aplicación de la presente norma.

A continuación, se desglosan los objetivos y medidas de gestión asociadas, para el espacio protegido de Alguers de Borriana-Nules-Moncofa.

9.1 Bloque 1: Conocimiento para la gestión

Objetivo general 1. Incrementar el nivel de conocimiento para la mejora efectiva del estado de conservación

Objetivo operativo 1.1 Identificación de las lagunas de información sobre hábitats (THIC) y su estado de conservación, e integración de las variables aún desconocidas.

Medidas de gestión Horizonte temporal
M.1.1.1. Elaboración de un inventario de las especies características asociadas a los tipos de hábitats naturales de interés comunitario, y determinación de su representatividad. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
M.1.1.2. Realización de un diagnóstico del estado actual de conservación actual de los hábitats naturales de interés comunitario, que permita determinar los parámetros de distribución, estructura, función y perspectivas futuras de los THIC 1110 y 1120 incluyendo las amenazas derivadas del cambio climático. Antes del final del periodo de vigencia del plan.

Objetivo operativo 1.2 Mejorar el conocimiento sobre los hábitats de interés comunitario y especies sensibles presentes.

Medidas de gestión Horizonte temporal
M.1.2.1. Realización o mejora de la cartografía bionómica existente de los hábitats de interés comunitario 1110 y 1120, así como de su representatividad, teniendo en cuenta las fuentes bibliográficas existentes y los trabajos cartográficos previos. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
M.1.2.2. Actualización del Formulario Normalizado de Datos (FND) con la información recogida en el presente plan de gestión. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
M.1.2.3 Actualización del FND incluyendo los valores más actuales obtenidos en los estudios recogidos de los estudios previstos. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
M.1.2.4. Realización de 1 estudio de análisis acerca de la viabilidad de declaración como ZEPA. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
M.1.2.5. Realización de estudios para determinar la viabilidad de la aplicación de herramientas de vigilancia mediante el uso de nuevas tecnologías pasivas, principalmente mediante el uso de hidrófonos y equipos informáticos y de telecomunicaciones de acústica marina pasiva, dispositivos AUV (vehículos aéreos no tripulados) o USV (embarcaciones autónomas no tripuladas), así como del posicionamiento de buques a través de sistemas de identificación automática (AIS). De acuerdo con los resultados de estos estudios, se tratará de poner en marcha las herramientas que mejor se adapten a las necesidades de vigilancia y control. Antes del final del periodo de vigencia del plan.

Objetivo operativo 1.3 Desarrollo de los estudios necesarios para la mejora del conocimiento de la afección de las actividades humanas sobre los THIC y otras especies sensibles presentes.

Medidas de gestión Horizonte temporal
ACTIVIDAD NÁUTICO - RECREATIVA
M.1.3.1. Puesta en marcha de un estudio de seguimiento de la incidencia de la actividad náutico-recreativa y sus efectos sobre las comunidades de los THIC 1110 y 1120. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
M.1.3.2. Realización de un estudio de capacidad de carga para elaborar una propuesta de establecimiento de cupos para la realización de actividades náutico-recreativas. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
M.1.3.3. Realización de un estudio para la identificación de zonas óptimas para la instalación, en su caso, de fondeos ecológicos, y análisis de alternativas de instalación y gestión. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
ACTIVIDAD PESQUERA PROFESIONAL Y ACUICULTURA
M.1.3.4. Realización de un estudio del potencial impacto que tienen las artes de pesca o aparejos pesqueros y acuicultura que actualmente operan en el espacio protegido, con base en la elaboración y análisis de la huella pesquera del desarrollo de esta actividad en colaboración con las administraciones competentes en materia pesquera. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
ESPECIES EXÓTICAS INVASORAS
M.1.3.5 Puesta en marcha de un registro de la presencia de especies exóticas invasoras en las ZEC, determinación de su posible afección a los valores naturales objeto de protección, y propuesta de medidas concretas para evitar su propagación incluyendo el establecimiento de mecanismos de coordinación adecuados con otras unidades de la AGE o de las Administraciones territoriales. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
CAMBIO CLIMÁTICO
M.1.3.6 Puesta en marcha de un sistema de mejora del conocimiento sobre el impacto del cambio climático en los valores naturales presentes en el espacio protegido previa recapitulación de todo el conocimiento existente hasta el momento. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan
M.1.3.7. Puesta en marcha estudios de análisis de la evolución de la línea de costa, su posible relación con el clima y desarrollo de modelos prospectivos teniendo en cuenta los resultados del proyecto PIMA Adapta Costas (informes de riesgos y visor online) previstos para mediados de 2021. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
VERTIDOS
M.1.3.8. Realización de un análisis de la problemática de los vertidos en el espacio a partir de los datos aportados por los seguimientos incluidos en los programas de vigilancia ambiental de las instalaciones que vierten en el entorno del espacio y de los datos de calidad de las aguas recogidos en el marco de los seguimientos de la Directiva Marco del Agua para las aguas de transición. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
VIGILANCIA
M.1.3.9. Realización de estudios para determinar la viabilidad de la aplicación de herramientas de vigilancia mediante el uso de nuevas tecnologías pasivas. De acuerdo con los resultados de estos estudios, se tratará de poner en marcha las herramientas que mejor se adapten a las necesidades de vigilancia y control. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.

9.2 Bloque 2: Gestión

Objetivo general 2. Mantener o restablecer el estado de conservación favorable de los tipos de hábitats de interés comunitario, y de especies sensibles, y garantizar que los usos y actividades sean compatibles con su conservación.

Objetivo operativo 2.1 Mejorar los parámetros y valores que condicionan el estado de conservación de los valores naturales de interés comunitario, así como las condiciones de su entorno.

Durante la vigencia del plan, este objetivo se pretende alcanzar aplicando la regulación establecida en el anexo I sobre «Regulación de usos y actividades». Dicha regulación está basada en la matriz DPSIR incluida en el apéndice 2, donde se realiza un diagnóstico de las principales presiones y amenazas que afectan a los valores naturales objeto de conservación, y medidas necesarias para revertir la situación.

Otras medidas de gestión, diferentes a la regulación de usos y actividades que redundarán en el logro del objetivo, son las siguientes:

Medidas de gestión Horizonte temporal
M.2.1.1. Evaluación de la superficie de THIC 1120 donde hay mata muerta en pie (tanatocenosis) y se ha analizado la posibilidad de regenerarlas mediante siembra. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
M.2.1.2. Redacción de un proyecto para la instalación de fondeos ecológicos, teniendo en cuenta el resultado de la medida M.1.3.3 y las posibles acciones emprendidas por las administraciones locales en este sentido. Antes del final del periodo de vigencia del plan.

M.2.1.3 Apoyo a las actuaciones y seguimiento de casos de varamientos de cetáceos o tortugas marinas, en caso de ocurrir en playas lindantes con el espacio protegido, y de recogida y recuperación de tortugas marinas interactuantes con artes pesqueras, en colaboración con las tareas ya desarrolladas por la Comunidad Autónoma.

Antes del final del periodo de vigencia del plan.

9.3 Bloque 3: Participación y gobernanza

Objetivo general 3. Incrementar el conocimiento, sensibilización y participación de los distintos actores en el espacio protegido.

Objetivo operativo 3.1 Establecimiento de acuerdos y/o mecanismos efectivos de coordinación interadministrativa.

Medidas de gestión Horizonte temporal
M.3.1.1. Establecimiento de los mecanismos oportunos de cooperación y colaboración para la vigilancia y control del espacio protegido con las administraciones implicadas (estatal, autonómica y local) para la aplicación efectiva de las medidas de gestión. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
M.3.1.2. Promover la realización de al menos 6 jornadas formativas para el personal de entidades y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (empresas adjudicatarias del servicio de salvamento y socorrismo, Guardia civil, Policía Local…) en materia de conservación y protección de la biodiversidad marina. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
M.3.1.3. Establecimiento de los mecanismos oportunos de colaboración con los ayuntamientos en la instalación de contenedores para la recogida de basuras en playas, puertos deportivos y pesqueros. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
M.3.1.4. Puesta en marcha de los trabajos de coordinación con las Administraciones Competentes para la redacción de un manual de buenas prácticas para la ejecución de actuaciones en el litoral próximos al espacio protegido, con objeto de minimizar su repercusión sobre el estado de conservación de los valores naturales. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
M.3.1.5. Coordinar con las autoridades competentes para establecer alternativas viables que reduzcan el aporte de fertilizantes al mar, así como difundir su implementación. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
M.3.1.6. Coordinar con las entidades responsables de los emisarios para que se encarguen de alcanzar los estándares relativos a depuración de aguas residuales. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.

Objetivo operativo 3.2 Puesta en marcha de medidas oportunas de participación y mejora del conocimiento para la gestión del ZEC y de divulgación de sus valores naturales.

Medidas de gestión Horizonte temporal
M.3.2.1 Fomento de la participación de los usuarios del mar (sector pesquero, náutico recreativo, etc.) en actividades de recogida de basuras en la playa y en el mar. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.
M.3.2.2 Desarrollo de campañas de información, sensibilización y divulgación de los valores naturales presentes en el espacio marino y sus amenazas, y de la regulación y las medidas de gestión elaboradas, para lograr una mayor implicación social en la conservación de los espacios. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
M.3.2.3 Elaboración de cartelería con información sobre los valores objeto de protección, fácilmente comprensible, con cartografía, e instalación en puntos de mayor afluencia del público en general. Antes del final del periodo de vigencia del plan.
M.3.2.4 Elaboración de una cartografía de valores objeto de protección, fácilmente comprensible, y a disposición del público en general. En la primera mitad del periodo de vigencia del plan.

M.3.2.5 Fomento de la implantación de una plataforma digital abierta de Ciencia Ciudadana para la recopilación de datos sobre especies marinas, en especial avistamientos, colisiones y capturas accidentales de cetáceos, tortugas y aves marinas, así como de posibles amenazas sobre los valores naturales objeto de protección, en coordinación con el Banco de datos de la Biodiversidad de la Comunidad Valenciana.

Antes del final del periodo de vigencia del plan.
M.3.2.6 Promoción de la colaboración entre la comunidad científica, los gestores y los usuarios del mar para llevar a cabo el seguimiento del estado de conservación de los valores naturales. Antes del final del periodo de vigencia del plan.

10. Estimación económica y prioridades

Las medidas establecidas en el plan de gestión serán desarrolladas con los medios propios existentes de las Administraciones públicas implicadas y no supondrán incremento de dotaciones, retribuciones o de otros gastos del personal. Dentro de los objetivos generales propuestos, serán prioritarias aquellas medidas que supongan una intervención directa sobre los valores naturales por los que ha sido declarado el espacio marino protegido, así como sobre sus principales presiones y amenazas, quedando la aplicación de estas medidas sujetas a la disponibilidad presupuestaria con carácter general.

11. Seguimiento y evaluación

La Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, modificada por la Ley 33/2015, de 21 de septiembre, establece en su artículo 48 la obligación de vigilar el estado de conservación de los tipos de hábitats y las especies de interés comunitario, teniendo especialmente en cuenta los tipos de hábitats naturales prioritarios y las especies prioritarias (recogidos en sus anexos I y II).

Asimismo, con el fin de dar cumplimiento a los informes nacionales exigidos por la Directiva Hábitats, incorpora la obligación de remitir a la Comisión Europea información sobre los cambios en el estado de conservación y las medidas de conservación fijadas respecto de las Zonas Especiales de Conservación, así como la evaluación de sus resultados y las propuestas de nuevas medidas a aplicar.

Por su parte, la Ley 41/2010, de 29 de diciembre, de protección del medio marino, introduce la obligación de lograr un buen estado ambiental de las aguas marinas mediante la elaboración de estrategias marinas, las cuales incluirán programas de seguimiento para evaluar permanentemente el estado ambiental del medio marino español. Estos programas incorporarán la metodología y los indicadores necesarios para dar respuesta a la Directiva Hábitats, de forma que no se dupliquen esfuerzos y se maximice la utilización de recursos humanos y materiales en el seguimiento de los valores naturales de las Demarcaciones marinas.

Para la correcta realización del seguimiento y evaluación de las medidas de conservación planteadas para el LIC Alguers de Borriana-Nules-Moncofa se propone un sistema de seguimiento, desarrollado en el apéndice 3 «Indicadores de seguimiento» de este plan de gestión.

Dicho sistema de seguimiento incluye tanto la vigilancia del estado de conservación de los valores naturales a proteger en la zona como la evolución y desarrollo de las medidas de gestión que permiten alcanzar los objetivos propuestos.

Igualmente, se procederá a la revisión o modificación del programa de seguimiento propuesto cuando se considere que se ha producido una variación significativa en lo dispuesto en el subprograma de seguimiento correspondiente a la demarcación levantino-balear que pudiera afectar al seguimiento del espacio protegido.

11.1 Seguimiento y evaluación del plan de gestión

Con el fin de realizar un seguimiento adecuado de la ejecución del plan de gestión y determinar el grado de cumplimiento de los objetivos planteados, se desarrolla una serie de indicadores que le serán de aplicación.

Para ello, se han tenido en cuenta los objetivos que deben ser alcanzados durante la vigencia del plan de gestión para por un lado, mantener o, en su caso, restablecer el estado de conservación favorable de los valores naturales que motivaron la declaración del espacio como Lugar de Interés Comunitario, así como de todos aquellos otros tipos de hábitats y especies de interés considerados como relevantes en el espacio protegido; y por otro, incrementar el nivel de conocimiento, tanto para la mejora efectiva del estado de conservación como para aumentar la sensibilización y participación de los distintos usuarios en los espacios.

La ficha de indicadores de seguimiento y evaluación del plan de gestión incluye la siguiente información:

Tabla 9. Indicadores de seguimiento y evaluación del plan de gestión

Objetivo General
Hábitat o especie de interés comunitario
Objetivo general Objetivo operativo Indicador seguimiento* Valor inicial Criterio de éxito Contribución consecución objetivos Fuente verificación
Nombre de cada objetivo final a alcanzar en la ZECC. Nombre de cada objetivo operativo que conforma los objetivos específicos propuestos. Nombre de cada indicador asociado a cada objetivo operativo. Valoración basal de los indicadores según la información científico-técnica analizada. Resultado previsto de la ejecución de las acciones contempladas en el plan de gestión. Resultado deseado para el logro de los objetivos contemplados en el plan de gestión. Origen de los datos para la asignación de los valores de los indicadores. En este caso concreto, se realizará mediante el informe final a elaborar durante el último año de vigencia del plan de gestión.

11.2 Seguimiento de los valores naturales objeto de conservación

Con el fin de determinar el estado de conservación de los valores naturales a proteger en el espacio protegido, realizar su seguimiento y valorar la eficacia de las medidas planteadas, se han desarrollado una serie de parámetros. Estos parámetros están basados, por un lado, en indicadores existentes contemplados en los subprogramas de seguimiento de la demarcación levantino-balear, y, por otro lado, se han desarrollado indicadores nuevos para abordar aspectos no cubiertos por las herramientas previas. Ambos parámetros (existentes y nuevos) han sido adaptados a las particularidades que presentan los valores naturales en el ámbito del espacio protegido.

La ficha de indicadores de seguimiento del estado de conservación incluye la siguiente información:

Tabla 10. Seguimiento del estado de conservación

Hábitat o especie de interés comunitario
Indicador seguimiento* Parámetros Periodicidad Valor inicial Criterio éxito
Nombre de cada indicador asociado a los valores naturales objeto de conservación. Componentes de cada indicador a evaluar. Frecuencia con la que se harán públicos los datos relativos a los distintos componentes de los indicadores. Valoración basal de los indicadores según la información científico-técnica disponible analizada. Resultado deseado que permita el mantenimiento o, en su caso, el restablecimiento de un estado de conservación favorable de los valores naturales objeto de conservación.

12. Participación ciudadana

Para la redacción del plan de gestión de este espacio marino protegido, se ha llevado a cabo un trabajo previo de recopilación de información y consultas a Organismos, instituciones y sectores implicados en la zona. De forma paralela, se ha recabado la información científico-técnica disponible sobre los valores naturales y las presiones y amenazas existentes en el espacio.

Con el fin de fomentar la implicación y mejorar la participación en el proceso de establecimiento de medidas de gestión adecuadas para la protección del espacio protegido, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha diseñado y puesto en marcha un proceso de participación social (https://intemares.es/sites/default/files/pdfs_procesosparticipativos/informe-divulgativo-_castellon-alicante.pdf) que se enmarca dentro del proyecto LIFE IP INTEMARES10 (LIFE15 ES 00012). De esta manera, se ha intentado involucrar de manera activa tanto a todos aquellos sectores de actividad que tienen una relación directa con el espacio marino protegido, como a la ciudadanía en general, y en especial, aquella ligada de manera histórica a la zona.

10 LIFE IP INTEMARES cuyo objetivo principal es alcanzar una red consolidada de espacios marinos de la Red Natura 2000, gestionada de manera eficaz, con la participación activa de los sectores implicados y con la investigación como herramientas básicas para la toma de decisiones.

Para alcanzar este objetivo, y tras un exhaustivo análisis para determinar del estado de conservación de los valores naturales del espacio marino protegido, los usos que en él se desarrollan y las principales presiones y amenazas a las que está sometido, el proceso participativo se inició en enero de 2018, con un periodo de consulta pública previa online (en virtud de lo recogido en el artículo 133 Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común) a través del buzón de la página web del Ministerio.

En febrero de 2018 se celebró un taller presencial en las dependencias de la Autoridad Portuaria de Alicante, con el objetivo de que tanto los sectores implicados, como toda aquella persona o entidad interesada, aportaran sugerencias y mejoras respecto a las propuestas de medidas más adecuadas a incluir en el plan de gestión del espacio marino protegido. De esta manera, se generó un espacio de diálogo social multi-actor, profundizando en el conocimiento sobre el espacio protegido, incluyendo propuestas de medidas de gestión y regulación, así como la necesaria coordinación entre administraciones competentes para seguir avanzando hacia una buena gobernanza marina.

Finalmente, en virtud de lo recogido en los artículos 82 y 83 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre del Procedimiento Administrativo Común, se articuló en marzo de 2019 desde el Ministerio, el trámite de audiencia pública a los interesados que permitió la recogida de nuevas aportaciones y comentarios antes de la aprobación definitiva de la norma.

Gracias al proceso participativo, se ha recabado una muy valiosa información que ha permitido tanto una mejor caracterización socioeconómica del ámbito de influencia del espacio marino, como un mayor grado de consenso para el diseño de las medidas de gestión y seguimiento contenidas en el presente plan.

Durante los próximos 6 años de vigencia del plan, y según los avances de la Estrategia de gobernanza que se está diseñando en el marco del proyecto LIFE IP INTEMARES, se continuarán los diferentes procesos de diálogo inter-sectoriales iniciados por este Ministerio, manteniendo la calidad de modelos eficaces de gobernanza marina y fomentando una gestión participativa y adaptativa.

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